La magnitud del ajuste que se propone es drástica. Podría decirse radical. Repite que queda suspendido por un año su consumo de cualquier tipo de sólido. Tomará agua y caldo de hueso. Caldo de hueso y agua. Ese sería su único alimento. Algo le pasó. No sabemos qué es. Empezó con esa idea la semana pasada. Estuvo jugando un partido de fútbol y después regresó a su casa caminando. Las marcas en el cuello y los brazos no las explica y niega la relación de las mismas con su tardanza. Sus amigos dicen que salió de la cancha a las ocho y en la casa su padre dice que llegó pasadas las doce. La cancha está a cinco minutos de su casa. Él dice que no se fue para ninguna parte. Salí de la cancha y me vine para acá. Entonces por qué llegó tan tarde. No tiene respuesta. Dice que vendrán. Los espera. Estará listo para recibirlos en su interior. Es un compromiso. Él podrá albergarlo. Lo eligieron. Morir. Se va a morir. Eso es lo que va a pasar. Todo es exageración de su papá y su mamá. Él sabe que no pasará porque lo eligieron. Adoptará las condiciones. Lo hará y estará en condiciones cuando el momento llegue. El padre enciende la radio. Están hablando de unos síntomas que reconoce a la perfección. También hablan de la venta de hueso en las carnicerías. Una notable mejoría.
martes, 12 de diciembre de 2023
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