lunes, 23 de julio de 2018

Marcos


Le voy a contar lo que pasó anoche pero no todo porque no me acuerdo. Primero el vecino se asomó por la ventana y espantó al perro y luego le tiró un baldado de agua; no me acuerdo del color del balde y no le puedo decir si el agua estaba fría o muy fría y el perro chilló pero el agua no lo mojó todo aunque no me acuerdo si le mojó la cabeza o el culo.

La segunda fue la vecina de al lado que salió en pijama con la escoba en la mano y le acomodó su golpe al perro. De lo que no me acuerdo es de la escoba, no le puedo decir sí era nueva o vieja si era la de barrer adentro o la de barrer la calle y el perro chilló pero no se fue; pero eso sí, la señora estaba muy bien peinada, como si no hubiera podido dormir nada.

El que no salió nunca fue Juvenal que era el dueño de la bolsa de basura que el perro estaba despedazando y regando por toda la cuadra y vea yo no me acuerdo bien pero ahí dentro de esa bolsa había un muerto mal picado porque ese perro arrastraba una cosa larga parecida a un brazo como de un pastor alemán o bueno un perro así grande, lo que no le puedo decir es si era un perro o varios yo como le digo no me acuerdo sino del perro al que espantaban era como amarillo.  

El otro vecino, el del final de la cuadra fue el último que salió y ese sí ni agua ni escoba ni nada, ese de una sacó un revólver y le pegó dos tiros al animal. No le puedo es decir en dónde le pegó porque como le digo no me acuerdo y eso del revolver pues es un decir también porque yo de armas no sé nada. Después de eso yo me fui a dormir y ahí quedó ese perro tirado en medio de ese basurero. No le puedo decir más Marcos. Pero usted por qué es así Marcos por qué no me cree nada, yo que voy a saber cómo ladraba el perro, no le digo pues que no me acuerdo de todo. 

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