lunes, 16 de julio de 2018

Marcos


Uno de los vecinos de Marcos le dice don Marcos y Marcos no sabe por qué, cuando él le habla siempre le dice Reynaldo así sin más, sin formalismo. El vecino trabaja en la galería, vende plátanos y bananos y guineos; todos los días a las tres de la mañana saca la camioneta del garaje intentando hacer el menor ruido posible y se va para su local, son más ruidosos los ronquidos de Marcos que el vecino. Reynaldo le pide a Marcos que le consiga una de esas pancartas o pasacalles de esos que ponen los políticos en campaña porque el material es muy fino y le sirve para tapar los racimos del sol. Usted que es amigo de todos esos candidatos don Marcos la tiene fácil y eso de más que lo desmontan y lo botan por ahí en cualquier parte. Oiga Reynaldo pero esa caras de esos candidatos no espantan a la gente cuando vaya a comprar, preguntó Marcos. De más que no don Marcos pero yo los pongo al revés y eso con una semana de sol se destiñe y ya ni se queda viendo. Listo Reynaldo cuente con eso, le dijo Marcos; a usted lo van a envidiar un montón, dándose el lujo de mancharle la cara a esos personajes. No don Marcos pero no es por eso, no es por nada político ni nada, es no más por el material de las pancartas esas. Fresco Reynaldo que a nadie le importa que hacen con eso, las de la campaña pasada las mandamos pal gallinero de un amigo para que tapara la gallinaza.

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