sábado, 24 de febrero de 2018

Marcos 62


Señor así no puedo llevar esto mire que no hay de dónde agarrarlo ni nada, dice la muchacha en la tienda señalando una bolsa con tres gajas de plátano que está sobre el mostrador. Marcos necesita comprar un desodorante en papeleta pero el tendero no lo atiende porque sigue buscando una bolsa con orejas que le sirva a la muchacha que no dice bolsa sino chuspa. Marcos sabe que el tendero no tiene bolsas grandes de más de doce kilos donde quepan sin timidez tres gajas de plátano verde, que seguro son para un sancocho que no va hacer la muchacha porque tiene la uñas pintadas y no tiene cara de pelar biches. Marcos le repite al tendero que necesita una papeleta de desodorante y el tendero sigue sin prestarle atención. Saca bolsas de todos los rincones y las mira con cuidado buscando algún roto que las imposibilite para llevar plátanos en su interior. Que cosa tan berraca con este pendejo se dice Marcos y mira la muchacha que espera impaciente. El tendero sigue sin encontrar en donde empacar los plátanos y Marcos le dice que él se va a poner a venderle bolsas grandes a los tenderos porque parece buen negocio. El tendero lo mira mal y Marcos levanta la bolsa del mostrador y le pregunta a la muchacha para dónde va con eso que él la acompaña y le lleva la bolsa para que no sufra. La muchacha le da las gracias y le dice que ahí adelantico que son dos cuadras no más. Marcos camina al lado de la muchacha y ella al lado de él pero como queriendo alejarse y tocándose cada tanto la nariz. Marcos le dice que a veces comprar desodorante es demorado.

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