Marcos
le dice a la secretaría que tranquila que no importa que él puede esperar y le
muestra la broma infinita de Foster Wallace. Se sienta en la banca que está
frente al escritorio de la señora muy bien peinada que no deja de teclear en el
computador y empieza a leer. Lee el
principio de la página 599 y va a la parte de atrás del libro a buscar unas de
las tantas notas. No pierde de vista a la secretaría que lo mira con desconfianza
casi que con fastidio como si lo quisiera echar, como si le repugnara. La secretaria le vuelve a decir
que la doctora se demora. Yo es que por eso traigo siempre libros, a mí me
gusta tener que hacer mientras espero, mire que si estoy de buenas puede que
hasta termine de leer este libro acá con usted, Marcos baja la vista y
sigue leyendo. Después de unas cuantas paginas leídas Marcos le dice a la
secretaria que seguro de tanto mirarlo se antojó de leer el libro, le dice que
se esté tranquila que cuando lo termine de leer él se lo puede prestar.
jueves, 22 de febrero de 2018
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