lunes, 19 de marzo de 2018

Marcos


Marcos está al lado de un grupo de señoras que hablan de los dolores del parto y de lo horrible que fue conseguir que las atendieran cuando por primera vez tuvieron que ir al médico por emergencias con sus hijos enfermos. Una de las señoras dice, el muy hijueputa me dice, es que la niña es muy mimada señora y yo lo vi chiquitico al perro ese dizque mimada y la niña con cuarenta grados de fiebre.
Al otro lado de Marcos hay tres señores que no despegan la mirada de la cancha donde juegan sus hijos, o mejor entrenan, siguen atentos las indicaciones del entrenador. Marcos también mira a su sobrino pero no dice nada porque nunca estuvo de acuerdo con que lo llevaran a entrenar, está muy pequeñito para escuelas de fútbol y tanta competitividad en la vida es mala, dijo Marcos, dejen que el niño juegue libre, solo porque el gusto de jugar y ya. Marcos está convencido de lo que dijo pero el marido de su hermana no le presta mucha atención porque Marcos es un vago y qué autoridad va a tener un vago como él para hablar de fútbol o de competitividad.
Las señoras interrumpen sus relatos de madres para animar a sus hijos. Los señores hace pequeñas pausas para comentar jugadas o habilidades especiales que desde el margen de la cancha notan como si fueran casa talentos de los talentos de sus propios hijos, que creen vanidosos, se deben a que ellos son sus padres. Marcos mira a las señoras y quiere oír lo que dicen, también mira a los señores pero de ellos le interesa más lo que ve, los gestos, los movimientos del cuerpo, parecen jugadores en el banco ansiado la llamada del técnico para entrar al partido. Marcos también mira a su sobrino, se ve contento. Su hermana es la que va a los entrenos, ya se la imagina él siendo parte activa de la conversación de mujeres madres. Ese día no pudo ir porque tenía reunión de padres de familia en el colegio y él que según su cuñado no hace nada tenía todo el tiempo del mundo para llevar su sobrino al entreno y fijarse más en los acompañantes que en los niños. Si este muchachito resulta bueno yo tengo amigos que lo pueden meter en un equipo profesional, lo susurra mirando a su sobrino y de reojo a las señoras y a los señores, pero a quien de verdad le gustaría ver es a su cuñado que fue el que quiso jugar y no pudo.

viernes, 16 de marzo de 2018

Marcos


Por acá no es lo mismo de antes. La gente no se sienta ya en las aceras afuera de las casas a esperar que el viento les dé en la cara y les mueva el pelo y les refresque las tetas o las huevas dependiendo del que sea. Hay mucho zancudo, aunque lo malo no es eso, lo malo era esa gente tan fea que pasaba mientras uno estaba ahí sentado. Pasaban y pasan porque todavía pasan pero la gente ya no se sienta afuera para no verlos para no oírlos, porque se les arrimaban y todo, a pedir. Pedían plata, comida, ropa vieja. Gente fea que huele maluco. Gente que yo no sé de donde viene. Por eso le digo que ya no es lo mismo, la gente ya no se sienta ahí afuera. Es que estar encerrado es mejor porque cuando ellos tocan la puerta, y es que tocan la puerta y todo para pedir, pues se hacen los locos y no les abren. Ya no es lo mismo mija, no es lo mismo. Y dónde está marquitos, ese pelao si vive bueno, él debería hablar con los amigos que tiene a ver si arreglan eso porque él si tiene con quién hablar, no como uno que no conoce a nadie. Marcos le dice a su mamá que los vecinos son muy fastidiosos pero a ella le gusta hablar con ellos así sea para oírlos quejarse.

jueves, 15 de marzo de 2018

Marcos 51


Marcos camina por la calle con la matera de barro pegada al pecho, la sostiene con la mano izquierda, lleva la mano derecha en el bolsillo y se arrepiente de haber salido sin gorra porque le emputa quemarse la frente. La matera está llena de tierra y Marcos aprieta los sobres con semillas de zanahoria, cilantro y remolacha que le regaló el tipo que lo atendió en el vivero. Marcos compró la matera para sembrar una mata de sábila pero el discurso del tipo del vivero con su barba tan cuidada y despoblada lo puso a dudar. De pronto es verdad que uno puede salvar el mundo con las tales huertas caseras, Marcos se repite eso en la cabeza sin dejar de caminar y sin dejar de ver al tipo del vivero tan alto y flaco con eso dientes tan blancos todo sonriente como si no tomara tinto ni fumara cigarrillo. Pero es que yo lo que necesito es una mata se sábila porque la sábila es bendita y sirve para todo. Marcos se repite eso y en su cabeza el flaco del vivero le dice: hay que pensar en el medio ambiente y en el calentamiento y Marcos cree que ese flaco también es bendito y sirve pa todo. Oiga Marcos ahí vino doña Dolores y le trajo una sábila que usted le pidió. Marcos va hasta el patio donde su mamá dejó la sábila y mete las manos en la tierra sin dejar de pensar en ese tipo sonriente del vivero que olía a tierra aunque el overol que tenía puesto estaba limpio. Siembra la sábila porque eso es lo que él necesita una mata de sábila en la casa. De todos modos guarda las semillas con la intención de volver al vivero a comprar otra matera porque hay que cuidar el mundo y combatir el calentamiento. 

miércoles, 14 de marzo de 2018

Marcos 52


El dulce de guayaba es todo lo que uno necesita pa comenzar bien el día. Uno se levanta de la cama a las diez de la mañana y ve por la ventana que el sol está calentando como los putos diablos, se detiene un momentico a ver brillar los rayos de luz en la calle y luego dice: eavemaria que calor tan malparido el que nos va tocar hoy, y uno lo dice así en plural como si uno también saliera a trabajar duro, a pegar ladrillos o a techar casas o cargar gallinaza por el filo de una montaña. En la cocina uno lo ve, está ahí con esa disposición de enmelotar lo que sea, pero uno no piensa en nada morboso como una vieja o un tipo cubierto de pies a cabeza en dulce de guayaba sino que uno piensan es en una tostada o una galleta y ahí están las tostadas deseando ese dulce de guayaba así como lo desea uno. Es que el camino de la cama a la cocina a veces debería ser más largo solo para tener ese gustó de pasar más tiempo deseando comenzar bien el día saboreando el dulce. Dan hasta ganas de cambiar de cuarto con Marcos que duerme al fondo, al lado del patio trasero. Entonces uno se sienta ahí en el comedor con la tostada y los dedos untados de dulce listo para comenzar bien el día cuando se acuerda de que uno no más está de visita ahí donde la tía y que no se puede quedar a vivir ahí porque la tía con un vago tiene y de sobra y entonces uno sabe que Marcos es muy afortunado y también muy bueno haciendo dulce de guayaba.

martes, 13 de marzo de 2018

Marcos 53




La señora me dice que anda llevada del putas y que no sabe qué hacer, que estaba trabajando en Chile en una casa de familia y como no se lo quiso dar al patrón la sacaron de allá sin darle un peso y que le tocó volverse. Yo le dije que yo la ayudaba porque la vi muy triste, pobre señora sin un peso y como tres hijos y la mamá enferma y sin marido.
Vea hermano de una vez le digo que si vino buscando que yo vaya y hable con el alcalde o con alguno de los amigos míos para que le consiga algún trabajo a la señora esa se equivocó de personaje porque usted es muy torcido, acúrdese que le dije que nos ayudara con el voto pal amigo mío y usted se fue y votó por otro, así queda muy duro ayudar a la gente.
Este Marcos si es un caso este guevón, lo hace reír a uno y todo con esas que sale. No hombre no yo no le voy pedir ningún favor no más le estoy contando que la señora está llevada del putas y entonces yo le entregué unos productos para que ella los venda y pues yo le doy tiempo para que los pague.
Este si es bien marica, no pues no la ayude tanto a la señora, pobre mujer encartada con esas maricadas que venden ustedes, esos tales negocios multinivel no son sino una habladera de mierda horrible. Mejor dicho esa señora se ganó fue la luna con usted, pero pa cargarla sola.
Cómo no va vender eso, claro que sí, le toca ir a visitar a los conocidos y todo, le toca moverse eso sí, porque si se queda en la casa pues qué va vender.
Yo sigo creyendo que lo que hizo fue encartarla, mejor le hubiera regalado algo, así fuera esos tales productos para que ella los rife, uno le compra más fácil una rifa que una pendejada de esas que venden ustedes.
No Marcos no, no diga nada que usted ni una boleta le compraría. No subestime a la señora, de pronto ella es buena vendedora y trabajadora sí se ve que es, usted sabe que hay gente que si trabaja.
Me emputa que los vendedores multinivel quieran venir a presumir de que trabajan acá conmigo como si fueran mejor que yo.

lunes, 12 de marzo de 2018

Marcos 54


Pero déjalo hablar hijueputa. A ver qué dice el pobre huevón. Yo no sé para que los invitan al programa si no los van a dejar hablar. Pero porque lo interrumpe, déjelo hablar. Marcos qué le pasa, se enloqueció, le gritó la mamá desde la cocina. Nada mami nada, es que estos malparidos en la emisora que invitan a la gente pa ridiculizarla y no dejarla hablar ni nada. Y es que ellos lo están oyendo a usted, pregunta la mamá de marcos caminando hasta el cuarto donde está su hijo. No mami, yo los estoy oyendo a ellos. Entonces para que se pone a gritarle a ese radio parece pendejo. Es que uno se deja llevar mami. Ojalá se dejara llevar a conseguir trabajo. Hay están diciendo en radio que conseguir trabajo está muy verraco ma, si usted oyera radio se daría cuenta de eso. No me joda Marcos, no me joda, ahora resulta pues que no estoy lo suficientemente informada sobre lo que es tener un vago en la casa y me toca oír radio para que me lo expliquen, vaya a ver y se pone a trapear la casa que ayer me dijo que la iba trapear y al fin se hizo el pendejo, vaya a ver que uno puede oír radio y mover las manos al tiempo. 

sábado, 10 de marzo de 2018

Marcos 55


La mamá de Marcos dice que ella no puede ir porque tiene una reunión con el grupo. Las reuniones son semanales y si Marcos o su hermana mostraran más interés, se darían cuenta de que a veces las reuniones son más. Ninguno de los dos tiene muy claro para qué sirve el grupo pero el grupo existe y vale más que ambos cuando hay reunión y lo de ellos no es una emergencia. La hermana de Marcos necesita una modelo que la acompañe a su clase de peinados y se deje hacer el peinado que la profesora proponga, la modelo que ella tenía en mente era su mamá, pero no contaba con la reunión del grupo. La mamá de Marcos lo señala a él, le dice que no sea descomedido y le haga el favor, llego el día de sacarle provecho a ese mechero, lo dice con el tono de reproche de una mamá que no se acostumbra a ver a su hijo mechudo. Para la mamá de Marcos mechudo no es otra cosa diferente que un eufemismo de vago. La hermana de Marcos apoya con agrado la sugerencia de su mamá, al fin y al cabo lo que necesito yo es pelo y usted tiene bastante, dice ella mirando a su hermano como quien mira una vitrina de centro comercial sin tener un peso en el bolsillo. Marcos le ve la cara de antojo a su hermana y acepta con la condición de que no le vayan a cortar ni un pelo. Es que son peinados no cortes dice la mamá de Marcos. La profesora mira a sus aprendices y a sus modelos, mira inquieta a Marcos pero no pregunta nada y les dice que ese día harán una trenza cosida en diagonal. Media hora después de estar en un salón lleno de mujeres, pelo largo y olor a laca Marcos le dice a su hermana que la próxima vez se trae aunque sea  una revista. 

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...