miércoles, 19 de julio de 2017

Vestido


Cansado de decirlo todo de la gente sin decir nada de él se fue antes de que una mujer entrará al almacén queriendo comprarlo y  arrugarlo en el probador y luego dejarlo por no resaltar la figura, por no quedar bien. El vestido sabe que es lindo sabe que puede robarse miles de miradas en las fiestas y reuniones yendo solo y vacío. Antes de salir del almacén el vestido se quitó el gancho del que estaba colgado y lo dejó, no quería oír a la gente decir: mira ese gancho que buen gusto tiene. Ese vestido le queda divino a ese gancho. El gancho no es la gran cosa pero con ese vestido mejora mucho. El vestido levitaba por los pasillos del centro comercial lento y distraído con las vitrinas, no llevaba zapatos para que no le dijeran que los zapatos estaban hermosos, el vestido es ancho de la mitad hacía abajo y la tela ligera se agitada con el viento igual que en la famosa imagen de Marilyn Monroe donde ella evita con ambas manos que se levante del todo. El vestido no sabía que era una imitación exacta de ese vestido usado por Marilyn Monroe, no sabía que la gente al verlo iba a decir: mira el vestido de Marilyn, el vestido se quedó esperando que alguien dijera: que vestido despampanante, que vestido fabuloso. El vestido siguió recorriendo el centro comercial y en una de las plazoletas de comidas un tipo tuiteó “el fantasma de Marilyn Monroe se pasea por el centro comercial Nogales” acompañado de una foto del vestido que se hizo viral y nadie habló del vestido y todos hablaron de Marilyn Monroe.


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