miércoles, 21 de junio de 2023

Ocurrencia #106 - de 100

Le hizo falta cantar en una banda de punk

gritar enloquecido desde un escenario 

mandando al mundo a comer mierda 

aplaudido por otros frustrados y aporreados y dañados 

por la vida y los divorcios de sus papitos cuando eran niños.

Tenía que haber sido eso, vomitar el odio 

desbordar en rabia 

como no fue así y en lugar de cantante fue DJ

lo que sucedió fue el baile 

y la fiesta local con volumen hiriente. 

Así una cosa llevó a la otra y terminó 

promocionando estilos de vida espirituales 

con enseñanzas orientales malentendidas

en occidente y en el pueblo de indios donde 

nació. 

Ya van 30 años y sigue el malestar y la angustia

y la lucha por sentirse bien

ignorando a la ciencia porque todo es verdad

menos el sicoanálisis o la terapia

porque su dolor no está hecho para ser conocido 

solo por uno 

si no por todos 

todos pueden aprender 

de él y gritar que si se puede aunque 

no se pueda. 




 



viernes, 16 de junio de 2023

Ocurrencia #105 - de 100

Mi perrito sabe hacer la siesta. Se echa a mi lado en la cama y nos dormimos juntos. 
Mi abuelita dice que los perros no duermen en las camas, pero mi perrito no le quiere entender. 
También dice mi abuelita que los perritos no comen aguacate y yo no le creo porque yo lo veo comérselo todo. 
Mi perrito está siempre en la casa y no puede salir. 
Mi abuelita dice que los perros tienen que ir a correr en el parque, pero mi perrito no quiere, él se angustia y se revuelca como si no pudiera respirar y solo se alivia cuando vuelve a entrar. 
Mi perrito es un perrito de interior. 
Mi abuelita no quiere a mi perrito porque hay que recogerle el popo que hace en el patio. 
Yo sé que a mi abuelita le compran pañales, pero no se lo recuerdo cuando me habla mal de mi perrito porque la última vez que lo hice me castigaron. 
Mi abuelita también es una abuelita de interior, aunque a veces tiene que ir mucho al médico. 
Cuando voy al río, mi perrito y mi abuelita se quedan juntos. 
Se acompañan sin ser amigos y cuando vuelvo mi abuelita se queja porque mi perrito también quiso hacer la fiesta con ella subido en su cama. 
Siempre abrazo a mi perrito y le doy un pico en el cachete a mi abuelita. Los quiero mucho ambos, aunque no estén conmigo afuera. 





Ocurrencia 104 - de 100

Un día una mosquita 

nadadora 

cayó en una taza 

de espumoso café con leche y 

nadó tranquila 

sin saber que era 

intolerante a la lactosa 

no se ahogó 

pero perdió su récord Guinness

de nado en taza y 

también se enfermó. 






Ocurrencia #103 - de 100

Decidí que la derrota debía ser eso. 

Partí de una sensación dejando de lado cualquier razonamiento. 

Resultaba genuina la partida. 

El mensaje interrumpió mi charla de siempre con mi amigo de siempre mientras mirábamos el programa de televisión de siempre. 

Una persona, una importante en mi interior, me habló después de mucho tiempo sin hacerlo.

Me preguntó por un asesinato que al parecer y según las informaciones tenía que ver conmigo, entre líneas la pregunta buscaba confirmar si yo había sido el responsable de esa muerte. 

No hablaré de mi respuesta, que ni siquiera fue una defensa porque ahí ya me arrumó la derrota. 





jueves, 15 de junio de 2023

Ocurrencia #102 - de 100

Nunca he tenido en mis manos un palo de golf, pese a eso, he pensado que si tuviera uno lo utilizaría para hacer daño, para ocasionar dolor y destrozar sonrisas. 

Se lo comenté a un amigo esperando que me juzgara y para mi sorpresa y sin pensarlo mucho me dijo que él preferiría usar un bate de béisbol. 

Él tampoco sabe lo que es empuñar un bate. 

Ambos deportes son para nosotros forasteros, ni siquiera los seguimos en video y lo poco que entendemos de ellos se debe a la ficción, a forma en que esas disciplinas deportivas han sido representadas en la pantalla. 

Lo que sí es familiar para nosotros es el billar, pero en mi caso nunca he visto en un taco de billar un objeto con el que me provoque golpear una cabeza. Lo hemos usado para eso, no voy a mentir, en alguna que otra gresca hemos partido tacos contra espaldas, pero es un uso imperioso. Con el palo de golf, en cambio, quiero planificar, quiero agitarlo en el aire ilusionándome. Un palo de golf, quiero un palo de golf. 






martes, 6 de junio de 2023

Ocurrencia #101 - de 100

No existe ninguna institución o tipo de estamento regulador de las negativas entregadas por las editoriales a las personas que se meten a escribir novelas. 

Nadie sabe cuál es límite de negativas necesarias para dejar de insistir y por eso todo depende del aguante de los que escriben, algunas tienen suficiente con tres o cuatro rechazos bien argumentados y otros, por el contrario, llegan a las 50 negativas y siguen insistiendo como si estuvieran buscando la centena. 

La situación es sin duda desgastante para los editores y también para las personas que se metieron a escribir novelas y por eso para aligerar la actividad al rededor de la novela hace falta que alguna entidad fije el tope. 

Una novela tendrá un máximo de rechazos de nueve, ese número será suficiente para que desaparezca y no sea enviada a ninguna otra editorial. Para algunos podría parecer que nueve es un número muy alto, podría ser entonces cuatro. 

Un número limitado de rechazos le vendría bien a la salud emocional de las personas que se metieron a escribir novelas y también a la salud de los editores, porque si alguien ya recibió cien rechazos para qué se va a exponer a 101.


 

viernes, 2 de junio de 2023

Ocurrencia #100 - de 100

Existe una relación directa entre la meta y la victoria. 

Durante la carrera la ilusión del competidor es cruzar esa meta. 

Llegar a la meta es así mismo finalizar el recorrido. 

Está el afán por ganar y la posibilidad de perder, luego el hecho de que nadie elige como primera opción perder. 

La meta también es el final, ansiar la meta podría ser querer ganar o querer el fin. 

Lo cierto es que no se parecen en nada una victoria y un final, habrá finales victoriosos, y seguro debe haber por ahí quien pueda hablar de una victoria final, pero los finales y las victorias no se parecen, no se sintonizan en el mismo dial. 

A veces se puede llegar a la meta y no tener claro si lo que se consiguió fue una victoria o solo un final, esa falta de claridad debería obligarnos a empezar de nuevo, o no, porque queda una tercera vía, la idea serena de aceptar la derrota. 






 


Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...