jueves, 30 de marzo de 2023

Ocurrencia #42 - de 100

Viejo y perverso cielo eterno, pretendes retenerme en éste hueco y receloso mundo. Por qué, dos y tres veces, por qué. No puedo seguir, no veo el norte ni el sentido de mi misión.

Experimento seguido un dolor y un rumor me dice dentro que esto es todo y no necesito otro siglo ni leer de nuevo todos los libros de Perec porque hoy lo entiendo bien, sé que esos juegos en los que él, Perec, triunfó, no son lo mío. 

No quiero El Secuestro, no quiero retener en mi frio pecho el sonido de E, ni creer que es divertido pretender que puedo reproducir lo hecho por el escritor francés. 

Me quiero ir, ser un tipo corriente y no el detective sin titulo elegido por usted. Quiero se libre por fin de su pregón seductor, pero no sé cómo entré en esto y no sé cómo irme. 


Georges Perec publicó en 1969 La disparition, una novela en la que no utiliza la vocal E, en 1997 la editorial alfaguara publicó una traducción al español titulada El secuestro en la que no se utiliza la vocal A. 









 

Ocurrencia #41 - de 100

He sido muy injusto con mis vecinos, lo reconozco ahora. Mis vecinos me han abierto el mundo y he aprendido algunas cosas. 

Tuve un vecino que golpeaba un tambor se rapaba y decía que era hare krishna, no mataba a las hormigas arrieras aunque se comieran lo que sembraba y lo que hacía era intentar ahuyentarlas, sin ese señor no hubiera entendido que existían vegetarianos y creencias más allá de la cruz. 

Otro vecino, el de las fiestas entre semana y el quipo de sonido potente, me ayudó a descubrir que el vallenato era más que el binomio de oro y Carlos Vives. 

Sin la vecina de las convulsiones y los bajones de azúcar nunca me hubiera convencido de la importancia de inscribirme en un curso de primeros auxilios. 

También está el vecino de Florencia, Caquetá, que me habló tanto de su ciudad y de la gente y de la región y de los ríos que me terminó motivando a llegar hasta allá, de otro modo yo hubiera terminando vacacionando en una playa como tantos. 

Es posible que sea yo el vecino que no hizo otra cosa que ser un vecino, no está ni bien ni mal, pero es cierto que hay vecinos que abren el mundo y de los que se pueden aprender cosas. 















martes, 28 de marzo de 2023

Ocurrencia #40 - de 100

Ayer nos dejó el arquero, le resultó trabajo en las extranjas. 

Se le quebró la voz anunciando su partida y a mí me temblaron las piernas. 

El equipo es cuarto en el campeonato y ahora ya tenemos nuevos uniformes. 

"Si quieren mi primo me puede remplazar mientras consiguen a alguien".   

Pero cómo vamos a conseguir a otro, con lo escasos que están los arqueros por estos días y con lo difícil que es confiarle esos tres palos a un recién llegado. 

Nunca hemos sabido lo que es estar sin arquero. Desde que armamos el equipo contábamos con arquero, él es miembro fundador. 

Lo que sí hemos hecho durante años es ver como sufren los otros equipos consiguiendo arqueros. 

Nadie quiere ser arquero, la ansiedad, la soledad, los remates violentos y el tiempo para pensar estando atrás sin poder salir mientras los compañeros corren siempre para delante tras la pelota. 

Nadie quiere ser arquero y nuestro arquero nos deja y empieza a enturbiarse esa imagen en la que me veía levantando la copa con el equipo. 

Vamos a tener que irnos también, vamos a tener que empezar a cotizar tiquetes y tramitar papeles, así sea en Europa, con ese arquero que se va y el equipo que tenemos, allá también podemos ganar. 










 








lunes, 27 de marzo de 2023

Ocurrencia #39 - de 100

En 1978 Tuluá tuvo al que sería el primer y único alcalde vampiro de su historia. 

Se llamaba Charles Williams Ramírez, era hijo de un acaudalado comerciante de Gran Bretaña y de una fabricante de calzones nacida en Aguaclara. 

El mismísimo presidente Turbay le dio la orden a los miembros de su partido para que nombraran a Charles en ese cargo. 

En Tuluá el alcalde fue conocido como S3 porque su nombre y sus dos apellidos terminaban en S, eso dice mucho del talento escaso de los tulueños para los apodos, ni siquiera el escritor insigne de ese pueblo pudo granjearse un apodo sonoro o ponerle un apodo preciso a otros. 

S3 como cualquier otro vampiro trabajó en las noches, firmaba documentos y aprobaba presupuestos y revisaba proyectos y encomendaba tareas todo durante la noche. Las obras también las entregaba en las noches, escuelas, puestos de salud, vías, parques y puentes todo lo inauguraba en las noches. 

Desde el vampiro S3 Tuluá no ha tenido un alcalde tan eficiente y entregado, ningún otro trabaja de noche como lo hacía él. 

Tenía sus fallas, eso no se puede ocultar, no hubo señora del tinto o secretaría a la que no le clavara el diente. Se tomó la sangre también de uno que otro líder comunal y más de una vez se encontraron cuerpos de habitantes de la calle completamente drenados ahí en la mitad del parque Boyacá. 

No fue un alcalde popular, decían que era muy engreído y que por eso no se dejaba ver, decían que no podía entender las problemáticas de la gente porque tenía vida eterna y también lo criticaban por estrafalario, según la gente sus vestimentas no tenían nada que ver con una ciudad como Tuluá, les parecía un tipo agrandado. 

Esas informidades fueron haciendo mella entre la gente y empoderando a un pequeño grupo de estudiantes de La Unidad Central que quería ser revolucionario como los del M19 y realizar sus propios actos simbólicos, esos estudiantes con la ayuda del cura del pueblo planearon la quema del ataúd un sábado de feria en el pueblito artesanal del coliseo Manuel Victoria Rojas. 

Allá llegaron con el ataúd del vampiro alcalde y le metieron candela y la gente lo celebró sin entender muy bien de que se trataba y el S3 se tuvo que ir, volver a al Gran Bretaña, a la casa de su padre tras su tierra natal, tras las tumbas de su línea de sangre. 

Ese fue el fin de la alcaldía del vampiro Charles Williams Ramírez y el nacimiento de un mito, el de los estudiantes de La Unidad Central y su hazaña revolucionaria que terminaría inspirando la nueva película de Netflix que narra esa y otra de sus hazañas. 










Ocurrencia #38 - de 100

Haga de cuenta que mañana en el almacén de cadena de su preferencia lanzan una promoción única y usted y yo y el resto podemos participar y beneficiarnos de lo lindo. 

Regalarán litros de aceite de canola y girasol, regalarán también carne de marranos criados al sol en complejos vacacionales cerca del mar. 

Lo único que tenemos que hacer para conseguir esos productos es llevar en un sobre sin marcar esos trocitos de uñas cortadas de los dedos de las manos y los pies. No hace falta más, lleva sus uñas cortadas y recibe carne o aceite. 

¿Usted aprovecharía la promoción, entregaría esas uñas cortadas sin más? Se preguntaría por qué uñas y no otra cosa y para qué esas uñas. 

Podrían surgir grupos de ladrones de uñas, lo pararían a usted en la calle entre tres o cuatro a cortarle las uñas a la fuerza. Tal vez las cabecillas de esas bandas criminales terminen presas y desde la cárcel se animen a grabar videos amenazando con contarles las uñas a todos en Bogotá y en Barranquilla y en Cali y en Chigorodo. 

Pero eso es un tal vez, por eso arranque con un haga de cuenta, que no estoy afirmando tampoco, porque también podría ser que las uñas vayan a ser utilizadas por el almacén de cadena para jodernos con brujería porque seguro hace falta recurrir a lo oculto para dañarnos porque de ninguna otra forma podrían lograrlo. 

En fin, que yo iría y llevaría mis uñas cortadas porque con sus uñas cortadas cada cuál vera qué hace y todos veremos porque las cambiamos y los que se comen las uñas pues problema de ellos. 









jueves, 23 de marzo de 2023

Ocurrencia #37 - de 100

"Un día de estos" siempre es nunca "Un día de estos" no es un día ni una noche ni una nada. Lo saben bien todos los que lo dicen y también los que lo oyen. 

Cuando le digo: "un día de estos" soy un animal enfermo echado debajo del piso con temor a la transparencia de las palabras apropiadas que se pronuncian en el momento justo. 

"Un día de estos" es una incertidumbre y un vacío. 

"Un día de estos" no vas a leer esta tontería 

"Un día de estos" no vamos a tomarnos ese café pendiente

"Un día de estos" no vamos a ver esa película 

"Un día de estos" no iremos a ese lugar.

Es posible que en "un día de estos" vivan nuestros sueños que seguro se cumplen en "estos días". 






Ocurrencia #36 -de 100

Horas después de comerse la torta con la que se celebran los 30 años pensamientos determinantes golpean adentro con fuerza. 

Así llegan inevitables decisiones cruciales, como si esa cifra obligara y la atmosfera o la gravedad se vieran alteradas. 

Entonces la mutación aparece y mi primo resuelto tramita su pasaporte y sale para Europa y mi amiga deja de tomarse las patillas anticonceptivas porque ya es hora...

Mi compañero del trabajo solicita préstamo en el banco para comprar casa y el bajista de la banda se retira porque se tiene que concentrar en su negocio. 

Ninguno quiso aceptar  la relación de esos virajes en sus vidas con ese cero y ese tres, pero ellos saben tan bien como yo que ahí radicaba el impulso. 

Lo otro que también sucede es que la resignación se presenta más liviana y menos penosa lo que permite comprender la vida y las capacidades de otro modo. 

Yo entendí que no estaba al nivel de mis contemporáneos y sus metas y que con mi sobrepeso lo mío ya no iba a ser trotar ni montar en bicicleta ni levantar pesas en el gimnasio como tantos otros y que hasta donde me alcances los días voy a caminar, caminar un rato por la noche, despacio.  

Una actividad de bajo impacto una vida de bajo impacto. 











Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...