miércoles, 26 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -26 de junio del 2024

Es miércoles 26 de junio y estamos a un día de irnos de vacaciones durante dos semanas. Se siente ya en el ambiente que murió la primera mitad del año y que muchas actividades quedarán pospuestas para la semana en la que volvamos del receso. 

Espero mi turno para usar la fotocopiadora y detrás de mí también una compañera espera, le digo que no hay afán y me dice que su único afán es que llegue el jueves para dejar la vereda y volver a Tuluá. 

Me da risa que sea tan evidente, que no intente disimular ni por un minuto que es para ella un fastidio permanecer en la vereda, que cumple con su trabajo, aunque la idea de permanecer en la zona de lunes a viernes le disguste. Yo me siento bien acá, me gusta; que nos vayamos también me gusta, porque a las vacaciones no de les hace nunca el feo aunque uno solo las vaya a usar para aburrirse. 

Además de las vacaciones también hay nostalgia porque una de las señoras que lleva más de doce años trabajando en el restaurante del colegio se va y no les cocina más a los pelaos. Reunieron unas monedas y consiguieron una torta y gaseosa y le hicieron la despedida a la señora, hubo foto y palabras de adiós. Teniendo en cuenta que los estudiantes vienen al colegio por la comida y no por la educación, para ellos esto debe ser un momento difícil, pero como digo, la vacaciones ya vienen y eso es lo que me importa. 


martes, 25 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -25 de junio del 2024

Necesitamos una respuesta concreta, puntual, creíble, tramadora, casi violamentes, para los estudiantes cuando preguntan para que sirven las ecuaciones, la suma de binomios, la historia de la Nueva Granada, el uso de los conectores o de los sufijos y prefijos para la vida. Necesitamos preguntarnos todos los que andamos metidos en esto de trabajar como profesores para qué estamos educando y unificar una respuesta a esa pregunta. Yo no sé cómo responderla, yo le pregunto al pelao que quiere y él me dice que tener plata como un malparido y entonces ahí yo que sé que la plata no se consigue sabiendo todas esas maricaditas porque yo también las estudié y algunas de esas hasta las entendí y vivo sin un peso, le digo que ningún conocimiento sobra, que entre saber y no saber es mejor saber. También digo otras bobadas más del estilo de esos profesores de toda la vida que se masturban con las fabulas, pero sé que los pelaos no se la cree, aunque eso me gusta, nada mejor para comprobar lo inteligentes que son que eso, no dejarse enredar, porque es verdad, en este mundo de capitalista de mierda (el tipo de sociales, echándole la culpa al capitalismo, que novedad), lo único que sirve es tener plata y en nuestros planeas de área no está escrito en ninguna parte que ese sea nuestro propósito. La educación no genera la movilidad social esperada y en la zona rural mucho menos. La respuesta ya la quise responder con una pregunta, el estudiante quiso saber para que le servía saber quién había sido Rafael Uribe Uribe y yo le pregunte para que le servía a él venir al colegio, me dijo que él venía por la comida y pa parchar con los otros. Yo me reí y él también se rio. Así es amigo de derecha que se leyó un par de libros de periodistas que habla de educación y se cree conocedor de las soluciones que él país necesita, claro que sí, Colombia y Singapur son mega comparables y el pobre es pobre porque quiere. Me jugue la carta de cliché al final porque tengo pereza de pensar y que un tipo metido en esto de trabajar de profesor diga que le da pereza sirve como argumento fundacional para mi amigo el de las soluciones. 


Diario de campo para un segundo periodo -24 de junio del 2024

Le voy a hablar al lector como si lo tuviera. Usted al leer esto da por hecho que yo le estoy diciendo la verdad, que yo estoy partiendo de la realidad y que esto es un testimonio, aunque usted no conozca mi nombre ni sepa quién soy yo, usted cree que es verdad que yo estoy metido en esto de la docencia y que lo que le comento en realidad pasa, y yo no estoy jugando con su credulidad, claro que pasan, pero son apenas una parte, yo cuento lo que quiero contar y sobre todo, decido no decir, y es en esa segunda parte donde esta el centro del asunto, yo decido no hablar de mí, de la persona que soy por fuera de lo que se relaciona con el rol de profesor que asumo porque estoy metido en esto de trabajar dando clases. Qué pasa si yo escribo esto en medio de la profunda tristeza, un sentimiento que no tiene nada que ver con que los estudiantes aprendan y tengan un futuro sino con algo más, con un hecho ajeno a esta realidad del gremio y del colegio y de la vereda y de los muchachos y de los compañeros y de los grupos violentos que operan en la zona. Esa tristeza permea todo lo que hago y digo y pienso, pero igual no estoy hablando de esa tristeza sino de otras cosas, no estoy escribiendo desde ese sentimiento, aunque tampoco lo puedo evitar, entonces qué queda, si lo real es la tristeza, todo lo demás es elaboración, postura, evasión, fingimiento, y al final otra vez termino en el punto de partida, que soy un impostor. Luego está lo otro, que los muchachos también están tristes y que yo no sé cómo ayudarlos, que me paro en mi precariedad emocional sin herramienta alguna para lidiar con lo que sienten ellos y peor aún con lo que sienten las otras personas que me rodean. 

Ahora, el lector, (que no existe) debe estar preguntándose qué pasó, por qué después de un paro que se supone terminó bien, que según los sindicalistas fue gracias al paro que se hundió la reforma, yo vengo a comenzar la semana hablando de congojas y penas, cómo voy a estar escribiendo sobre esto cuando es esta la última semana de trabajo antes de irnos a las vacaciones de mitad de año, pues bueno, resulta que llegué a dar clases y me encontré conque uno de los estudiantes con el que solía conversar bastante y que me cae muy bien ya no va a estar en el colegio porque se fue a vivir a otra parte. No es tan trágico. Sus compañeros de clase hicieron un video bonito para despedirlo y verlo me hizo llorar, imagen bastante ridícula, en mayor modo porque yo no estaba llorando ni por el video ni por que el muchacho se fue. 


sábado, 22 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -21 de junio del 2024

Día de solsticio. Viernes. Fin de semana a la vista. Alegría de los otros en el aire. Nos reunimos en el coliseo de un colegio y el dirigente sindical con el micrófono en el aire y los gritos nasales desgarrados le da las gracias al rector por poner el coliseo a disposición y por participar de la lucha sindical porque los derechos no se mendigan, se conquistan en las calles con movilización. Los asistentes aplaudimos y el dirigente continua con su intervención, es una celebración, la reforma se hundió y según su narración y su elaboración de los hechos, esa ley no tuvo su tramite en el proceso gracias al paro, es decir, los del magisterio la tumbaron. No sé, me quedan mis dudas, pero también, como si ese profesor sindicalista me leyera la mente, habla de los sínicos, de los que criticamos el paro o directamente no lo apoyamos y luego nos usufructuamos de las conquistas sindicales y cobramos felices la prima o disfrutamos de garantías en el trabajo. Me incluyo con ese plural aún sabiendo que esos a los que consideran poco éticos y poco morales por haber trabajando durante el paro, por lo menos fueron serios consigo mismos y trabajaron, en mi caso es peor, porque no creo en el paro ni en la lucha sindical y todavía teniendo eso claro paré porque yo no voy a ir a trabajar si los otros tampoco lo hace. Entonces estoy como un bulto ahí en las manifestaciones sin creer en nada y luego sí, como dijo el señor, disfruto de lo que se pueda disfrutar sin que me importe si alguien lo ganó en la calle. El caso es que el paro se acabó y como perder es maluco se supone que todos ganaron y que la educación pública está viva y que hay que seguir atentos. Hay gente convencida, eso debería ser importante, algo para resaltar, pero es justo eso lo qué me genera duda, estará bien tanto convencimiento. No sé. Deberíamos ir a mejor, aunque lo que creo es que no, cada vez más iremos a peor. Al final del paro me queda claro mi cinismo y que según los códigos de los otros, la ética tampoco es lo mío. 

jueves, 20 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -20 de junio del 2024

No sé quién prepara a los recreacionistas de Tuluá, pero todos hablan con voz nasal, y me vale chimba que la recomendación para escribir sea la de evitar caer en la tentación de totalizar porque yo hablo de los recreacionistas a los que he oído y no hay uno solo que no hable como payaso del siglo pasado. Lo digo porque el día de hoy la concentración de los docentes en paro se realizó en el parque recreacional de una caja de compensación en la que estamos metidas las personas que andamos en esto de dar clases y dizque inspirar el aprendizaje. 

Allá la recreacionista con sus voz horrible invitaba a los profesores a bailar y a gritar y a participar en un montón de tonterías que según ella servían para que nos pusiéramos contentos, la gente no le copiaba mucho a su llamado y ella nos dijo: "no puedo creer que ustedes sean así, gente tan aburrida, yo no sé cómo hacen para dar clase, yo nunca quisiera estar en una clase con ustedes", lo dijo y se rio, bacana esa tipa, no la tiró prendida, una verdad frontal y a los miembros de un sindicato poderoso y se quedó como si nada, si no fuera por la voz nasal hasta me hubiera llegado al corazón. 

Lo bueno es que entre tanta gente siempre resulta el que si se quiere disfrutar esas maricadas y entonces hubo gente que bailó y gente que jugó parques y domino y otros que jugaron fútbol y así. La reforma que motivo el paro ya se hundió en el congreso, podremos volver a los colegios a dar clase y a sentir de nuevo la displicencia de los estudiantes. La verdad, es que yo no sé cómo hace la gente para estar contenta. De dónde saca ganas de estar en el mundo. No lo sé, menos mal que tampoco es algo que tenga que saber porque de eso no se tratan las pruebas de estado ni las pruebas Pisa, a nadie le preguntan si está contento o cree que la vida vale la pena. 

miércoles, 19 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -19 de junio del 2024

Tarde pasada por lluvia en Tuluá. Justo hoy que la actividad organizada por el sindicato tenía que ver con mantener velas encendidas, dizque la luz con el conocimiento y la oscuridad con la ignorancia, originales maridajes con los que compusieron el lema de la jornada. Dicen en los noticieros que la reforma a la educación que tanto disgusta ya se hundió en el congreso, pero los profesores como si viviéramos en un capítulo de juego de tronos en donde reinan las intrigas palaciegas dijeron que debemos seguir en paro porque de pronto hoy a media noche en el congreso pueden modificar la ley y volver a dar la lata con ella y ponernos de nuevo dizque en peligro. Yo no sé. Lo cierto es que el paro sigue no vi velas prendidas porque la lluvia no lo permitió. Hablamos popo entre compañeros. 

martes, 18 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -18 de junio del 2024

Martes de salvar el mundo. La cita es en el colegio Gimnasio del Pacifico, llueve a mares y aunque la cita es las ochos de la mañana no salgo de mi casa hasta que no escampa. Estoy en el punto de encuentro a las nueve y media de la mañana. En la programación emitida por el sindicato docente decía que se realizaría una conferencia y eventos culturales. Me encuentro con mi amigo que trabaja en la parte de servicios generales del colegio y me muestra donde puede dejar bien asegurada mi bicicleta. Hablamos basura un rato y luego me voy al coliseo donde se supone que se concentran todos. Saludo a mis compañeros. Nos hicimos la fotografía que enviamos al grupo de wasap en el que está la rectora para que ella vea que si estamos de paro, aunque asumo que la señora ni siquiera revisa esas imágenes. Me quedo a la espera de una conferencia que nunca llega y cuando me doy cuenta adelante un señor está invitando a los asistentes a participar de una clase de rumba terapia que prefiero ignorar y después al finalizar esa actividad otros profesores juagan microfútbol y voleibol. Hablo con la exnovia de un amigazo y nos podemos al día porque llevamos tiempo sin hablar, compartimos frustraciones y dejamos en claro que esta generación nuestra esta plagada de gente rota y triste y que ambos estamos vacíos pero que seguimos por aquí porque alguien debe alimentar el hambre voraz del capitalismo. Luego me voy, me despido de mis compañeros y sacó mi bicicleta y pedaleo y pienso que sí, que me gusta pedalear y que aunque la palabra disfrutar me resulte cada vez más extraña disfruto andar Tuluá en bici. Llego a mí casa y veo los titulares de las noticias del medio día y lidio con la ansiedad que me produce el paro y esa sensación extraña de estar desperdiciando el tiempo de los pelas que normalmente creo que no quieren nada. Me molesta sentir que esto que estoy haciendo que es participar de un paro no tiene sentido. Veo a Portugal ganarle un partido a República Checa y por la noche un niño en la tienda me pregunta que si me sé todos los países porque como enseño ciencias sociales debo saberme todos los países y le digo que no. Porque así es, no me sé todos los países. Soy un fiasco, pero no se lo digo. Pero el miércoles será otro día para reclamar en las calles y exigir educación de calidad para todos. 

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...