Día de solsticio. Viernes. Fin de semana a la vista. Alegría de los otros en el aire. Nos reunimos en el coliseo de un colegio y el dirigente sindical con el micrófono en el aire y los gritos nasales desgarrados le da las gracias al rector por poner el coliseo a disposición y por participar de la lucha sindical porque los derechos no se mendigan, se conquistan en las calles con movilización. Los asistentes aplaudimos y el dirigente continua con su intervención, es una celebración, la reforma se hundió y según su narración y su elaboración de los hechos, esa ley no tuvo su tramite en el proceso gracias al paro, es decir, los del magisterio la tumbaron. No sé, me quedan mis dudas, pero también, como si ese profesor sindicalista me leyera la mente, habla de los sínicos, de los que criticamos el paro o directamente no lo apoyamos y luego nos usufructuamos de las conquistas sindicales y cobramos felices la prima o disfrutamos de garantías en el trabajo. Me incluyo con ese plural aún sabiendo que esos a los que consideran poco éticos y poco morales por haber trabajando durante el paro, por lo menos fueron serios consigo mismos y trabajaron, en mi caso es peor, porque no creo en el paro ni en la lucha sindical y todavía teniendo eso claro paré porque yo no voy a ir a trabajar si los otros tampoco lo hace. Entonces estoy como un bulto ahí en las manifestaciones sin creer en nada y luego sí, como dijo el señor, disfruto de lo que se pueda disfrutar sin que me importe si alguien lo ganó en la calle. El caso es que el paro se acabó y como perder es maluco se supone que todos ganaron y que la educación pública está viva y que hay que seguir atentos. Hay gente convencida, eso debería ser importante, algo para resaltar, pero es justo eso lo qué me genera duda, estará bien tanto convencimiento. No sé. Deberíamos ir a mejor, aunque lo que creo es que no, cada vez más iremos a peor. Al final del paro me queda claro mi cinismo y que según los códigos de los otros, la ética tampoco es lo mío.
sábado, 22 de junio de 2024
jueves, 20 de junio de 2024
Diario de campo para un segundo periodo -20 de junio del 2024
No sé quién prepara a los recreacionistas de Tuluá, pero todos hablan con voz nasal, y me vale chimba que la recomendación para escribir sea la de evitar caer en la tentación de totalizar porque yo hablo de los recreacionistas a los que he oído y no hay uno solo que no hable como payaso del siglo pasado. Lo digo porque el día de hoy la concentración de los docentes en paro se realizó en el parque recreacional de una caja de compensación en la que estamos metidas las personas que andamos en esto de dar clases y dizque inspirar el aprendizaje.
Allá la recreacionista con sus voz horrible invitaba a los profesores a bailar y a gritar y a participar en un montón de tonterías que según ella servían para que nos pusiéramos contentos, la gente no le copiaba mucho a su llamado y ella nos dijo: "no puedo creer que ustedes sean así, gente tan aburrida, yo no sé cómo hacen para dar clase, yo nunca quisiera estar en una clase con ustedes", lo dijo y se rio, bacana esa tipa, no la tiró prendida, una verdad frontal y a los miembros de un sindicato poderoso y se quedó como si nada, si no fuera por la voz nasal hasta me hubiera llegado al corazón.
Lo bueno es que entre tanta gente siempre resulta el que si se quiere disfrutar esas maricadas y entonces hubo gente que bailó y gente que jugó parques y domino y otros que jugaron fútbol y así. La reforma que motivo el paro ya se hundió en el congreso, podremos volver a los colegios a dar clase y a sentir de nuevo la displicencia de los estudiantes. La verdad, es que yo no sé cómo hace la gente para estar contenta. De dónde saca ganas de estar en el mundo. No lo sé, menos mal que tampoco es algo que tenga que saber porque de eso no se tratan las pruebas de estado ni las pruebas Pisa, a nadie le preguntan si está contento o cree que la vida vale la pena.
miércoles, 19 de junio de 2024
Diario de campo para un segundo periodo -19 de junio del 2024
Tarde pasada por lluvia en Tuluá. Justo hoy que la actividad organizada por el sindicato tenía que ver con mantener velas encendidas, dizque la luz con el conocimiento y la oscuridad con la ignorancia, originales maridajes con los que compusieron el lema de la jornada. Dicen en los noticieros que la reforma a la educación que tanto disgusta ya se hundió en el congreso, pero los profesores como si viviéramos en un capítulo de juego de tronos en donde reinan las intrigas palaciegas dijeron que debemos seguir en paro porque de pronto hoy a media noche en el congreso pueden modificar la ley y volver a dar la lata con ella y ponernos de nuevo dizque en peligro. Yo no sé. Lo cierto es que el paro sigue no vi velas prendidas porque la lluvia no lo permitió. Hablamos popo entre compañeros.
martes, 18 de junio de 2024
Diario de campo para un segundo periodo -18 de junio del 2024
Martes de salvar el mundo. La cita es en el colegio Gimnasio del Pacifico, llueve a mares y aunque la cita es las ochos de la mañana no salgo de mi casa hasta que no escampa. Estoy en el punto de encuentro a las nueve y media de la mañana. En la programación emitida por el sindicato docente decía que se realizaría una conferencia y eventos culturales. Me encuentro con mi amigo que trabaja en la parte de servicios generales del colegio y me muestra donde puede dejar bien asegurada mi bicicleta. Hablamos basura un rato y luego me voy al coliseo donde se supone que se concentran todos. Saludo a mis compañeros. Nos hicimos la fotografía que enviamos al grupo de wasap en el que está la rectora para que ella vea que si estamos de paro, aunque asumo que la señora ni siquiera revisa esas imágenes. Me quedo a la espera de una conferencia que nunca llega y cuando me doy cuenta adelante un señor está invitando a los asistentes a participar de una clase de rumba terapia que prefiero ignorar y después al finalizar esa actividad otros profesores juagan microfútbol y voleibol. Hablo con la exnovia de un amigazo y nos podemos al día porque llevamos tiempo sin hablar, compartimos frustraciones y dejamos en claro que esta generación nuestra esta plagada de gente rota y triste y que ambos estamos vacíos pero que seguimos por aquí porque alguien debe alimentar el hambre voraz del capitalismo. Luego me voy, me despido de mis compañeros y sacó mi bicicleta y pedaleo y pienso que sí, que me gusta pedalear y que aunque la palabra disfrutar me resulte cada vez más extraña disfruto andar Tuluá en bici. Llego a mí casa y veo los titulares de las noticias del medio día y lidio con la ansiedad que me produce el paro y esa sensación extraña de estar desperdiciando el tiempo de los pelas que normalmente creo que no quieren nada. Me molesta sentir que esto que estoy haciendo que es participar de un paro no tiene sentido. Veo a Portugal ganarle un partido a República Checa y por la noche un niño en la tienda me pregunta que si me sé todos los países porque como enseño ciencias sociales debo saberme todos los países y le digo que no. Porque así es, no me sé todos los países. Soy un fiasco, pero no se lo digo. Pero el miércoles será otro día para reclamar en las calles y exigir educación de calidad para todos.
Diario de campo para un segundo periodo -17 de junio del 2024
Lunes en la mañana de: fuerza compañeros, fraternal y combativo saludo, la lucha continua y el paro sigue. Lunes de: abajo la ultraderecha y abajo el coco, que siempre es el mismo viejito marica al que decidieron culpar de todo lo que les resulte incomodo. Lunes de: adelante docentes en pie de lucha que los malos son otros, que la responsabilidad nos pasó por el lado.
Nos encontramos en las piscinas de Bosque de Maracaibo y después de estorbar y dar lora un rato empezamos a la caravana, carros y motos y bicicletas, gritos y pitos y cornetas y la grabación mal hecha con el mismo discurso rancio reproduciéndose en le vehículo que va encabezando el desfile de gente del magisterio que deja clara su inconformidad con la reforma a la estatuaria de educación y pide que se caiga.
El sol abrasador a la espalda y yo de parrillero en la moto de uno de mis compañeros de trabajo recorriendo las calles de Tuluá sin gritar y sin pitar atento a la convicción de los otros a la fe en la "lucha" y yo pensando en lo cómodo que debe ser estar muerto en Islandia.
Eso de sentirme como un impostor no es algo que se me reserve solo para el aula de clase en la montaña, me doy cuenta que también me siento un fingidor en un paro, que también estoy ahí como por la inercia, por la presión de grupo, por no estar trabajando solo. Mi papá nunca en su vida a ha podido dejar de trabajar una semana o más, tiene mucho que reclamar, pero si lo hubiera reclamado a mí se me hubiera perdido la comida. Y yo puedo dizque luchar por mis derechos, cuáles derechos me pregunta mi buen amigo que está a la derecha de la derecha y obvio sé cuáles son los derechos, tampoco es que hubiera terminando estudiando ciencias sociales por nada, algo de mamerto tengo, pero sí, la pregunta también me la hago a veces, cuáles derechos. Cuáles derechos si pase diez años trabajando como contratista sin tener casi ni vacaciones.
Vamos así, en que pienso menos en lo absurdo que me resulta todo cuando tengo la vista puesta en los estudiantes y en mi interacción con ellos que cuando estoy entre gente que también está metida en esto de dar clases.
Llegamos a la plaza parque Boyacá a las once de la mañana y ahí hablamos mierda hasta que fueron las doce y luego como si nos picara el culo nos abrimos para nuestras casas a almorzar. Y la causa queda para el día siguiente, martes de salvar al mundo.
viernes, 14 de junio de 2024
Diario de campo para un segundo periodo -14 de junio del 2024
Un día por completo perdido, podría decirse, en el encuentro de hoy, al que no sé si llamar asamblea y que fue en la calle, bloqueando el paso, la consigna de uno de los directivos fue: "porque cantando y bailando el docente también está enseñando", y pues, está bueno, seguro sí es así, pero tendría más sentido cantar y bailar en otros escenarios.
Supongo que lo bueno de los paros docentes es que no importa que hagan ellos durante ese tiempo de cese de actividades, el daño ya se está haciendo.
Durante un paro todos los profesores se podrían quedar encerrados en salones de clases aprendiendo a conversar con la IA, sin hacer ruido, sin dar de que hablar en las calles y aún así la gente se vería afectada, porque el daño que el docente le hace a la sociedad cuando para no tiene que ver con que el niño deje de aprender, él sigue aprendiendo, no puede evitar aprender, el problema es que el niño se queda en la casa, que la mamá lo tiene que ver, que él papá lo tiene que ver, que el abuelo lo tiene que cuidar.
Por eso con toda tranquilidad y ya entrados en paro a tantos profesores les resulta fácil ignorar las actividades propuestas por el sindicato y dedicarse a otras cosas.
Otro directivo dijo que era un viernes cultural, o sea, dentro de un paro un día para la cultura. No sé, me parece bobada. El cuento es que fui y vi poca gente y saludé a mis compañeros y me regresé temprano para mi casa.
Lo que sí oí fue una opinión de un señor que me divirtió, por razones de seguridad en Tuluá están prohibidos los eventos masivos y las aglomeraciones, por esa razón de canceló la feria de la ciudad y por esa razón de canceló también el desfile de María Auxiliadora que en este pueblo es una guachafa tradicional, pero a pesar de eso, los profesores hoy tenían o teníamos, dos cuadras cerradas porque había un grupo de danza en acción y el señor, dijo, que acá no se pueden hacer eventos masivos y los catrehijueputas del magisterio tienen la vía bloqueada, perros, por eso no los quiere nadie. Lo que me lleva a pensar que lo mío siempre ha sido y será la impopularidad.
Diario de campo para un segundo periodo -13 de junio del 2024
Asamblea en el coliseo de un colegio lleno de profesores a las diez de la mañana en lugar de estudiantes gritando en su descanso, movidos por sus hormonas enloquecidas. Los profesores que integran la junta directiva del sindicato se van rotando el micrófono y explican desde diferentes lugares como la reforma a la ley estatuaria afectada a los docentes, pero también al resto de las personas del país porque pone en peligro la educación pública.
Unos señores tienen más carisma y más capacidad de oratoria que otros, pero en general las personas no prestan atención, yo me entretuve hablando con mis compañeros de maricadas varias y el resto de profesores andaban en las mismas. Para que quede claro el nivel de desconexión entre los que empuñaban el micrófono y los asistentes a la asamblea, durante un momento una señora representante de una IPS empezó a explicar algunos temas de salud que deberíamos saber y como nadie la oía uno de los directivos tomo el micrófono y nos pidió respeto, regañados como cualquier estudiante excitado.
Vi gente conocida que no quise saludar y gente conocida a la que tuve ganas de abrazar pero a la que ni me acerque porque la ansiedad social me puede más. Vi a una muchacha muy guapa que no saludó a nadie y se sentó sola y se quedó sola toda la mañana, a esa tampoco me le acerqué.
No sé que pasará con el tal paro, no confió, no conozco el final, pero no conozco ningún final y creo que ninguno será bonito, así que mañana viernes también asistiré a la asamblea y seguro tampoco seré capaz de hablar con gente distinta a mis compañeros y luego iré a cine aprovechando que estoy en Tuluá y no en la vereda y luego vendrá el fin de semana y el lunes estaremos de nuevo en el colegio trabajando con los muchachos. Es raro, pero no estoy para explicarlo.
Fragmentos 2
La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
-
—¡Podemos ser otros aquí! —gritó el hombre, mientras se despegaba de la baranda en la que había estado recostado. Dejó caer su prótesis de...
-
La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
-
Un día por completo perdido, podría decirse, en el encuentro de hoy, al que no sé si llamar asamblea y que fue en la calle, bloqueando el pa...