martes, 18 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -17 de junio del 2024

Lunes en la mañana de: fuerza compañeros, fraternal y combativo saludo, la lucha continua y el paro sigue. Lunes de: abajo la ultraderecha y abajo el coco, que siempre es el mismo viejito marica al que decidieron culpar de todo lo que les resulte incomodo. Lunes de: adelante docentes en pie de lucha que los malos son otros, que la responsabilidad nos pasó por el lado. 

Nos encontramos en las piscinas de Bosque de Maracaibo y después de estorbar y dar lora un rato empezamos a la caravana, carros y motos y bicicletas, gritos y pitos y cornetas y la grabación mal hecha con el mismo discurso rancio reproduciéndose en le vehículo que va encabezando el desfile de gente del magisterio que deja clara su inconformidad con la reforma a la estatuaria de educación y pide que se caiga. 

El sol abrasador a la espalda y yo de parrillero en la moto de uno de mis compañeros de trabajo recorriendo las calles de Tuluá sin gritar y sin pitar atento a la convicción de los otros a la fe en la "lucha" y yo pensando en lo cómodo que debe ser estar muerto en Islandia. 

Eso de sentirme como un impostor no es algo que se me reserve solo para el aula de clase en la montaña, me doy cuenta que también me siento un fingidor en un paro, que también estoy ahí como por la inercia, por la presión de grupo, por no estar trabajando solo. Mi papá nunca en su vida a ha podido dejar de trabajar una semana o más, tiene mucho que reclamar, pero si lo hubiera reclamado a mí se me hubiera perdido la comida. Y yo puedo dizque luchar por mis derechos, cuáles derechos me pregunta mi buen amigo que está a la derecha de la derecha y obvio sé cuáles son los derechos, tampoco es que hubiera terminando estudiando ciencias sociales por nada, algo de mamerto tengo, pero sí, la pregunta también me la hago a veces, cuáles derechos. Cuáles derechos si pase diez años trabajando como contratista sin tener casi ni vacaciones. 

Vamos así, en que pienso menos en lo absurdo que me resulta todo cuando tengo la vista puesta en los estudiantes y en mi interacción con ellos que cuando estoy entre gente que también está metida en esto de dar clases. 

Llegamos a la plaza parque Boyacá a las once de la mañana y ahí hablamos mierda hasta que fueron las doce y luego como si nos picara el culo nos abrimos para nuestras casas a almorzar. Y la causa queda para el día siguiente, martes de salvar al mundo. 

viernes, 14 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -14 de junio del 2024

Un día por completo perdido, podría decirse, en el encuentro de hoy, al que no sé si llamar asamblea y que fue en la calle, bloqueando el paso, la consigna de uno de los directivos fue: "porque cantando y bailando el docente también está enseñando", y pues, está bueno, seguro sí es así, pero tendría más sentido cantar y bailar en otros escenarios.

Supongo que lo bueno de los paros docentes es que no importa que hagan ellos durante ese tiempo de cese de actividades, el daño ya se está haciendo. 

Durante un paro todos los profesores se podrían quedar encerrados en salones de clases aprendiendo a conversar con la IA, sin hacer ruido, sin dar de que hablar en las calles y aún así la gente se vería afectada, porque el daño que el docente le hace a la sociedad cuando para no tiene que ver con que el niño deje de aprender, él sigue aprendiendo, no puede evitar aprender, el problema es que el niño se queda en la casa, que la mamá lo tiene que ver, que él papá lo tiene que ver, que el abuelo lo tiene que cuidar. 

Por eso con toda tranquilidad y ya entrados en paro a tantos profesores les resulta fácil ignorar las actividades propuestas por el sindicato y dedicarse a otras cosas.

Otro directivo dijo que era un viernes cultural, o sea, dentro de un paro un día para la cultura. No sé, me parece bobada. El cuento es que fui y vi poca gente y saludé a mis compañeros y me regresé temprano para mi casa. 

Lo que sí oí fue una opinión de un señor que me divirtió, por razones de seguridad en Tuluá están prohibidos los eventos masivos y las aglomeraciones, por esa razón de canceló la feria de la ciudad y por esa razón de canceló también el desfile de María Auxiliadora que en este pueblo es una guachafa tradicional, pero a pesar de eso, los profesores hoy tenían o teníamos, dos cuadras cerradas porque había un grupo de danza en acción y el señor, dijo, que acá no se pueden hacer eventos masivos y los catrehijueputas del magisterio tienen la vía bloqueada, perros, por eso no los quiere nadie. Lo que me lleva a pensar que lo mío siempre ha sido y será la impopularidad.

Diario de campo para un segundo periodo -13 de junio del 2024

Asamblea en el coliseo de un colegio lleno de profesores a las diez de la mañana en lugar de estudiantes gritando en su descanso, movidos por sus hormonas enloquecidas. Los profesores que integran la junta directiva del sindicato se van rotando el micrófono y explican desde diferentes lugares como la reforma a la ley estatuaria afectada a los docentes, pero también al resto de las personas del país porque pone en peligro la educación pública. 

Unos señores tienen más carisma y más capacidad de oratoria que otros, pero en general las personas no prestan atención, yo me entretuve hablando con mis compañeros de maricadas varias y el resto de profesores andaban en las mismas. Para que quede claro el nivel de desconexión entre los que empuñaban el micrófono y los asistentes a la asamblea, durante un momento una señora representante de una IPS empezó a explicar algunos temas de salud que deberíamos saber y como nadie la oía uno de los directivos tomo el micrófono y nos pidió respeto, regañados como cualquier estudiante excitado.

Vi gente conocida que no quise saludar y gente conocida a la que tuve ganas de abrazar pero a la que ni me acerque porque la ansiedad social me puede más. Vi a una muchacha muy guapa que no saludó a nadie y se sentó sola y se quedó sola toda la mañana, a esa tampoco me le acerqué. 

No sé que pasará con el tal paro, no confió, no conozco el final, pero no conozco ningún final y creo que ninguno será bonito, así que mañana viernes también asistiré a la asamblea y seguro tampoco seré capaz de hablar con gente distinta a mis compañeros y luego iré a cine aprovechando que estoy en Tuluá y no en la vereda y luego vendrá el fin de semana y el lunes estaremos de nuevo en el colegio trabajando con los muchachos. Es raro, pero no estoy para explicarlo. 



jueves, 13 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -12 de junio del 2024

El punto de encuentro para marchar estaba cerca de mi casa, llegué a las 8:30 de la mañana y me encontré con mis compañeros de trabajo. 

No sé cuantos profesores tendrá Tuluá, pero a simple vista me pareció que la asistencia pudo haber sido mayor. 

La mayoría andaba de camisetas blancas marcadas con el nombre de las organizaciones sindicales, algunos llevaban pitos y otros cornetas. 

Otros llevaban megáfonos y descargaban pilas al son de sus tonterías, porque para cualquier que diga ser profesor debería estar más que claro que el discurso ranció de sindicalista de los años setenta está caduco y es engañoso y tramposo y miope. 

Está muy loco que en su discurso estos señores entiendan al país como una película de Disney donde hay un personaje bueno y uno malo. Olvidando de todas las maneras posibles la consideración de los matices. Según ellos, de manera automática uno deba estar del lado del bueno. Aunque yo no sepa cuál es el bueno. Aunque no entienda debido a que delirio enfermo uno asume que es el bueno. 

Sus retahílas toman aire con un fuerte grito de viva el uno y luego otro fuerte grito de fuera el otro. Aunque los seres humanos sean complejos y lo sea todavía más el país que está habitando por humanos, la manera de ordenar la realidad colombiana desde las palabras de esos viejos es que todo es culpa de un viejito de ultra derecha. 

Lo supongo es que los profesores, varios son también conscientes de la patraña en a que eligen creer y que por esa razón prefieren ignorar a los colegas de los megáfonos y se dedican a marchar hablando de otras cosas. Eso fue lo que observe y eso fue también lo que hice, camine y hable de camisetas de equipos de fútbol y de chismes y de ciclismo y de la rectora y de los planes de área que toca arreglar. 

Hizo calor y cuando llegamos al parque que está al frente de la alcaldía de la ciudad, el sitio tradicional para los plantones me senté a comer paleta y mirar culos y hablar más basura y a quejarme de que me había quemado el cuello y los brazos. 

Una gente guapa me explicó cómo funcionaba su cooperativa y lo bueno que sería que me afiliará y ahorrará y aprovechara los créditos ceros. Recibí en volante informativo y lo guardé en el bolsillo y les días la gracias y me comí otra paleta. 

No leímos a Pessoa, ni escuchamos a Paganini, ni reflexionamos sobre los imperativos categóricos de Kant, ni nos detuvimos a discutir en que consiste la teoría de las cuerdas, ni opinamos sobre las novelas del nuevo nobel de literatura Jon Fosse, ni hablamos en ingles, ni recogimos plata para comprarle un mercado a una señora llevada del putas, ni gritamos Palestina libre, ni expresamos nuestra solidaridad con la comunidad LGBTIQ+ en el mes del orgullo, ni mucho menos hablamos de Godard o Antonioni o Jairo Pinilla. 

Se puede decir que después de las diez de la mañana la gente empezó a marcharse y que poco a poco el parque se fue quedando vacío. Yo me fui para mi casa a las doce bien informado de que el jueves a las ocho de la mañana retomábamos actividades de paro. De momento me parece que los paros son una integración sin música de balneario a todo volumen. 

miércoles, 12 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -11 de junio del 2024

Comenzamos la semana con el anuncio de un paro nacional de profesores que busca hacerle frente a una ley de reforma estatuaria de la educación que cursa en el congreso y que según mis compañeros y los señores del sindicato y los expertos que escriben en revistas y periódicos, pone en peligro la educación pública gratuita y afecta al gremio docente porque pondría en practica la evaluación punitiva. 

Según la rectora solo podían ir a la marcha y las asambleas convocadas, los docentes sindicalizados, y que como yo andaba sin sindicalizarme debía quedarme en el colegio dando clase. Aunque la señora expresó la situación de buena manera igual sonó a intimidación y por esa razón mis compañeros de trabajo agilizaron el tramite por mí y me sindicalizaron esta misma tarde. 

Para hablar sin engaños estoy desinformado del motivo porque el que vamos a marchar, pero tampoco me daban ganas de ser el único que se quedaba en la vereda. Me gustaría creer más en el éxito de la movilización social, pero soy más bien un descreído. 

Todo esto quiere decir que está semana escribiré desde Tuluá y no desde la vereda y que por un pequeño momento voy a tener los ojos puestos en los docentes y no en los estudiantes y que lo que vaya a escribir del miércoles, el jueves y el viernes tendrá que ver más con los colegas y con la forma en que ellos ven las cosas. 

viernes, 7 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -7 de junio del 2024

A las diez de la mañana reunimos a los pocos estudiantes que asistieron al colegio este viernes y los llevamos a la biblioteca donde un señor de la federación nacional de cafeteros les dicto una charla sobre las técnicas y procedimientos que se deben poner en practica en los cafetales para prevenir la propagación de la broca.

Todos estábamos invitados a la charla y por eso algunos profesores nos quedamos en la biblioteca oyendo lo que resultó ser una descripción detallada de la biología de la broca porque según el experto, la mejor manera de combatir al animal es conociéndolo a profundidad, si sabemos como se comporta, que le gusta y que le molesta podemos conseguir mejores resultados a la hora de combatirlo, algo así dijo el hombre uniformado de amarillo con acento de caficultor de las empinadas montañas del viejo Caldas.

La broca existe para alimentarse del café, para vivir en él, para arruinar al grano con el que se prepara la bebida que disfruto. Es imposible no sentir con ese bicho cierta cercanía, compartimos gustos en común. La cafeína que a un gordo tetón como yo lo pone activo a los bichitos del tamaño de una broca los puede matar, por esa razón, las brocas en su proceso de transformación permanente consiguieron una bacteria que vive en sus panzas y procesa la cafeína para que la broca no se vea afectada. 

Sería bueno que los muchachos desarrollaran una bacteria parecida que se pudiera alimentar su desesperanza y de su falta de ganas y de pronto así tendrían más ganas de aprender y de construir algo. 



jueves, 6 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -6 de junio del 2024

Sabemos todos que los planes de área son mentira y que es una mentira aceptada por todos. Escribimos en esas hojas que esos muchachos prácticamente están en la capacidad de prender un avión rodado y poner en ridículo a las doctoras del museo británico, cuando en los salones de clase los vemos a duras penas leer y desconocer las palabras que por alguna extraña razón no aparecen en las canciones de reguetón. 

Ojalá fueran esos planes de área los que se gradúan, con gente así este país ya estaría al nivel de Japón. También debe estar pensando el lector que el responsable de que los estudiantes aprendan soy justamente yo y que lo único que hago es criticarlo, y bueno créame lector, hago el intento, hacemos el intento, pero al eterno tonto error de decir haiga en lugar de haya los estudiantes dicen que ellos van a hablar como se les de la puta gana. 

Yo ahora estoy del lado de los que trabajan de profesores, pero estuve también del lado de los que les echaban la culpa de todo y sí, tampoco voy a decir que no, podría hacer mucho mejor las cosas, podría ser más efectivo el sistema de enseñanza que se les ofrece a los niños y adolescentes, pero sé que aún haciendo eso, el panorama es negativo, aunque no para los jóvenes hijos de la elite o de los millonarios, esos no, esos pueden ser torpe y nadie los va desheredar por eso, pero estos pelaos, los que no tienen nada, lo que seguro no lo podrán tener, los que no consideran importante valorar el arte porque tienen agotada la curiosidad y la sensibilidad, esos qué esperan de está vida que a duras penas da una que otra satisfacción solo en el que goce estético que el arte ofrece. Nos quedamos siendo básicos y primitivos, esos nos gusta, eso nos funciona bien, a ellos y a mí. 

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...