viernes, 7 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -7 de junio del 2024

A las diez de la mañana reunimos a los pocos estudiantes que asistieron al colegio este viernes y los llevamos a la biblioteca donde un señor de la federación nacional de cafeteros les dicto una charla sobre las técnicas y procedimientos que se deben poner en practica en los cafetales para prevenir la propagación de la broca.

Todos estábamos invitados a la charla y por eso algunos profesores nos quedamos en la biblioteca oyendo lo que resultó ser una descripción detallada de la biología de la broca porque según el experto, la mejor manera de combatir al animal es conociéndolo a profundidad, si sabemos como se comporta, que le gusta y que le molesta podemos conseguir mejores resultados a la hora de combatirlo, algo así dijo el hombre uniformado de amarillo con acento de caficultor de las empinadas montañas del viejo Caldas.

La broca existe para alimentarse del café, para vivir en él, para arruinar al grano con el que se prepara la bebida que disfruto. Es imposible no sentir con ese bicho cierta cercanía, compartimos gustos en común. La cafeína que a un gordo tetón como yo lo pone activo a los bichitos del tamaño de una broca los puede matar, por esa razón, las brocas en su proceso de transformación permanente consiguieron una bacteria que vive en sus panzas y procesa la cafeína para que la broca no se vea afectada. 

Sería bueno que los muchachos desarrollaran una bacteria parecida que se pudiera alimentar su desesperanza y de su falta de ganas y de pronto así tendrían más ganas de aprender y de construir algo. 



jueves, 6 de junio de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -6 de junio del 2024

Sabemos todos que los planes de área son mentira y que es una mentira aceptada por todos. Escribimos en esas hojas que esos muchachos prácticamente están en la capacidad de prender un avión rodado y poner en ridículo a las doctoras del museo británico, cuando en los salones de clase los vemos a duras penas leer y desconocer las palabras que por alguna extraña razón no aparecen en las canciones de reguetón. 

Ojalá fueran esos planes de área los que se gradúan, con gente así este país ya estaría al nivel de Japón. También debe estar pensando el lector que el responsable de que los estudiantes aprendan soy justamente yo y que lo único que hago es criticarlo, y bueno créame lector, hago el intento, hacemos el intento, pero al eterno tonto error de decir haiga en lugar de haya los estudiantes dicen que ellos van a hablar como se les de la puta gana. 

Yo ahora estoy del lado de los que trabajan de profesores, pero estuve también del lado de los que les echaban la culpa de todo y sí, tampoco voy a decir que no, podría hacer mucho mejor las cosas, podría ser más efectivo el sistema de enseñanza que se les ofrece a los niños y adolescentes, pero sé que aún haciendo eso, el panorama es negativo, aunque no para los jóvenes hijos de la elite o de los millonarios, esos no, esos pueden ser torpe y nadie los va desheredar por eso, pero estos pelaos, los que no tienen nada, lo que seguro no lo podrán tener, los que no consideran importante valorar el arte porque tienen agotada la curiosidad y la sensibilidad, esos qué esperan de está vida que a duras penas da una que otra satisfacción solo en el que goce estético que el arte ofrece. Nos quedamos siendo básicos y primitivos, esos nos gusta, eso nos funciona bien, a ellos y a mí. 

Diario de campo para un segundo periodo - 5 de junio del 2024

Me compré un café que me dice el estudiante es de calidad, según él, es tipo exportación y lo cultiva el papá y él también ayuda y aunque no tenga una etiqueta chimba o el logo de la federación de cafeteros es una grano de primera calidad, el muchacho habla con propiedad, se nota que el asunto del café le gusta y que no le da pereza aprender de conceptos específicos y formas de preparación. 

Me dice que vale 25 la libra y de inmediato me señala cuanto vale una de Juan Valdez y que es mas barato el de él y pero mucho mejor. 

Me quedé contento con mi café y ahora espero volver pronto a mi casa en Tuluá a meterme en la cocina a preparar un poquito y tomármelo sin pensar en el colegio ni en los estudiantes ni en la educación ni en el futuro de esos pelaos ni en la generación desastrosa a la que pertenezco y que a su vez engendro a esta generación rota de fanáticos de tiktok.

Diario de campo para un segundo periodo -4 de junio del 2024

Dice un estudiante que no tiene sentido celebrar el día de la bicicleta porque en la montaña no hay bicicletas y porque las bicicletas no le han aportado nada a este país. 

Obvio pregunté por Parra y Patrocinio y Niño y Botero y Bernal y Quintana y Rigo y Cochise y todos esos grandes deportistas que desde los ochenta han estado metidos en las carreras extranjeras poniendo a sonar el nombre de Colombia durante la transmisión internacional de cada etapa; quise saber dónde queda eso de que el Colombia tenemos escarabajos y eso otro de que la movilidad limpia va a salvar el planeta del calentamiento. 

Nada de eso le importa al estudiante porque él lo que quiere es tener una moto y un carro y no le interesa dar pedal en una ciudad apestada de hubo y en una montaña menos y saber de historia del deporte no le sirve ni para atrancar puertas. 

Aunque eso no es para llenarse de esperanza y creer que los jóvenes se quieren quedar en el campo, no, no se quieren quedar, quieren estar en otra parte, pero en moto y en carro. Así funciona la vuelta, porque una cosas es celebrar días y otra hablar de aspiraciones y otra de como lograr las aspiraciones si querer estudiar. 

Vale huevo el bachillerato, todos sabemos que sirve para poco pero, la universidad, esas es la que me pone a pensar, porque, no quieren ir a la universidad, eso es respetable, se pueden formar en carreras técnicas para el trabajo, cosa que tampoco les interesa mucho. Uno que otro quiere hacer una carrera, esa parte me parece todavía más triste, porque uno sabe, al evaluarlos, que no van a pasar del primer semestre, como digo, es raro esto de estar constantemente jugando a apagarnos la fe.  


Diario de campo para un segundo periodo -30 mayo del 2024

Llega el momento de posar de ocupado y decir que no he podido actualizar en diario porque estoy muy ocupado, porque el trabajo no me deja avanzar con esta actividad, con este pase de salida a la ilusión, con esta forma de lucha constante por el cumplimiento de mis compromisos con la escritura de algo, cualquier cosa. 

La oportunidad soñada de lucirme, de por fin ser lamparoso como mis conocidos cercanos que siempre me han señalado de desocupado porque le hago el quite por gusto a esa excusa tonta de no tener tiempo. porque todo el mundo sabe que uno saca tiempo para todo si quiere y le provoca. 

Nos dijeron en secretaría de educación que los planes de área de la institución están malos y que los tenemos que arreglar y que hace falta mucho y que somos vagos y no conocernos nuestras áreas y que prácticamente estamos perdidos, según me dicen los que saben, ninguna novedad, porque eso es lo que le dicen a todos los profesores de todas las instituciones del municipio y que por eso muchos andamos dizque ajustando planes de área, aunque Instagram este lleno de profesores mostrando fotografías de sus planes personales divertidos de puente festivo. 

Pero me pongo al día con el diario porque pienso en los lectores, en todas esas decenas de miles de personas que a diario vienen a este sitio urgidos de refugio y necesitados de saber como viene funcionando le proyecto de escritura y cuáles son las novedades en la montaña. Cabe decir que las novedades son ninguna, no ha pasado nada notable o de destacar, esto sigue siendo el reino de la desesperanza y del hastió y de la rendición, acá seguimos apagando la fe, de la ruralidad para el mundo diciéndole no al futuro. 

miércoles, 29 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -29 mayo del 2024

Empezó a llover después del medio día y eso no les impidió a los estudiantes pedir prestada la pelota para jugar. 

Los vi mojándose felices desde la caseta en la que me escampé, casi realizados. 

Un momento para quedarse a vivir. 

La pura acción de contemplarlos me llenó. 

Está claro para mí que el colegio más que generar experiencias de aprendizaje o escenificar métodos de control y alienación está hecho para construir recuerdos. 

Desde ese supuesto entiendo mi rol en el colegio. No buscó interferir en la construcción de esos recuerdos. 


martes, 28 de mayo de 2024

Diario de campo para un segundo periodo -28 mayo del 2024

Cortico hoy porque la congoja me gana y porque a veces me parece que este proyecto es un desperdicio de energía el hijueputa. A eso de las once de la mañana entré a grado octavo a seguir hablando de Antonio Nariño y de la declaración de los derechos del hombre cuando una estudiante me dice que no va a estar en mi clase porque tienen mucha rabia. Inmediatamente después, en efecto, se fue. Pude haberle dicho que fue justo la rabia lo que movió la revolución francesa que terminó entre otras cosas regalándonos el documento ese de la declaración de los derechos del hombre, pero no, no siempre y no todo se puede usar a favor del tema de la clase o de la posibilidad del aprendizaje, a veces, así como ella, uno está puto y lo único que quiere es transitar esa ira en paz, bacano por ella que lo hizo, que lo puede hacer, no sé si yo tal vez pueda en algún momento escribirle a la rectora que no voy a trabajar un lunes porque ando muy puto. 

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...