martes, 11 de abril de 2023

Ocurrencia #49 - de 100

El filósofo de provincia estaba desconcentrado. Algo lo dejó inquieto. Mientras cruzaba el parque afanado porque iba a llegar tarde a la función de las cuatro, la única en la que pasan las películas en idioma original y con subtítulos, oyó a unos muchachos hilar palabras una tras otra muy de prisa, lo hacía uno y después el otro y se aplaudían y chiflaban, y el filósofo de provincia notó que uno de los presentes dijo: papi, es que este bo es un filósofo. Era tal la seguridad del muchacho que había pronunciado esas palabras que el filósofo de provincia se alcanzó a ruborizar.  Diógenes, pensó. El conocimiento en las plazas, insuperable Grecia está viva. Otro de los muchachos con el parlante en la mano, dijo: que va, filósofo éste, y le subió volumen al parlante. Los muchachos empezaron a mover las manos y la cabeza con cierto ritmo y siguieron la letra de la canción, seguros, sin interés por imitar la voz  que salía del parlante.  El filósofo de provincia empezó a ver la película sin dejar de darle vueltas a las frases de los muchachos del parque, cómo le iban a decir filósofo a un tipo que rimaba fría con creías, él se tenía que comprometer, iba a tener que grabar sus canciones, la labor estaba en la calle, pero podía comenzar después de la película. 












lunes, 10 de abril de 2023

Ocurrencia #48 - de 100

Me pregunto por los amigos. La posibilidad de sobrevivir, de permanecer y crecer en la perspectiva y la ilusión y el sueño de otros.

Está el muchacho, imagínelo flaco, alto, ojeroso, peludo. Escribe cuentos y novelas, nada malo sobresaliente tampoco. Resulta publicado porque puede y cosecha lectores, en especial sus amigos, después se le antoja la muerte y entonces se mata. 

Eso sucede en los años 70 y pasan cincuenta años sin que sus amigos dejen de hablar de él.

Los amigos también se van muriendo y los que van quedando siguen hablando de el que se fue primero y no de los idos después porque el que pega primero pega dos veces. 

El que se muere primero se mata todos los días, se mata una y mil veces en el dolor y el amor de los que lo sobreviven. Así mismo debe renacer. Tal vez ser amigo sea gozar de esa disposición, la de ver morir y ver nacer a la misma idea del amigo que ya no puede ser abrazado. 

Una obra perdura y esos cuentos y novelas se reeditan una y otra vez, los amigos lo tuvieron siempre en el centro de la discusión. Me pregunto por los amigos porque esos que señalo son amigos del pasado, son amigos de otro siglo incluso de otro milenio, pero qué pasará en 2023, será que los amigos de este año o los que vienen sabremos hacer lo mismo.

No me veo absolviendo a un suicida del olvido ni celebrando una novela regular como si fuera buena porque me hubiera gustado tener la pija del amigo muerto en la boca. 

Seguro los amigos de antes eran mejores, seguro yo no sé como ser un amigo, tal vez nuestro tiempo impida que seamos esos amigos y nuestra amistad sea antropófaga. 










sábado, 8 de abril de 2023

Ocurrencia #47 - de 100

Hablar de más.  cómo es.  Nadie habla de más.  Cuál es el limite. También sería posible hablar de menos.  Quién habla de menos. Conozco a los que hablan poco y conozco a los que no hablan.  Los que hablan de menos, a esos no los he visto y tampoco los he oído, por algo debe ser.  Hablar de más es dar sin esperar nada a cambio, pero el que habla de más es tachado de imprudente y no de generoso.  Un desprendido, el que habla de más lo es, deja que otros sean los  calculadores él va desprevenido y deja que su pensamiento se derrame igual que un caudal, no habla de más, sólo habla. Le gusta hablar, es transparente y no lo sabe. 



jueves, 6 de abril de 2023

Ocurrencia #46 - de 100

Recién cumplido el año de la muerte del caníbal que vendía cauchos para la olla pitadora  en una esquina del centro un nuevo caníbal apareció. Se presentó en el atrio de la iglesia vieja, la de los fundadores. Dijo que ninguna población por pequeña, moderna o tranquila merecía estar sin un caníbal. La responsabilidad de infundir la inquietud y la sospecha permanente iba a ser asumida por él. La idea de que en cualquier momento alguien pueda salir a la calle y no volver y ser masticado y digerido por su prójimo debe permanecer siempre viva y para eso estaba él. Yo siento que estoy preparado y a la altura de las circunstancias. Es que todos estamos acá para aportar a la sociedad y yo sé que mi momento ya llegó. Como nuevo caníbal puedo asegurar que no habrá preferencias, que no iré en contra de la esencia de esto que somos como lo hizo el caníbal anterior, yo los devoraré a todos por igual, para mí no habrá preferencias. La gente rumora que el nuevo caníbal tampoco durará, que cumplir su compromiso no es posible y que nadie puede huir de sus preferencias y de el deseo de experimentar de nuevo un sabor que ya sabe en donde encontrar. 







miércoles, 5 de abril de 2023

Ocurrencia #45 - de 100

En qué pensará la muchacha de los ojos manzanilla cuándo pica las habichuelas.  De qué sueño se desprenderá veloz y cuál será la forma de su caída.  Llevara en silencio las cuentas del orden domestico y visualizará los recibos o por el contrario recordará sus ultimas vacaciones y el sol en la cara y la arena de playa entre los dedos, el sabor de la cerveza fría y a ese muchacho comedido que no miraba a otras y la miraba a ella extender su toalla para tumbarse ahí satisfecha.  No sé, tal vez piense en eso, en picar las habichuelas y en lo que sigue, ponerlas en la olla con agua y encender la estufa y en la pechuga que ya casi se descongela. Así, concreta.  Lo cierto es que yo piqué habichuelas hace un rato y resulté pensando fue en ella y en un moño hecho con cinta roja y en que tal vez, en algún momento de la vida ella y yo picaremos habichuelas a la misma hora y no pasará nada, picaremos habichuelas y ya. 








martes, 4 de abril de 2023

Ocurrencia #44 - de 100

Cuál comedia y dónde el chiste si abrió la boca apenas para que ese olor a podrido lo dejara. 

Ahora vamos a decir entonces que la fetidez da risa y que cuando el espacio se ve tomado por la hediondez uno se tira al piso y se revuelca agarrándose la panza con las manos porque la carcajada lo deja sin aire. 

Sí. sí voy a jugar a lo que juega el resto, eso vamos a decir, que sí es divertido el amiguito y sus mentiras tienen gracia y sus prejuicios son originales. 

Agudeza y sentido del absurdo, quién dijo eso, tonterías sin más, lo gracioso es decirle cabecepolla al calvo y negra gorda a la gorda negra y reírse después, reírse duro de lo que uno dice.  

Lo voy a seguir haciendo a diario, de mí depende el futuro del amiguito y de los otros cien mil como él, necesitan de mí para graduarse de humoristas y llenar teatros como profesionales. 

Desampararlos no es posibles, ninguno merece que le retire mi atención. Vamos a reír y seguiremos riendo como si la comedia estuviera inventándose acá con nosotros y no descomponiéndose descubierta. 

 



 


lunes, 3 de abril de 2023

Ocurrencia #43 - de 100

Ahí el arrume de naranjas, mandarinas y limones, el gigante en chanclas necesita apenas estirar la mano para exprimir esas frutas sobre las paginas de ese libro en el que están impresas las cartas de San Pablo. No hay mensaje cifrado ni código oculto con tintas invisibles. Un día largo para querer descubrir un mundo nuevo sin la necesidad apenas por el ocio. Cítrico, una palabra en la que vivir, fundar una nación en ella ilusionaría a cualquier gigante de espíritu pionero. No hace falta tener más y tampoco menos, pasar en ese lugar esa quietud impuesta con esos arrumes de naranjas, mandarinas y limones inagotables. 






 

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...