sábado, 11 de junio de 2016

Cinco cosas que una mujer encuentra irresistibles en un hombre. Lista escrita por un hombre aconsejado por unas mujeres



Cinco cosas que una mujer encuentra irresistibles en un hombre. Lista escrita por un hombre aconsejado por unas mujeres

1 que no sea yo
2 que sea otro
3 que ese otro no sea yo
4 “que tenga de eso pa comer con de esto, como es de bueno eso con esto”
5 que el otro tipo sin importar quien sea me tenga a mí al lado.

Todo lo anterior es irresponsable y apresurado, escrito tal vez por un tipo acomplejado que no está en sintonía con el carácter y la seguridad que se respira en este blog.

Entrada publicada por aspirante al cargo de editor web en Cromos o Fucsia.

viernes, 10 de junio de 2016

Contestar



Él no sabe de qué hablar con la gente, yo no sé si es por timidez o por falta de interés, pero si fuera por lo segundo no llamaría a nadie. Es justo eso lo que me parece raro del tipo. Mi hermana dice que normal pero yo no creo. Él llama a las tres de la mañana, no llama a ninguna otra hora. Saluda. Tiene una voz frágil. No dice nada más. Y entonces yo le preguntó qué si le pasa algo, me parece la pregunta más adecuada entendiendo que a menos que sea una emergencia nadie me llama en la madrugada. Él dice que no, que no pasa nada que tranquilo. Yo le digo que entonces para qué llama y me dice que no sabe, que quería escuchar a alguien y yo le digo que tan pendejo, y se lo digo puto porque me despertó. Pero sigue hablando, me dice que vio una película y que lo puso a pensar y que no tiene sueño y que las otras dos personas a las que llamó no le contestaron y que yo sí y que es más cómodo hablar en la madrugada porque es la gente la que hace las preguntas y él sólo tiene que responder. Yo no le preguntó más, le cuelgo y vuelve a llamar, no le contesto. Y mi hermana dice que el raro soy yo que le contesta.

jueves, 9 de junio de 2016

Pequeños desastres.




El cazador del pequeño desastre disfruta ver la cara de tristeza de los infortunados. Observa con cuidado los detalles que en una situación particular pueden generar ese pequeño desastre. El Cazador del pequeño desastre es la memoria viva de la víctima que no puede verse sufriendo. El cazador del desastre quiere siempre estar ahí y ser testigo directo de lo  ocurrido. El pequeño desastre preferido por todos los cazadores es el del derrame, la caída, el chorreado y, su consecuencia inevitable, la mancha. El cazador es feliz viendo como las camisas, blusas, vestidos, pantalones de los comensales se manchan con salsas y vinos entre otros. Y lo que  viene luego, esa prisa para limpiar, mal limpiar la prenda echada a perder. El cazador del pequeño desastre como nadie es un cliente fiel de domicilio, no se puede permitir el peligro de asistir a un restaurante donde pueda ser cazado.

martes, 7 de junio de 2016

Velas




Había una vez en un pueblo pequeñito un señor muy devoto a los santos que necesitaba un milagro. El velón que le bendijo el cura el domingo de resurrección estaba acabado y lo único que tenía para prenderles a los santos eran unas velitas de cumpleaños que no había podido poner en la torta de su hijo mayor que no alcanzó a cumplir los cinco años. Él pito mató a muchos niños en el pueblo antes de que aparecieran con la vacuna. La esposa le decía al señor que cómo iban a hacerle el milagro antes de que el santo de ese día soplara las velas y pidiera el deseo.

lunes, 6 de junio de 2016

Negar



David Senna tenía muchos cuentos malos que nadie quería publicar incluso era un problema que alguien le ayudara a corregirlos, pero él no los botaba porque aún tenían futuro. Ponía una fe extraña en cualquier historia llevada al papel. Antes de sentarse a escribir una historia la pensaba mucho, la trataba y maltrataba de distintos modos y sólo cuando creía que valía la pena se sentaba a escribirla. También decía que un aspirante a escritor debía escribir muchos cuentos, todos los que le fuera posible en el día y en la noche, esa era la única manera de poder negarlos en un momento dado. Cuando alguien le pregunté por uno de esos cuentos malos él podrá decir que no recuerda ese cuento y que seguro no lo escribió él. Cuando el preguntón le muestre el cuento en uno de sus libros entonces él dirá que seguramente ese cuento fue escrito por alguien más mientras él pasaba las borracheras en una habitación de hotel barato.

sábado, 4 de junio de 2016

Alquilar




Es que usted se mete con unas locas que yo no sé dónde las consigue, le dijo la señora al esposo recriminando sus pésimas decisiones a la hora de alquilar el apartamento del primer piso, que siempre les genera pérdidas y molestias. Una dejó al marido dizque porque no salía de fiestas y no tomaba y le gustaba trabajar. Luego tocó llamar a la familia de ese muchacho para que se lo llevaran porque se encerró a llorar todo el día. Otra que dizque la asustaban y cuando uno menos pensaba se tiraba a la calle a gritar que porque acaba de ver cosas horribles, al final se fue pero no pagó unas ventanas que rompió en uno de los ataques de miedo. La otra la más reciente resultó adicta al aseo y no paraba de lavar y lavar todo el día cualquier rincón de apartamento hasta vinieron los de la empresa de agua que porque había daños, esa hablaba con el perro todo el día y hasta grosera era, yo no sé cómo se la aguantaba el esposo. Y esos por nombrar esas tres no más. Usted no tiene ojo para alquilar eso, déjeme a mí a ver si yo consigo alguien bueno, dijo la señora mientas cambiaban las chapas de la puerta porque hasta las llaves las habían botado. 
 

jueves, 2 de junio de 2016

“Sin título”




Hay un taller donde sólo fabrican remos de madera. El dueño del taller es un experto en remos pero nunca ha usado uno en el agua, no sabe nadar, no conoce el mar, no vive cerca de un rio y no se sube a una canoa desde que era niño. Ese señor es el protagonista de “Sin título” un cuento de David Senna escrito allá en el taller alrededor de la madera. El cuento se publicó sin nombre porque Senna no pudo elegir entre: “para qué remo si no hay agua.” “los remos no se hacen solos.” “tanto va el remo al agua que al fin se rompe.” “el remo no lleva al agua.” Y otros varios de los que David no habla.

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...