David
Senna tenía muchos cuentos malos que nadie quería publicar incluso era un
problema que alguien le ayudara a corregirlos, pero él no los botaba porque aún
tenían futuro. Ponía una fe extraña en cualquier historia llevada al papel. Antes
de sentarse a escribir una historia la pensaba mucho, la trataba y maltrataba
de distintos modos y sólo cuando creía que valía la pena se sentaba a
escribirla. También decía que un aspirante a escritor debía escribir muchos
cuentos, todos los que le fuera posible en el día y en la noche, esa era la única
manera de poder negarlos en un momento dado. Cuando alguien le pregunté por uno
de esos cuentos malos él podrá decir que no recuerda ese cuento y que seguro no
lo escribió él. Cuando el preguntón le muestre el cuento en uno de sus libros
entonces él dirá que seguramente ese cuento fue escrito por alguien más mientras
él pasaba las borracheras en una habitación de hotel barato.
lunes, 6 de junio de 2016
sábado, 4 de junio de 2016
Alquilar
Es
que usted se mete con unas locas que yo no sé dónde las consigue, le dijo la
señora al esposo recriminando sus pésimas decisiones a la hora de alquilar el
apartamento del primer piso, que siempre les genera pérdidas y molestias. Una dejó
al marido dizque porque no salía de fiestas y no tomaba y le gustaba trabajar. Luego
tocó llamar a la familia de ese muchacho para que se lo llevaran porque se
encerró a llorar todo el día. Otra que dizque la asustaban y cuando uno menos
pensaba se tiraba a la calle a gritar que porque acaba de ver cosas horribles,
al final se fue pero no pagó unas ventanas que rompió en uno de los ataques de
miedo. La otra la más reciente resultó adicta al aseo y no paraba de lavar y
lavar todo el día cualquier rincón de apartamento hasta vinieron los de la
empresa de agua que porque había daños, esa hablaba con el perro todo el día y
hasta grosera era, yo no sé cómo se la aguantaba el esposo. Y esos por nombrar
esas tres no más. Usted no tiene ojo para alquilar eso, déjeme a mí a ver si yo
consigo alguien bueno, dijo la señora mientas cambiaban las chapas de la puerta
porque hasta las llaves las habían botado.
jueves, 2 de junio de 2016
“Sin título”
Hay un taller donde
sólo fabrican remos de madera. El dueño del taller es un experto en remos pero
nunca ha usado uno en el agua, no sabe nadar, no conoce el mar, no vive cerca
de un rio y no se sube a una canoa desde que era niño. Ese señor es el
protagonista de “Sin título” un cuento de David Senna escrito allá en el taller
alrededor de la madera. El cuento se publicó sin nombre porque Senna no pudo
elegir entre: “para qué remo si no hay agua.” “los remos no se hacen solos.”
“tanto va el remo al agua que al fin se rompe.” “el remo no lleva al agua.” Y
otros varios de los que David no habla.
martes, 31 de mayo de 2016
Mulas
Al
tipo lo inquieta la memoria de las mulas y no es arriero ni fue arriero su papá
o su abuelo. Él fue a la montaña a entrevistar a una señora segura de que un
proyecto hidroeléctrico cercano a su finca la dejó sin agua. Es que ellos la
usan toda decía la señora y varios vecinos concordaban con ella. Subió por un
camino de herradura montado en un caballo y algunos lugareños lo acompañaban
montando sus mulas. En un pasó malo del camino la mulas no quisieron seguir. Por
ahí se había rodado una mula meses antes y ellas lo habían visto. Los señores
tuvieron que bajarse y pasar a los animales casi que cargados; él también bajó
del caballo y lo pasó de cabresto. Es que las mulas se acuerdan midon, se
acuerdan que por ahí se fue una, le explicaron los lugareños al tipo que
preguntaba curioso por lo sucedido. Con decirle que ellas no pasan por allá por
donde antes daban tanta bala. Y siguieron subiendo la loma y él siguió pensando
en las mulas y en la consecuencias del proyecto hidroeléctricos que nadie dijo
antes de empezar los trabajos.
lunes, 30 de mayo de 2016
Las casas de los
recuerdos descritas en los cuentos de David Senna siempre tienen a un gordo
dentro de ellas quemando cosas y llenando bolsas negras. Un tipo triste deseoso
de que alguien venga a tocar su puerta sin que eso ocurra. Las casas de los
recuerdos fueron pensadas por Senna para poner en ellas a esos tipos de pequeños
ojos llorosos con el fin de observarlos, de entrar en sus mentes justo cuando
esto están despreciando la memoria porque recordar lo que ya no está, lo que
perdieron, lo que les fue negado o arrebatado los consume hasta la muerte. David bebe de ellos, de los que no
tienen, para seguir contando.
sábado, 28 de mayo de 2016
53
Actividades
que no son un deporte en la montaña donde creció James: pescar, matar guatines,
o sea cazar, levantar bultos; él es bueno en todas las anteriores. Esas
destrezas incluso le han permitido ganar popularidad en las ciudades donde ha
vivido. Actividades que son un deporte en la montaña donde creció James y para
las que él carece de talento: tejo, billar, fútbol de banquitas. Cuando James está en el pueblo no encuentra
que hacer y sus conocidos de la niñez dicen que él no destaca en nada.
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Fragmentos 2
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