Los
murmullos en el auditorio son controlados cada cierto tiempo por los encargados
de la logística. Periodistas, fotógrafos, curiosos y fans aguantan atentos sin
perder detalle alguno de lo sucedido en el escenario. Han trascurrido cuatro
horas desde que inicio el concurso y el final está cerca. Dos participantes
están sentados en cómodas sillas uno junto al otro de frente a los asistentes.
El juez tiene cronometro en mano y espera el momento crucial. El participante
uno bosteza. El juez apunta los datos en el tablero: duración 5 segundos, medía
lágrima en el ojo derecho. El participante dos lo ve y poco tiempo después
bosteza también. En el publico varios bostezan algunos incluso tienen más
talento que los concursantes. El juez apunta los resultados del concursante dos
en el tablero. Sí el concursante dos supera los 5 segundos será el ganador, si
hace los 5 segundos exactos pero consigue una lagrima completa también será el
ganador. El marcador en el tablero es: 5 segundo vs 5 segundos. Hay un empate y
el concurso debe seguir.
jueves, 19 de mayo de 2016
miércoles, 18 de mayo de 2016
Natilla
Nadie creyó que la
recomendación de un carnicero podía ser tan efectiva para encontrar la calma en
momentos de profunda tristeza. Ocurrío cuando Pablo empezó a decirle a sus clientes
achicopalaos que para él funcionaba hacer natilla, eso lo ponía de mejor ánimo.
Algunos lo intentaron, prepararon natilla de caja en sus casas. Es que yo me
pongo a revolver y a sentir el calor en la cara estando ahí cerca de la olla sintiendo
como la mezcla se pone más espesa y toca revolver más duro y no pienso en nada
más que no sea esa natilla y luego cuando apago la estufa o el fogón y pongo la
natilla en platos y la miro con desconfianza porque me asusta que quede maluca me siento y me
raspo el pegado. Mientras eso dura yo estoy bien; a veces dura. Eso decía
Pablo y sonaba convincente. La natilla entonces se hizo popular entre los
tristes del pueblo y se vendió más natilla que en cualquier diciembre y,
parecía servir porque cada vez más personas lo recomendaban. Ese postre
tradicional dejó de ser lo que era para la gente y dejó de estar relacionado
sólo con las festividades de noche buena. Nadie creyó que la recomendación de
un carnicero podía afectar la tradición navideña.
martes, 17 de mayo de 2016
Porrones
Lejos de toda puesta en
escena y de cualquier decoración eventual los porrones con agua dejados en las
puertas de las casas en la noche eran tan normales como la misma luna. Llevaban años haciendo eso, muchos de ellos no
sabían por qué, o mejor para quién. Los porrones amanecían vacíos una y otra
vez. La sed de los caminantes, eso decían en el pueblo. Pero nadie los había
visto pasar. Tampoco estaba claro si se trataba de una ofrenda o del pago de
una deuda por parte de los lugareños que sintieron miedo el día que los
porrones fueron amaneciendo llenos.
lunes, 16 de mayo de 2016
Suegro
La semana pasada leí un
cuento de David Senna que se llama "Las paredes se caen de viejas" y pensé en un amigo mío que por cosas del mercado se quedó sin trabajo, o eso le dijeron a
él para echarlo de la empresa.
Ahora anda
de pintor y su compañero de labor es el suegro. Algo se tiene que poner hacer
porque a esa muchacha ya la mantuve yo mucho tiempo y ahora no la voy a mantener a ella y al marido. Eso dijo el viejo pasándole un par de brochas a mí
amigo.
En el cuento de Senna
hay dos pintores y uno se tira a la mujer del otro, está enamorado de ella,
vive perturbado porque el que duerme con ella todas las noches no es él sino su
compañero, saber eso lo enfurece. En el trabajo lo disimula bien, no puede
quedar en evidencia, el otro no puede sospechar nada. Un día mientras pintan el
amante se deshace del esposo, lo mata a golpes y luego lo pone bajo los restos
de una pared que se fue al piso. El amante dice que todo fue un accidente y
explica con detalle cómo se cayó la pared sobre su compañero.
Mi amigo me había dicho
que el suegro lo jodía mucho y que le decía que era un flojo y mal trabajador,
mi amigo trabajaba porque le tocaba, había pasado hojas de vida pero nada salía
y debía seguir pintando con su suegro. Y yo no podía dejar de imaginarme que en
un momento él también le tiraría una pared vieja encima a su suegro, el viejo
hasta plata tenía para dejar herencia.
Volvio
Película que no hay que
dejar de lado, un falso documental que en muchos aspectos de falso no tiene
nada. Los refugiados, el extremismo de algunos movimientos sociales, la
influencia de líderes equívocos; entre otras situaciones que son miradas acá
con sarcasmo. Risa y reflexión de la mano. El libro de Timur Vermes llevado a la gran pantalla.
Piense en lo que
pasaría si Hitler regresara, si nunca hubiera muerto, si se hubiera quedado
congelado en el tiempo y hoy usted se lo encontrara en la calle. Usted le
hablaría, o lo escupiría, qué haría. Hitler camina por las calles con
imponencia, la actualidad no lo agobia y su uniforme sucio mal oliente no le
impide sentirse orgulloso. Algo lo preocupa, la gente no sabe saludar, ya nadie
levanta la mano al cielo cuando lo ve.
La televisión americana
fortaleció la campaña de Trump convirtiendo en noticia cualquier pendejada
(nada pendejos los insultos del tipo) que dijera el candidato con su apariencia
de cómico sínico. Los noticieros colombianos convierten en noticia cualquier
tuit de Uribe y en Ha vuelto es la televisión el vehículo que le permite al impopular
Hitler reaparecido ser de nuevo un fenómeno nacional digno de aplauzo y admiración.
viernes, 13 de mayo de 2016
52
Tengo
a esa mujer ahogada en la cabeza cada que quiero contarle algo que me pasó o
algo que me ocurrió durante el día. Es raro ver como ella permanece en mí. Éramos
apenas unos niños mis hermanos y yo cuando la vimos pasar por el lado del
camino, iba sola y como dormida aunque llevaba los ojos muy abiertos, no logró
recordar si lloraba o no, mis hermanos dicen que sí, para mí no es claro. James
dijo eso muchas veces antes de volver al pueblo en donde había crecido,
necesitaba ver ese río de nuevo. Amparo sabía que no iba a volver, pero no
sabía si de verdad la imagen de esa mujer yendo al agua era constante en él.
Chucho le decía muchas veces que lo primero en lo que pensaba cuando quería escribir
una historia era en vacas y ballenas. No conocía las ballenas y tampoco dijo
nunca que se iba ir a conocer una, lo hubiera hecho, tal vez hubiera sido de
ayuda.
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Fragmentos 2
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