Conservar la calma. Tiene la frase aferrada desde que era un niño. Lleva años repitiéndola. Conservar la calma, conservar la calma, conservar la calma. Lo repite incluso en los momentos más calmados de su vida. Es su mantra, su rosario, su oración. Se lo dijeron por primera vez cuando aplastó a tres pollitos con las manos hasta que los mató. Y se lo volvió a decir cuando encerró al gato en un tarro de manteca lefrit y lo pateó una y otra vez contra la pared. Se lo dijeron también cuando mojó la cola del perro con gasolina y le prendió fuego. Conservar la calma. Eso, conservar la calma. El día que ese niño se cayó de la escalera después de que lo empujara, ese día repetía, observando con atención como le chorreaba la sangre por la frente, mantener la calma, repetir la calma. También cuando oyó a la mujer gafas grandes, decir que él debía estar internado, repitió que debía tener calma, lo repitió mientras buscaba el bate y lo repitió después mientras lo usaba.
lunes, 5 de febrero de 2024
jueves, 1 de febrero de 2024
Abandonado
Estos son los días más tristes en la vida del señor Pinzón. Cortó de tajo con sus amigos y se encerró. Lo acompaña una dalia fucsia que riega dos veces por semana. Si ella se hubiera llevado también esa mata, él sería el único con necesidad de agua en esa casa.
martes, 30 de enero de 2024
Ella no quiere que él se vaya.
Piénsalo bien, oyó decir, antes de colgar. Tuvo la impresión de que no era una recomendación. Había algo impositivo en el tono con el que fue pronunciada la frase. Cómo podía hacerlo. No tenía una fórmula ni conocía la técnica indicada para conseguirlo. Cómo iba a pensar bien. Quería irse. Quedarse ahí un día más, eso sería negarse a pensar. Se iba, estaba decidido.
viernes, 19 de enero de 2024
Rodar
martes, 19 de diciembre de 2023
Fragmento #10
Creen que llegué con una varita mágica. Pero no. Así no fue. Acá no hubo magia. De ninguna manera. Rechazamos de todas las formas posibles la existencia de la magia. Acá hubo un proceso. Una serie de sucesos del que ustedes no se percataron. Por eso llegamos. Esa cadena de eventos que se movió en silencio permitió que hoy tengamos una posibilidad de futuro. Lo hicimos juntos. Este logro es nuestro. Cada uno de nosotros hizo lo que tenía que hacer. Sacrificamos mucho. Eso lo sabemos todos. No fui yo. El logro es de ustedes. Ahora tendremos que conquistar el territorio y hacernos de un lugar. Será nuestro nuevo hogar. Cueste lo que cueste empezaremos de nuevo. Todos saben lo que se viene. Vamos a tener las armas listas y cargadas. Le ganaremos al miedo. Avanzaremos.
lunes, 18 de diciembre de 2023
Fragmento #9
Fragmento #8
Tres mujeres reunidas en el extremo del solitario parque Bolívar miran al frente de manera intermitente. La de la izquierda limpia su sombrero con notable desagrado. La mujer de en medio cruzada de brazos dice que está cansada. Queda la de la derecha que se agacha un poco para amarrarse mejor los cordones de las botas. El sol empieza a ocultarse. Entonces era el último. La mujer del sombrero habla con desgana. Era el último. La respuesta viene de las otras dos mujeres que no dicen más. Cuántas veces nos han dicho que es el último. La pregunta se queda en el aire. Ninguna tiene la respuesta. La del sombrero se cuelga la escopeta al hombro y avanza. Las otras la imitan. Caminan sin prisa. Pasan por el lado del cuerpo del niño y desinteresadas lo dejan atrás.
Fragmentos 2
La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
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—¡Podemos ser otros aquí! —gritó el hombre, mientras se despegaba de la baranda en la que había estado recostado. Dejó caer su prótesis de...
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La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
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Un día por completo perdido, podría decirse, en el encuentro de hoy, al que no sé si llamar asamblea y que fue en la calle, bloqueando el pa...