Tiempo atrás, cuando se dirigía a su trabajo, Alirio rodó por un abismo. Al final del mismo encontró un tesoro. También perdió una pierna y los dientes. En el pueblo, con envidia, lo llaman el pata sola. Él los mira con desprecio desde lo alto de la torre de su suntuoso caserón.
viernes, 19 de enero de 2024
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Fragmentos 2
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