En todos los noticieros de la mañana anunciaron el calor y ninguno se equivocó. Caen las gotas de sudor al suelo y en el cielo azul no hay rastro de nubes con formas de caballos, carros, palacios o brujas. Me acomodo mis gafas para las que la nariz sudada resulta un tobogán y sigo subiendo las escaleras. Me imagino que abrirá alguien distinto a ella, un tipo barbado y alto y bello y flaco, de camisa planchada que dirá con voz varonil y perfecta dicción que ella no está, aunque respire nerviosa, escondida en el baño, luego dirá entregándome una caja que ahí están mis libros y las cenizas de Tango, que ella cree que lo mejor es que las tenga yo. Guardará silencio esperando de mí más palabras de las que podré decir y al oír mi desganado agradecimiento cerrará la puerta. Parezco marica, sí sé, si sabía desde que salí del apartamento, que así será, para qué voy, para qué vine. Hubiera mandado a mi hermana, o hubiera venido con ella, y la hubiera esperado en el carro mientras ella subía. Saludo al portero del edificio que me sonríe amable y me invita a pasar generoso, como si yo todavía viviera ahí, le digo que voy para el apartamento de ella y no me deja ni decirle el nombre, me dice que bien pueda. Toco la puerta y abre ella, sus ojos manzanillas frente a mí. Me da un saludo que es una muralla y me dice que creyó que iba a mandar a mi hermana. No le respondo.
jueves, 4 de mayo de 2023
miércoles, 3 de mayo de 2023
Ocurrencia #69 - de 100
Buenas noches a todos y bienvenidos. Estamos una vez más en este programa hecho con mucha dedicación para todos los lectores y escritores y amantes de los libros que sabemos siempre nos sintonizan.
Como todos saben, en No escritores hablamos con esas personas que están relacionadas con la industrial del libro aún si escribir.
Hemos charlado con editores, ilustradores, diagramadores, directores de talleres de imprenta, fabricantes de papel y siguiendo esa línea hoy nuestra invitada es doña Babilonia, la señora que se encarga de llevarle el tinto y mantenerle la casa limpia y la comida lista a los escritores que se ganan la beca de creación Relojes de cuerda, proyecto que cada año le permite a dos escritores de cualquier lugar de Colombia pasar seis meses en Pijao, Quindío, dedicados solo a escribir.
Bienvenida, doña Babilonia, es un gusto tenerla en este programa, cuéntenos, cómo es trabajar con la fundación Relojes de cuerda.
Son muy buenos jefes, pagan bien y joden poquito, el problema son los escritores, lidiar con ellos no es fácil.
Por qué lo dice doña Babilonia, acaso a tenido algún problema con alguno de ellos o de ellas.
Con todos, con todos la paso mal, uno ve esos libros todos bonitos cuando por fin los publica, a mí siempre me regalan una copia de los libros publicados por los escritores ganadores de la beca, nunca los leo, pero igual se ven bonitos, entonces como le decía, uno ve esos libros y no se alcanza a imaginar la calidad de hijueputa que es el que lo escribió.
Fuertes declaraciones, como dicen por ahí, doña Babilonia y yo que pensaba que esta charla iba a ser más ligera. Deme un nombre, dígame cuál ha sido el escritor que más la molestó durante su paso por Pijao y la casa de la fundación.
Nombres, para qué le voy a decir nombres, confórmese con saber que todos son unos hijueputas, de ahí no se salva nadie, ojalá pudiera uno trabajar en algo que no tenga que ver con escritores, que clase de gente tan desagradable.
Justo por eso existe este programa, doña Babilonia, porque creemos que es importante hablar con esas otras personas que también con su trabajo permiten que un libro exista aunque su nombre no termine en la portada. Pero cuéntenos doña Babilonia, de qué le hablaban los escritores mientras están ahí entregados al trabajo.
Yo ya ni me acuerdo, es una tiene que escuchar y olvidar rapidito porque las bobadas que dicen son muchas, usted se imagina que uno memorizará toda esa mierda que hablan, quedaría listo para vivir internado. Uno de ellos se emputaba y rasgaba lo que había escritor durante toda la mañana justo antes de almorzar, dizque la voz de un personaje le estaba saliendo muy parecida a la de él, yo lo dejaba para que no me fuera a contar más. Otro ponía música y vez de escribir cantaba y me decía cuando me veía cerca que si me gustaba el rock. Pero no le voy a decir nada más, nada más detallado porque en el trabajo mío también se aplica eso de la confidencialidad.
Lo entendemos doña Babilonia, le damos las gracias por acompañarnos y a ustedes oyentes gracias por seguir ahí, nos vamos con la canción de la semana, Caspa, el éxito punk del pukero de provincia y al regreso hablaremos con un carpintero experto en construir sillas para escritores, nadie como él conoce lo que pesa el culo de las plumas nacionales. Ya volvemos, no se despeguen, esto es No escritores.
martes, 2 de mayo de 2023
Ocurrencia #68 - de 100
Un soltero en Londres quita sus sábanas de la cama y las sacude, las mira a contra luz y le parece que aguantan unos días más, las vuelve a poner y se queda tan tranquilo. Como debe ser. Abre un libro y se echa a leer. Mentira, esa ultima oración lo es. Leer, por qué habría de leer. Un soltero de Londres tiene que leer, acaso. Qué tontería. Debe pasar algo mejor. Se hecha a dormir, eso por muchas razones me resulta una elección ganadora. Sale a buscar una mujer amistosa que se anime a pasar la noche con él, está seguro de tener unas sábanas que después de tres meses sin lavar todavía pueden aguantar otros tres meses. Se lava los dientes y mientras se mira al espejo el soltero de Londres entienden que no existe manera de que unas sábanas que llevan tres meses sin ser cambiadas aguanten otros tres meses. Podría cambiar las sábanas por unas limpias y llevar las sucias a la lavandería. Cambiar una salida a buscar una mujer por una salida para lavar unas sábanas tendría sentido solo sí le garantizaran que en la lavandería habrá una soltera de Londres también lavando y también buscando un hombre amistoso que quiera pasar la noche con ella y que tal vez pueda ser él. No pasará, no es una película la vida del soltero de Londres y en últimas por qué cambiar unas sábanas que todavía aguanta si es soltero y vive solo y si quiere dormir en la mugre es problema suyo. Fin del soltero en Londres que dejó las sábanas como estaba porque todavía aguantan.
Ocurrencia #67 - de 100
El punkero de provincia repite que el punk no muere y por eso anuncia nuevo disco y acá nos envía su primer sencillo, se titula Caspa y desea que lo programemos en nuestro espacio de baladas de las ocho de la noche, dice el punkero de provincia que el punk no puede seguir siendo compuesto para el punkero y por eso debe llegarle a la jefa del hogar y gomelo enamorado:
Caspa
Ya tengo caspa
ricos de mierda
pido la cuenta y
me voy sin pagar
caspa caspa caspa
caspa caspa caspa
Me pica la cabeza de
pura ansiedad
caspa ansiosa
caspa ansiosa
caspa ansiosa
billetes de 100
llenan la piscina
que no es mía
que no es mía
lo mío es la caspa
y la gula en pausa
por la vida amarga
caspa caspa caspa
caspa caspa caspa
viernes, 28 de abril de 2023
Ocurrencia #66 - de 100
El filósofo de provincia recuerda que su padre tuvo un palito de papayo. No fue un acto pedagógico ni una transmisión de saber ancestral ni ninguna de esas posibilidades convertidas en embustes como consecuencia de la repetición. Se trató de un ejercicio de observación. El niño, que luego sería filósofo de provincia, observó en silencio y con respetuosa distancia como su padre puso en una bolsa con tierra las semillas de papaya. Observó la planta germinada y después estuvo allí cuando su padre la trasplantó en la tierra. Su padre cuidó el palito de papayo y él observó. Un día el filósofo de provincia oyó desde la sala a su padre decirle a la madre que ese papayo había salido macho, luego vio como el padre buscó un machete y tumbó el papayo. El filósofo de provincia, que era niño y todavía no era filósofo, no entendía lo sucedido y su cara de confusión debió ser muy notoria, razón por la cual su madre le explicó que los papayos machos no daban frutos y que por eso el padre no lo iba a cuidar más. El filósofo de provincia recuerda ese hecho y cree que tal vez su pensamiento sea macho y sus ideas sean macho y seguro todo él es un filósofo macho. Es posible que él, el filósofo de provincia, sea un filósofo macho, un filósofo ornamental.
jueves, 27 de abril de 2023
Ocurrencia #65 - de 100
miércoles, 26 de abril de 2023
Ocurrencia #64 - de 100
Tramite. Té luego. Egoístas en la oficina. Inadmisible la demora. Orangutanes de corbata. Atacan con varas a la gente. Té luego o café. Feo el encuentro. Tropas retiran a los animales. Lesionados algunos. Nostradamus lo pronostico. Correrán huyendo de furiosos orangutanes con corbata que aparecerán en su vidas de la nada. Adaptarse al presente. Té Luego o cerveza. Zafarse debería ser la opción y no esto. Todo formularios que lleno día tras día. Diablesco el presente. Té luego o ya ni eso.
Fragmentos 2
La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
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—¡Podemos ser otros aquí! —gritó el hombre, mientras se despegaba de la baranda en la que había estado recostado. Dejó caer su prótesis de...
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La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
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Un día por completo perdido, podría decirse, en el encuentro de hoy, al que no sé si llamar asamblea y que fue en la calle, bloqueando el pa...






