Hablar de más. cómo es. Nadie habla de más. Cuál es el limite. También sería posible hablar de menos. Quién habla de menos. Conozco a los que hablan poco y conozco a los que no hablan. Los que hablan de menos, a esos no los he visto y tampoco los he oído, por algo debe ser. Hablar de más es dar sin esperar nada a cambio, pero el que habla de más es tachado de imprudente y no de generoso. Un desprendido, el que habla de más lo es, deja que otros sean los calculadores él va desprevenido y deja que su pensamiento se derrame igual que un caudal, no habla de más, sólo habla. Le gusta hablar, es transparente y no lo sabe.
sábado, 8 de abril de 2023
jueves, 6 de abril de 2023
Ocurrencia #46 - de 100
Recién cumplido el año de la muerte del caníbal que vendía cauchos para la olla pitadora en una esquina del centro un nuevo caníbal apareció. Se presentó en el atrio de la iglesia vieja, la de los fundadores. Dijo que ninguna población por pequeña, moderna o tranquila merecía estar sin un caníbal. La responsabilidad de infundir la inquietud y la sospecha permanente iba a ser asumida por él. La idea de que en cualquier momento alguien pueda salir a la calle y no volver y ser masticado y digerido por su prójimo debe permanecer siempre viva y para eso estaba él. Yo siento que estoy preparado y a la altura de las circunstancias. Es que todos estamos acá para aportar a la sociedad y yo sé que mi momento ya llegó. Como nuevo caníbal puedo asegurar que no habrá preferencias, que no iré en contra de la esencia de esto que somos como lo hizo el caníbal anterior, yo los devoraré a todos por igual, para mí no habrá preferencias. La gente rumora que el nuevo caníbal tampoco durará, que cumplir su compromiso no es posible y que nadie puede huir de sus preferencias y de el deseo de experimentar de nuevo un sabor que ya sabe en donde encontrar.
miércoles, 5 de abril de 2023
Ocurrencia #45 - de 100
martes, 4 de abril de 2023
Ocurrencia #44 - de 100
Cuál comedia y dónde el chiste si abrió la boca apenas para que ese olor a podrido lo dejara.
Ahora vamos a decir entonces que la fetidez da risa y que cuando el espacio se ve tomado por la hediondez uno se tira al piso y se revuelca agarrándose la panza con las manos porque la carcajada lo deja sin aire.
Sí. sí voy a jugar a lo que juega el resto, eso vamos a decir, que sí es divertido el amiguito y sus mentiras tienen gracia y sus prejuicios son originales.
Agudeza y sentido del absurdo, quién dijo eso, tonterías sin más, lo gracioso es decirle cabecepolla al calvo y negra gorda a la gorda negra y reírse después, reírse duro de lo que uno dice.
Lo voy a seguir haciendo a diario, de mí depende el futuro del amiguito y de los otros cien mil como él, necesitan de mí para graduarse de humoristas y llenar teatros como profesionales.
Desampararlos no es posibles, ninguno merece que le retire mi atención. Vamos a reír y seguiremos riendo como si la comedia estuviera inventándose acá con nosotros y no descomponiéndose descubierta.
lunes, 3 de abril de 2023
Ocurrencia #43 - de 100
jueves, 30 de marzo de 2023
Ocurrencia #42 - de 100
Viejo y perverso cielo eterno, pretendes retenerme en éste hueco y receloso mundo. Por qué, dos y tres veces, por qué. No puedo seguir, no veo el norte ni el sentido de mi misión.
Experimento seguido un dolor y un rumor me dice dentro que esto es todo y no necesito otro siglo ni leer de nuevo todos los libros de Perec porque hoy lo entiendo bien, sé que esos juegos en los que él, Perec, triunfó, no son lo mío.
No quiero El Secuestro, no quiero retener en mi frio pecho el sonido de E, ni creer que es divertido pretender que puedo reproducir lo hecho por el escritor francés.
Me quiero ir, ser un tipo corriente y no el detective sin titulo elegido por usted. Quiero se libre por fin de su pregón seductor, pero no sé cómo entré en esto y no sé cómo irme.
Georges Perec publicó en 1969 La disparition, una novela en la que no utiliza la vocal E, en 1997 la editorial alfaguara publicó una traducción al español titulada El secuestro en la que no se utiliza la vocal A.
Ocurrencia #41 - de 100
Fragmentos 2
La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
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—¡Podemos ser otros aquí! —gritó el hombre, mientras se despegaba de la baranda en la que había estado recostado. Dejó caer su prótesis de...
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La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
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Un día por completo perdido, podría decirse, en el encuentro de hoy, al que no sé si llamar asamblea y que fue en la calle, bloqueando el pa...






