viernes, 1 de junio de 2018

Marcos


La vecina dice que hay gente que va a los velorios a pedir que le echen leche al tinto y marcos no le cree. Que vayan a los velorios a tirarse pedos fétidos que pongan a los acompañantes del muerto a llorosear hasta le creo pero que quieran café con leche en vez de tinto eso si es muy conchudo. Es que el mundo está lleno de conchudos dice la mamá de Marcos, usted es el que no los ve. Pero viendo que se puede acompañar a la gente en el velorio o en el entierro no sé por qué uno se decide por lo primero, tenemos que considerar el entierro como única opción. La vecina cree que lo mejor es ir a todo, al velorio, al entierro y al novenario. Novenarios ya no hace, ahora hacen es un trío de misas y listo, dice la mamá de Marcos. El esposo de la vecina que no es capaz de voltearse solo en la cama y que ya no tiene un solo pelo en la cabeza por la quimioterapia le pide a su mujer que le de un poco de agua y mientras se la toma empieza a quejarse, se queja mucho y Marcos entiende que lo mejor sería irse y visitarlo en otro momento, su mamá lo sigue. 


jueves, 31 de mayo de 2018

Marcos

A veces las recomendaciones de Marcos son cosméticas y están relacionadas solo con la imagen que sus amigos proyectan. En sus repetidas visitas al concejo municipal Marcos le hizo ver a varios de sus amigos que siendo concejales lo peor que podían hacer era ir por ahí luciendo cortes de pelo que parecían sacados de una cancha de fútbol. Si yo fuera concejal quisiera verme siempre como un ejecutivo respetable y no como un hincha barra brava. Uno de los amigos concejales de Marcos que es concejal porque logró que su hijo que es el dirigente de la barra brava del Cortuluá convenciera a todos los hinchas de votar por él, mostró su molestia por el comentario. Hombre Marcos pero qué son esos prejuicios, quién dijo pues que los cortes de pelo influyen en las gestiones que se adelantan acá, dijo el concejal. Mi honorable edil, pa qué nos decimos mentiras, si de equiparar gestión y cortes de pelo se tratará entonces en el concejo todos ustedes tendrían que estar calvos, es que mejor dicho hasta las cejas se les habrían caído, es que ustedes no trabajan sino en campaña y en campaña si hasta el pelo se lo cortan bien. Este Marcos si es la cagada, dijo otro de los concejales que tenía la cabeza llena de rayas como si estuviera llevando la cuenta de las promesas incumplidas en la cabeza. Yo les digo pa que sepan no más, sí se ven como ejecutivo generan menos sospechas, nada les cuesta tenerlo en cuenta. 


domingo, 27 de mayo de 2018

Marcos

Marcos en su cabeza despeinada y peluda se pregunta todos los días cómo sonara la voz en off de su mamá o la de su hermana o la de los vecinos y los amigos. Marcos cree que la voz en off de la gente suena distinta de la voz que el oye cuando los mira hablar porque la de él se parece mucho a la voz de una señora que lavaba ropa al bordo del río que pasaba más abajo de la casa donde pasaba las vacaciones navideñas y donde su abuelita fritaba buñuelos que parecían roscones. Marcos se acuerda de la señora, se acuerda de que hablaba con ella y le preguntaba por los pescados del río y qué si no era mejor pescar que lavar ropa, se acuerda de la voz de la señora pero no sabe en que momento su voz en off empezó a sonar como la de ella y tampoco recuerda como sonaba su voz en off antes de conocer a la señora. Marcos cree que la voz en off de su mamá debe ser chillona e irritable y seguro mandona y por eso ella habla de trabajo cada que puede. 

viernes, 25 de mayo de 2018

Marcos

la teoría de la mamá de Marcos era simple y estaba sostenida en un argumento tan solido que sonaba extraño oírla decir que por primera vez había fracasado. La mamá de Marcos decía que cuando llegaba una visita maluca no había que ofrecerle nada para que no se amañara y se fuera prontico. Pero la señora no contaba con las visitas de su primo, un señor gordo y cabezón que contaba cuatro o cinco veces la misma historia como si estuviera haciendo una plana oral en la cara su prima. el cabezón llegaba a la casa de la prima con una mochila llena de paquetes de rosquitas caleñas y un par de botellas de agua de litro y se sentaba en la sala, o en la cocina o en donde fuera que estuviera su prima a comer rosquitas y a repetir cuentos hasta que se le acabaran las rosquitas para poder irse. Marcos le dijo a su mamá que el hueco de las rosquitas debería tragarse las visitas malucas y vomitarlas en en otra galaxia. La mamá de Marcos le dijo que con qué el medico le prohibiera las harinas a su primo sería suficiente. De momento y como gesto de apoyo con su madre Marcos se sienta al lado del primo a comer rosquitas caleñas con él. 


jueves, 24 de mayo de 2018

Marcos

Que susto tan malparido el que se pega Marcos cuando lo saluda en la calle alguien que él no conoce o que no identifique con un solo vistazo rápido porque Marcos conoce a tanta gente y se acuerda de tanta otra que si los relámpagos tuvieran cara él sabría como se llaman y de quién son hijos. La semana pasada le pasó eso, un tipo que Marcos no recordaba haber visto lo saludó por su nombre y apellido. Marcos se fue para la casa pensando en el tipo y le contó a su mamá lo sucedido que parecía ser insignificantes como si el tipo que lo saludó hubiera sido un Marcos que venía del futuro o de otro universo. La mamá de Marcos le dijo que dejará el drama, lo normal es que lo saluden, usted no se la pasa pues haciendo eso, consiguiendo amigos haciendo contactos, dejándose ver. Lo que pasa es que ahora me va a tocar seguir pasando por allá todos los días hasta que me vuelva a encontrar a ese señor para poderle preguntar de donde es qué me conoce y para conocerlo yo a él y saber cómo se llama para venderle rifas si hace falta o para invitarlo a votar por algún amigo mio. Menos mal que no tiene que pedir permiso en el trabajo para dedicarse de tiempo completo a buscar a ese señor, dijo la mamá de Marcos. Él entendió la ironía pero para molestar a su mamá, le preguntó, cuál trabajo mami. 

lunes, 21 de mayo de 2018

Marcos


Uno se puede enamorar cualquier día a cualquier hora, Marcos se enamoró un sábado a las nueve y media de la mañana cuando la muchacha que tenía al lado le preguntó si tenía ganas de tomar tinto. Marcos le dijo que no, que no tenía intención alguna de ir a la cafetería. Yo creí que de pronto si iba a comprar porque como varias veces lo he visto tomando tinto acá, le iba a pedir que me trajera uno. Marcos miró a la muchacha de reojo sin perder del todo la atención que le estaba prestando al tipo que hablaba al frente. Tengo ganas de tinto pero no voy porque no me siento bonita para caminar hasta la cafetería. La muchacha terminó de decir eso y a Marcos le pareció estar viendo en la espontaneidad de esa expresión a Eva Green en la pantalla de una sala de cine y para ocultar su reacción siguió mirando al hombre que habla al frente. Marcos veía a la muchacha y en su cabeza se repetía la oración, no me siento bonita para caminar hasta la cafetería. Marcos se decía en su cabeza que era al contrario que el mundo no se iba a poder sentir nunca tan bonito como para que ella caminara por él. Luego Marcos se dijo que el mundo era bonito porque reflejaba el encanto de ella. Marcos dijo más cosas pero ninguna que ella pudiera escuchar, menos mal porque no se dijo nada original. Quiso decirle que sí, que sí iba por café y que sí le traía uno pero no le dijo nada porque para qué, él no estaba para comprarle tinto a nadie porque él tampoco se sentía bonito como para caminar hasta la cafeteria y volver con dos tintos de los que apenas se iba a tomar uno. 

martes, 8 de mayo de 2018

Marcos


Marcos cortó una flor y llovió y llovió y Marcos se acordó que eso era una canción y botó la flor y se metió debajo del paraguas negro que le prestó una amiga a su mamá y que él nunca devolvió porque estaba muy bueno como para dejar de usarlo por andar devolviéndolo. Se paró al lado de la reja en medio de un montón de madres envueltas en sacos y chaquetas impermeables que cargaban bajo brazo y brazo más chaquetas y bufandas y ruanas. Cuando los niños fueron saliendo de la escuela las madres saludaban a sus niños enfundándolos en tanta prenda calurosa que traían. El sobrino de Marcos salió y Marcos le entregó el paraguas, métase usted ahí debajo que compartir paraguas es una pendejada incomoda que no se ve bonita sino en películas, además ya está escampando, dijo Marcos. Pero qué pasó tío porque no le trajo chaquetica al niño, preguntó la profesora que estaba encargada de coordinar la salida y el sobrino de Marcos se apresuró a responder que al tío no le gustaban las chaquetas. Marcos miró a su sobrino con gustó y agregó a la respuesta que no estaba haciendo frío, los niños recién enfundados creían lo mismo pero Marcos no era el tío de todos.

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...