El dulce de guayaba es todo lo que uno necesita pa comenzar
bien el día. Uno se levanta de la cama a las diez de la mañana y ve por la
ventana que el sol está calentando como los putos diablos, se detiene un
momentico a ver brillar los rayos de luz en la calle y luego dice: eavemaria
que calor tan malparido el que nos va tocar hoy, y uno lo dice así en plural
como si uno también saliera a trabajar duro, a pegar ladrillos o a techar casas
o cargar gallinaza por el filo de una montaña. En la cocina uno lo ve, está ahí
con esa disposición de enmelotar lo que sea, pero uno no piensa en nada morboso
como una vieja o un tipo cubierto de pies a cabeza en dulce de guayaba sino que
uno piensan es en una tostada o una galleta y ahí están las tostadas deseando
ese dulce de guayaba así como lo desea uno. Es que el camino de la cama a la
cocina a veces debería ser más largo solo para tener ese gustó de pasar más
tiempo deseando comenzar bien el día saboreando el dulce. Dan hasta ganas de
cambiar de cuarto con Marcos que duerme al fondo, al lado del patio trasero. Entonces
uno se sienta ahí en el comedor con la tostada y los dedos untados de dulce listo para comenzar bien el día cuando se acuerda de que uno no más está de visita ahí donde
la tía y que no se puede quedar a vivir ahí porque la tía con un vago tiene y
de sobra y entonces uno sabe que Marcos es muy afortunado y también muy bueno
haciendo dulce de guayaba.
miércoles, 14 de marzo de 2018
martes, 13 de marzo de 2018
Marcos 53
La señora me dice que anda llevada del putas y que no
sabe qué hacer, que estaba trabajando en Chile en una casa de familia y como no
se lo quiso dar al patrón la sacaron de allá sin darle un peso y que le tocó
volverse. Yo le dije que yo la ayudaba porque la vi muy triste, pobre señora
sin un peso y como tres hijos y la mamá enferma y sin marido.
Vea hermano de una vez le digo que si vino buscando que
yo vaya y hable con el alcalde o con alguno de los amigos míos para que le
consiga algún trabajo a la señora esa se equivocó de personaje porque usted es
muy torcido, acúrdese que le dije que nos ayudara con el voto pal amigo mío y usted
se fue y votó por otro, así queda muy duro ayudar a la gente.
Este Marcos si es un caso este guevón, lo hace reír a uno
y todo con esas que sale. No hombre no yo no le voy pedir ningún favor no más
le estoy contando que la señora está llevada del putas y entonces yo le
entregué unos productos para que ella los venda y pues yo le doy tiempo para
que los pague.
Este si es bien marica, no pues no la ayude tanto a la
señora, pobre mujer encartada con esas maricadas que venden ustedes, esos tales
negocios multinivel no son sino una habladera de mierda horrible. Mejor dicho esa
señora se ganó fue la luna con usted, pero pa cargarla sola.
Cómo no va vender eso, claro que sí, le toca ir a visitar
a los conocidos y todo, le toca moverse eso sí, porque si se queda en la casa
pues qué va vender.
Yo sigo creyendo que lo que hizo fue encartarla, mejor le
hubiera regalado algo, así fuera esos tales productos para que ella los rife,
uno le compra más fácil una rifa que una pendejada de esas que venden ustedes.
No Marcos no, no diga nada que usted ni una boleta le compraría. No subestime a la señora, de pronto ella es
buena vendedora y trabajadora sí se ve que es, usted sabe que hay gente que si
trabaja.
Me emputa que los vendedores multinivel quieran venir a
presumir de que trabajan acá conmigo como si fueran mejor que yo.
lunes, 12 de marzo de 2018
Marcos 54
Pero déjalo hablar hijueputa. A ver qué dice el pobre
huevón. Yo no sé para que los invitan al programa si no los van a dejar hablar.
Pero porque lo interrumpe, déjelo hablar. Marcos qué le pasa, se enloqueció, le
gritó la mamá desde la cocina. Nada mami nada, es que estos malparidos en la
emisora que invitan a la gente pa ridiculizarla y no dejarla hablar ni nada. Y es
que ellos lo están oyendo a usted, pregunta la mamá de marcos caminando hasta
el cuarto donde está su hijo. No mami, yo los estoy oyendo a ellos. Entonces para
que se pone a gritarle a ese radio parece pendejo. Es que uno se deja llevar
mami. Ojalá se dejara llevar a conseguir trabajo. Hay están diciendo en radio
que conseguir trabajo está muy verraco ma, si usted oyera radio se daría cuenta
de eso. No me joda Marcos, no me joda, ahora resulta pues que no estoy lo
suficientemente informada sobre lo que es tener un vago en la casa y me toca oír
radio para que me lo expliquen, vaya a ver y se pone a trapear la casa que ayer
me dijo que la iba trapear y al fin se hizo el pendejo, vaya a ver que uno puede oír radio y mover las manos al tiempo.
sábado, 10 de marzo de 2018
Marcos 55
La mamá de Marcos dice que ella no puede ir porque tiene
una reunión con el grupo. Las reuniones son semanales y si Marcos o su hermana
mostraran más interés, se darían cuenta de que a veces las reuniones son más. Ninguno
de los dos tiene muy claro para qué sirve el grupo pero el grupo existe y vale
más que ambos cuando hay reunión y lo de ellos no es una emergencia. La hermana
de Marcos necesita una modelo que la acompañe a su clase de peinados y se deje
hacer el peinado que la profesora proponga, la modelo que ella tenía en mente
era su mamá, pero no contaba con la reunión del grupo. La mamá de Marcos lo
señala a él, le dice que no sea descomedido y le haga el favor, llego el día de
sacarle provecho a ese mechero, lo dice con el tono de reproche de una mamá que
no se acostumbra a ver a su hijo mechudo. Para la mamá de Marcos mechudo no es
otra cosa diferente que un eufemismo de vago. La hermana de Marcos apoya con
agrado la sugerencia de su mamá, al fin y al cabo lo que necesito yo es pelo y
usted tiene bastante, dice ella mirando a su hermano como quien mira una vitrina
de centro comercial sin tener un peso en el bolsillo. Marcos le ve la cara de
antojo a su hermana y acepta con la condición de que no le vayan a cortar ni un
pelo. Es que son peinados no cortes dice la mamá de Marcos. La profesora mira a
sus aprendices y a sus modelos, mira inquieta a Marcos pero no pregunta nada y les dice que ese día harán una trenza cosida en diagonal. Media hora después de estar en un salón lleno de mujeres, pelo largo y olor a laca Marcos le dice a su hermana que la próxima vez se trae aunque sea una revista.
jueves, 8 de marzo de 2018
Marcos 56
¿Para dónde va? Le preguntó la mamá a Marcos viéndolo salir
con un costal de cabuya debajo del brazo. A botar al malparido perro ese del
señor de la tienda de la esquina. Cómo así que a botar un perro Marcos, usted
es que se empendejó o qué, no sabe que eso del maltrato animal ya está dando
dizque cárcel. Cuál maltrato ama, yo no le estoy pegando ni nada, yo lo que
hago es ir a tirarlo por allá lejos a ver si lo adopta alguien más, y lo trato
bonito y todo lo acaricio y le doy piquitos y lo cargo en este costal véalo lo
lindo. La semana pasada fui y lo deje allá arriba en La Marina y el berraco
perro que es inteligente como el solo ama, volvió y llegó ahí a la tienda. Aunque
viéndolo bien ma uno no sabe en este caso quien sería el criminal, el señor de
la tienda que es el autor intelectual o yo que soy el actor material. Oiga mijo
y usted porque no se consigue un trabajo permanente de tiempo completo en vez
de estar por ahí metiéndose en bobadas. No ama yo ya le dije al señor de la
tienda que está es la última vez que yo le boto ese perro, porque ya lo he
botado dos veces, como le parece mami que la primera vez fui y lo deje por allá
en Andalucía y ahí volvió el perro a la tienda dos semanas después con las uñas
pintadas y con moñitos en las orejas, por eso le digo que eso maltrato no es, a
ese animal lo que le va es bien yéndose para otra parte. Mucho cuidado mijo,
dijo la mamá de Marcos. Fresca mami que como el perro ya me conoce no hay
peligro de que me muerda.
Marcos 57
Es que uno ya no sabe quién es quién y se lo digo yo don
Marcos que pasó por acá todas las noches. Yo a veces no sé si yo soy el que
vigila el barrio o el que está dando papaya para que lo roben o lo secuestren,
porque vea que uno no sabe y de pronto sea con uno que revivan esa prácticas
delictivas. ¿Si me ve como estoy hablando de elegante don Marcos? es que usted
no cree pero uno oyendo las judiciales en la emisora todos los días aprende
mucho. Entonces por eso lo que le venía diciendo, que eso puede que esa mata de
sábila que usted tenían en el balcón se la robaron por hacerle el daño a usted
o de pronto la necesitaban, es que como le digo don Marcos uno puede juzgar
porque uno ya no sabe quién es quién, eso puede que con esa matica de sábila
suya ahora le estén refrescando las quemaduras a alguien, a un ladrón que se robó
algo caliente o así. Y hablando de todo un poquito don Marcos, de ladrones y todo eso, usted me va pagar
lo de este mes de una vez, vea que uno no puede andar vigilando el barrio de
regalado tampoco. Listo don Marcos yo le digo a su mamá, yo cuadro con ella.
lunes, 5 de marzo de 2018
Marcos 58
Pero cómo carajos nos venimos nosotros desde Tuluá hasta
por acá, tras de qué putas. Marcos estaba sentado en una silla plástica tomando
coca cola en vaso desechable de siete onzas; por lo menos no la mermaron con
hielo, agregó Marcos.
La fiesta era para celebrar los 90 años de la tía Melva
que estaba sentada en el centro de la sala de la casa en una silla que parecía un
trono aunque la tía Melva en vez de reina parecía más una momia.
Es que nadie lo obligó a venir, le dijo el tío a Marcos y
la esposa gorda del tío repitió la misma frase como si estuviera traduciendo al
tío. Si no estuviéramos tan lejos me iba pero por acá en la puta mierda no
queda otra que esperar, dijo Marcos. Eso se va yendo caminando suave que por
ahí lo alcanzamos en la carretera, de madrugada cuando ya vayamos para la casa,
dijo la mujer gorda del tío. No tía, gracias, yo espero. Andaban en la
camioneta del tío soltero que a diferencia de los otros tíos tiene camioneta
porque no tiene mujer. Estaban las tías, otros tíos, unos primos, el abuelo,
Marcos y la mamá. Todos estaban entretenidos hablando con la familia menos
Marcos.
Oiga tía y usted baila todavía, le dijo Marcos a la tía
Melva ofreciéndole la mano para que se levantará de la silla y bailaran el merengue
que estaba sonando. Deje quieta a la tía, Marcos, no la moleste, le decía su
mamá, y el abuelo, y los primos y todos, pero Marcos se puso a bailar con la
tía.
Vea tía y usted porque no le dijo a estos vergajos hijos
suyos que se las dan de platudos y todo que hicieran algo más animado, por lo
menos hubieran traído ron, bastante ron. Cómo así que usted no puede tomar tía,
como no va poder, eso un trago no la cae mal a nadie. No tía cual diabetes y
cual corazón eso de todos modos de algo se tiene uno que morir, le dijo Marcos.
La tía se volvió a sentar, la ayudo uno de sus hijos que casi se la arrebató a
Marcos en la pista de baile que era también la sala de la casa. Por lo menos yo
tenía ganas de entretener a la viejita. Pal velorio si me vengo preparado con un
litro de ron, esto no me pasa dos veces, se dijo Marcos.
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