martes, 13 de marzo de 2018

Marcos 53




La señora me dice que anda llevada del putas y que no sabe qué hacer, que estaba trabajando en Chile en una casa de familia y como no se lo quiso dar al patrón la sacaron de allá sin darle un peso y que le tocó volverse. Yo le dije que yo la ayudaba porque la vi muy triste, pobre señora sin un peso y como tres hijos y la mamá enferma y sin marido.
Vea hermano de una vez le digo que si vino buscando que yo vaya y hable con el alcalde o con alguno de los amigos míos para que le consiga algún trabajo a la señora esa se equivocó de personaje porque usted es muy torcido, acúrdese que le dije que nos ayudara con el voto pal amigo mío y usted se fue y votó por otro, así queda muy duro ayudar a la gente.
Este Marcos si es un caso este guevón, lo hace reír a uno y todo con esas que sale. No hombre no yo no le voy pedir ningún favor no más le estoy contando que la señora está llevada del putas y entonces yo le entregué unos productos para que ella los venda y pues yo le doy tiempo para que los pague.
Este si es bien marica, no pues no la ayude tanto a la señora, pobre mujer encartada con esas maricadas que venden ustedes, esos tales negocios multinivel no son sino una habladera de mierda horrible. Mejor dicho esa señora se ganó fue la luna con usted, pero pa cargarla sola.
Cómo no va vender eso, claro que sí, le toca ir a visitar a los conocidos y todo, le toca moverse eso sí, porque si se queda en la casa pues qué va vender.
Yo sigo creyendo que lo que hizo fue encartarla, mejor le hubiera regalado algo, así fuera esos tales productos para que ella los rife, uno le compra más fácil una rifa que una pendejada de esas que venden ustedes.
No Marcos no, no diga nada que usted ni una boleta le compraría. No subestime a la señora, de pronto ella es buena vendedora y trabajadora sí se ve que es, usted sabe que hay gente que si trabaja.
Me emputa que los vendedores multinivel quieran venir a presumir de que trabajan acá conmigo como si fueran mejor que yo.

lunes, 12 de marzo de 2018

Marcos 54


Pero déjalo hablar hijueputa. A ver qué dice el pobre huevón. Yo no sé para que los invitan al programa si no los van a dejar hablar. Pero porque lo interrumpe, déjelo hablar. Marcos qué le pasa, se enloqueció, le gritó la mamá desde la cocina. Nada mami nada, es que estos malparidos en la emisora que invitan a la gente pa ridiculizarla y no dejarla hablar ni nada. Y es que ellos lo están oyendo a usted, pregunta la mamá de marcos caminando hasta el cuarto donde está su hijo. No mami, yo los estoy oyendo a ellos. Entonces para que se pone a gritarle a ese radio parece pendejo. Es que uno se deja llevar mami. Ojalá se dejara llevar a conseguir trabajo. Hay están diciendo en radio que conseguir trabajo está muy verraco ma, si usted oyera radio se daría cuenta de eso. No me joda Marcos, no me joda, ahora resulta pues que no estoy lo suficientemente informada sobre lo que es tener un vago en la casa y me toca oír radio para que me lo expliquen, vaya a ver y se pone a trapear la casa que ayer me dijo que la iba trapear y al fin se hizo el pendejo, vaya a ver que uno puede oír radio y mover las manos al tiempo. 

sábado, 10 de marzo de 2018

Marcos 55


La mamá de Marcos dice que ella no puede ir porque tiene una reunión con el grupo. Las reuniones son semanales y si Marcos o su hermana mostraran más interés, se darían cuenta de que a veces las reuniones son más. Ninguno de los dos tiene muy claro para qué sirve el grupo pero el grupo existe y vale más que ambos cuando hay reunión y lo de ellos no es una emergencia. La hermana de Marcos necesita una modelo que la acompañe a su clase de peinados y se deje hacer el peinado que la profesora proponga, la modelo que ella tenía en mente era su mamá, pero no contaba con la reunión del grupo. La mamá de Marcos lo señala a él, le dice que no sea descomedido y le haga el favor, llego el día de sacarle provecho a ese mechero, lo dice con el tono de reproche de una mamá que no se acostumbra a ver a su hijo mechudo. Para la mamá de Marcos mechudo no es otra cosa diferente que un eufemismo de vago. La hermana de Marcos apoya con agrado la sugerencia de su mamá, al fin y al cabo lo que necesito yo es pelo y usted tiene bastante, dice ella mirando a su hermano como quien mira una vitrina de centro comercial sin tener un peso en el bolsillo. Marcos le ve la cara de antojo a su hermana y acepta con la condición de que no le vayan a cortar ni un pelo. Es que son peinados no cortes dice la mamá de Marcos. La profesora mira a sus aprendices y a sus modelos, mira inquieta a Marcos pero no pregunta nada y les dice que ese día harán una trenza cosida en diagonal. Media hora después de estar en un salón lleno de mujeres, pelo largo y olor a laca Marcos le dice a su hermana que la próxima vez se trae aunque sea  una revista. 

jueves, 8 de marzo de 2018

Marcos 56


¿Para dónde va? Le preguntó la mamá a Marcos viéndolo salir con un costal de cabuya debajo del brazo. A botar al malparido perro ese del señor de la tienda de la esquina. Cómo así que a botar un perro Marcos, usted es que se empendejó o qué, no sabe que eso del maltrato animal ya está dando dizque cárcel. Cuál maltrato ama, yo no le estoy pegando ni nada, yo lo que hago es ir a tirarlo por allá lejos a ver si lo adopta alguien más, y lo trato bonito y todo lo acaricio y le doy piquitos y lo cargo en este costal véalo lo lindo. La semana pasada fui y lo deje allá arriba en La Marina y el berraco perro que es inteligente como el solo ama, volvió y llegó ahí a la tienda. Aunque viéndolo bien ma uno no sabe en este caso quien sería el criminal, el señor de la tienda que es el autor intelectual o yo que soy el actor material. Oiga mijo y usted porque no se consigue un trabajo permanente de tiempo completo en vez de estar por ahí metiéndose en bobadas. No ama yo ya le dije al señor de la tienda que está es la última vez que yo le boto ese perro, porque ya lo he botado dos veces, como le parece mami que la primera vez fui y lo deje por allá en Andalucía y ahí volvió el perro a la tienda dos semanas después con las uñas pintadas y con moñitos en las orejas, por eso le digo que eso maltrato no es, a ese animal lo que le va es bien yéndose para otra parte. Mucho cuidado mijo, dijo la mamá de Marcos. Fresca mami que como el perro ya me conoce no hay peligro de que me muerda.

Marcos 57


Es que uno ya no sabe quién es quién y se lo digo yo don Marcos que pasó por acá todas las noches. Yo a veces no sé si yo soy el que vigila el barrio o el que está dando papaya para que lo roben o lo secuestren, porque vea que uno no sabe y de pronto sea con uno que revivan esa prácticas delictivas. ¿Si me ve como estoy hablando de elegante don Marcos? es que usted no cree pero uno oyendo las judiciales en la emisora todos los días aprende mucho. Entonces por eso lo que le venía diciendo, que eso puede que esa mata de sábila que usted tenían en el balcón se la robaron por hacerle el daño a usted o de pronto la necesitaban, es que como le digo don Marcos uno puede juzgar porque uno ya no sabe quién es quién, eso puede que con esa matica de sábila suya ahora le estén refrescando las quemaduras a alguien, a un ladrón que se robó algo caliente o así. Y hablando de todo un poquito don Marcos, de ladrones y todo eso, usted me va pagar lo de este mes de una vez, vea que uno no puede andar vigilando el barrio de regalado tampoco. Listo don Marcos yo le digo a su mamá, yo cuadro con ella.

lunes, 5 de marzo de 2018

Marcos 58


Pero cómo carajos nos venimos nosotros desde Tuluá hasta por acá, tras de qué putas. Marcos estaba sentado en una silla plástica tomando coca cola en vaso desechable de siete onzas; por lo menos no la mermaron con hielo, agregó Marcos.
La fiesta era para celebrar los 90 años de la tía Melva que estaba sentada en el centro de la sala de la casa en una silla que parecía un trono aunque la tía Melva en vez de reina parecía más una momia.
Es que nadie lo obligó a venir, le dijo el tío a Marcos y la esposa gorda del tío repitió la misma frase como si estuviera traduciendo al tío. Si no estuviéramos tan lejos me iba pero por acá en la puta mierda no queda otra que esperar, dijo Marcos. Eso se va yendo caminando suave que por ahí lo alcanzamos en la carretera, de madrugada cuando ya vayamos para la casa, dijo la mujer gorda del tío. No tía, gracias, yo espero. Andaban en la camioneta del tío soltero que a diferencia de los otros tíos tiene camioneta porque no tiene mujer. Estaban las tías, otros tíos, unos primos, el abuelo, Marcos y la mamá. Todos estaban entretenidos hablando con la familia menos Marcos.
Oiga tía y usted baila todavía, le dijo Marcos a la tía Melva ofreciéndole la mano para que se levantará de la silla y bailaran el merengue que estaba sonando. Deje quieta a la tía, Marcos, no la moleste, le decía su mamá, y el abuelo, y los primos y todos, pero Marcos se puso a bailar con la tía.
Vea tía y usted porque no le dijo a estos vergajos hijos suyos que se las dan de platudos y todo que hicieran algo más animado, por lo menos hubieran traído ron, bastante ron. Cómo así que usted no puede tomar tía, como no va poder, eso un trago no la cae mal a nadie. No tía cual diabetes y cual corazón eso de todos modos de algo se tiene uno que morir, le dijo Marcos. La tía se volvió a sentar, la ayudo uno de sus hijos que casi se la arrebató a Marcos en la pista de baile que era también la sala de la casa. Por lo menos yo tenía ganas de entretener a la viejita. Pal velorio si me vengo preparado con un litro de ron, esto no me pasa dos veces, se dijo Marcos. 

viernes, 2 de marzo de 2018

Marcos 59


Tía no se siente ahí que la acaba de partir, Le dijo Marcos a la mujer de uno de sus tíos una tarde que estaban en la casa del abuelo almorzando en familia. La silla estaba rajada y Marcos por reflejo quiso proteger el culo gordo de la mujer de su tío de un buen golpe contra el suelo. La señora no entendió muy bien que la sugerencia de Marcos era puro gesto de filantropía. Pues es que todos no somos unos flacuchentos viciosos como usted, le dijo la gorda, fastidiada y ofendida. Pero por qué tan grosera, si yo no le dije gorda, le dije que no se siente ahí que la acaba de partir, no hay que tener mucho sentido común para ver que mientras más pesado sea el que se siente más posibilidades hay de que se parta, le dijo Marcos sonriente como si le divirtiera la situación. El grosero es siempre usted Marcos, le dijo el tío queriendo defender a su mujer y la señora agregó que ella hacía poco había estado sentada en esa silla, lo dijo con sobrades como si estuviera demostrando que Marcos estaba hablando mierda. Entonces fue usted la que la partió, si ve, es lo que le digo, los culos grandes pasan factura. Se Pasó Marcos, ahora sí se pasó, le dijo su tío y a las palabras las siguió un puño en el pómulo derecho de Marcos. Si ve es lo que le digo los culos grandes pasan factura, dijo marcos sobándose la cara mientras salia de la casa. 

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...