Hay
un incendio el hijueputa en Santa Clara mire y vera. Me asomé por la ventana y
allá en el cerro del frente se veía una torre de humo alta y espesa que
ocultaba lo que había detrás. Me ofende mirar incendios donde no hay una gran candelada es como cuando uno pisa una cucaracha que no suena. Eso es
como decir que los sordos no disfrutan pisar cucarachas. No se meta con las
personas no oyentes no sea atrevido insensible, estamos hablando es de
incendios. Seguíamos los dos asomados por la ventana, los vecinos también
estaban pendientes del humo. busque el radio y sintonice una emisora a ver si
decían algo de lo que pasaba, estaban hablando de un trancón en la avenida 12. Pasa
que no confío en el humo, puede haber un humero el verraco y no haber ningún
incendio, así como cuando queman colchones viejos, maricadas engañosas como cuando
los vecinos hacen asados, huelen muy rico pero la carne es poquita. Usted que
va saber si nunca lo invitan a esos asados. No me invitan por eso porque saben
que no tienen conque atenderme. Dejamos la charla cuando oímos que en la radio
hablaban de Santa Clara, según el lector de noticias en esa parte de la ciudad
un grupo de hombres de mediana edad estaba quemando llantas, a la preguntan de
por qué lo hacían uno de ellos respondió que era que tenían muchas. Les decimos
a los vecinos que no es nada para que no se preocupen. Que va, no les diga nada
que ellos también tienen radio, camine mejor sigamos trabajando a ver si
terminamos hoy.
miércoles, 29 de marzo de 2017
lunes, 27 de marzo de 2017
Cadenas de Whatsapp
En
la calle sexta con carrera doce esquina del barrio Alameda hay una fritanguería
que está abierta todos los días desde las siete de la mañana hasta las once o
doce de la noche, el dueño se llama Edilberto y tiene una panza grande, también la tienen sus hijos y su mujer que me hace pensar en la cantidad de
fritanga calentada que han tenido que comer cuando las ventas van mal. A ese
lugar voy a tragar hasta la indigestión cuando estoy triste y hacer lo mismo cuando estoy contento pero a modo de celebración.Venden cualquier cosa que se pueda fritar y servir inundada en grasa, a mí me
encantan las empanadas y los pasteles de pollo aunque a veces hago mi
revolución y como otras cosas.
Como
la fritanguería está en la esquina tiene una puerta grande que da a la calle y otra
que da a la carrera, la acera es amplia en ambos frentes y en ella están
regadas cuatro mesas blancas cada una con cuatro sillas blancas marca
rimax, todas están amarradas al piso con cadenas delgadas, cuando cierran las
sueltan y las guardan dentro. La estufa y la vitrina de calefacción están también en
la acera puestas sobre una larga mesa de madera.
Ayer
que iba a comprar cordones para unos zapatos negros que casi no me pongo pasó
por mi lado un tipo alto y flaco corriendo, iba medio enredado en unas chanclas
horribles en las que me fije justo por el modo en que atentaban contra su estabilidad, gire en
una esquina y me di casi de frente con tres muchachos y dos muchas que también
venían corriendo y riendo a carcajadas, poco después al que vi fue a don
Edilberto corriendo con un machete en la mano en comparación a los muchachos él
no corría caminaba. La gente empezaba a amontonarse en las puertas de sus casas para ver esa
desigual persecución.
Cuando
pasé justo por la acera de la fritanguería vi que la esposa de don Edilberto
levantaba las sillas de suelo y el hijo mayor sin camiseta y en chanclas se
subía a su moto pidiendo que le pasaran el machete que él sí mataba a esos
jijueputas. Yo seguí caminando pero lento dando tiempo de que algo pasará pero
ya no quedaba qué, habían dado vuelta dos cuadras más abajo. Unos niñitos gritaban
que habían volteado por la cuadra de la iglesia. Lo niñitos informaban deseosos
de que algo pasará y yo envidioso de su deseo di vuelta también y a ver si me
encontraba con que el padre o el hijo los había atrapado.
Me
quede sin saber que pasó, compré los cordones y me fui para la casa y apenas a
los dos días uno de los niñitos que se las daba de informante me contó cómo
había terminado todo. Don Edilberto corrió cinco minutos y se le subió la
presión, los muchachos iban lejos y ya ni sé veían, don Edilberto siguió corriendo
y le dio un soponcio no sé si se infartó o qué el caso según el niño es que se
fue al piso y en la caída se cortó la pierna izquierda y se chuzo una artería,
los vecinos que estaban de chismosos tuvieron que correr con él para el
hospital antes de que la hemorragia se lo llevara. Después de que lo subieran
al taxi el niño corrió a la fritanguería a contarles lo que había pasado.
Él
dizque no había terminado de hablar y la señora ahí mismo se puso a llorar a
los gritos y que ella se iba para la clínica y que su marido su marido, rápidamente
guardaron la mesa con la estufa y la vitrina y cerraron y se fueron. Hasta
ahí me dijo el niño que había estado presente. Entonces le pregunté por los
muchachos qué si los había agarrado o no y me dijo que sí, que el primo de él
se había ido detrás del hijo mayor de don Edilberto en la bicicleta y que los
encontraron en el parque que queda al lado de la iglesia que estaban ahí sentados
riéndose y que el hijo mayor de don Edilberto se bajó de la moto con el machete
en la mano y les dijo que cual de todos pedazos de hijuputas malparidos me va
pagar lo que se comieron y que empuñaba fuerte el machete pero sin arrimarse
mucho a los muchachos y me dijo que me estaba contando así como el primo le
había contado a él.
Según
el niño y su primo los muchachos se dispersaron cuando vieron al tipo enfurecido
con el machete y salieron a correr y que solo dos se quedaron en el parque
porque el hijo de don Edilberto les cerró el paso y que a uno de ellos hasta le alcanzó
a dar un planazo que lo hizo gritar de miedo y cuando le iba a dar el otro apareció
la policía en una patrulla.
El
hijo de don Edilberto les explicó que esos dos y otros que se había ido se le
había volado de la fritanguería sin pagarle y que él los había perseguido
porque a él no lo iban a robar así. Los muchachos decían que ellos no eran
ningunos ladrones, la policía los sujetaba para que no se fueran a ir y vigilaban
de cerca al hijo de don Edilberto al que ya le había quitado el machete.
Uno
de los policías le preguntó cuanto le debían y él dijo que veinte mil pesos y
el policía le dijo que si por esa chichigua él había salido a perseguir a uno
menores de edad portando un arma y el hijo de don Edilberto le dijo que ningún
arma que era una herramienta de trabajo y que esa chichigua podía ser la ganancia
del día y que el papá y la mamá de él no se levantaban todos los días a
trabajar para que los vieran no más y que él no se iba a dejar robar de ningún
hijueputa y que de todas maneras había que buscarlo así la plata se perdiera no
más para que la gente viera que no era así no más que se iban sin pagar y que
no pasaba nada.
El
policía subió a al hijo de don Edilberto a la patrulla y le dijo que iba para
la permanencia. Los muchachos seguían diciendo que ellos no eran ningunos
ladrones. El policía les preguntó que si no eran unos ladrones entonces porque
se habían ido sin pagar y los muchachos sin vacilar le respondieron que lo habían hecho porque en una cadenas de whatsapp les decían que tenía que comer en
una fritanguería y volarse sin pagar y si no lo hacían los iba a perseguir la
mala suerte y se iban a quedar siete años sin culiar. Mi primo dijo que el policía se quiso reír pero que se aguantó y les ordenó subirse a la patrulla porque
también iban para la permanencia. Antes de arrancar Edilberto preguntó por su
moto y el policía le dijo que la grúa iba a venir por ella. Mientras eso pasaba
por la radio empezaron a reportar casos parecidos de fritangueros tumbados por
toda la ciudad.
El
niño me dijo que eso hasta había salido en las noticias y yo le dije que no
veía noticias, me miró como con pesar y antes de que se fuera le pregunté por
don Edilberto y me dijo que seguía en la clínica pero que estaba bien.
sábado, 25 de marzo de 2017
Usar la cabeza
No
hay sombreros, ya no los venden. Dejaron de fabricarlos cuando el crecimiento
de las cabezas superó toda dimensión conocida. La materia prima empezó a ser
siempre poca y ni usando el cabello para tejerlos hubieran conseguido una
producción estable. No fueron más el famoso pueblo del sombrero artesanal que protegía del sol las frentes de presidentes y reinas. Ahora intentan darle solución a los problemas
de vivienda que persisten en las periferias utilizando los cráneos de sus
muertos.
viernes, 24 de marzo de 2017
La noticia era la ingeniería textil
Una
señora llama a los noticieros radiales todas las mañanas desde hace dos semanas
para pedirle a los periodistas y oyentes que le ayuden a buscar a su hermana. La vieron por última vez cerca de un almacén de telas en el centro.
Carmen dice que su hermana se llama Roció y tiene el cabello largo de color
castaño, es blanca de estatura media. Los periodistas le preguntan que si tiene
alguna sospecha del porqué de la desaparición qué sí Rocío tenía enemigos qué
sí ya puso la denuncia en la policía y Carmen responde a veces con calma y
otras llorando que la extraña pero que la verdad no es que hablaran mucho y que Rocío es muy reservada. Nadie da razón de la desaparecida, no la han visto y las
autoridades no dan con ella. Después de la segunda semana dudo que la sigan
buscando, dice Carmen. Los periodistas responden las llamadas siempre al aire,
les viene bien tenerla cuando están cortos de noticias que es casi siempre porque
no les gusta hacer reportería. Si la policía no estuviera tan ocupada y si a
los periodistas les gustará trabajar sabrían que además de almacén de telas el
lugar es también un laboratorio de avanzada en ingeniería textil que está experimentando
con la producción prendas con nanotecnología incluida, además de telas que mejoran el camuflaje garantizando
una total y verdadera invisibilidad de la que Rocío puede dar fe.
jueves, 23 de marzo de 2017
Décimo aniversario de la muerte de Tito Vázquez
En
el décimo aniversario de la muerte de Tito Vázquez líder comunal, exconcejal,
vendedor de rifas, armador de equipos de fútbol aficionado y tomador de tres
cervezas o más a día se conmemoró con una misa a la que asistieron familiares,
amigos y ya pasados tantos años hasta los enemigos políticos que no son pocos. La
eucaristía comenzó diez minutos tarde porque el cura estaba viendo el partido
de la selección. Mientras los asistentes esperaron hablaron de temas variados y
entre ellos algunos hablaron de Tito y de cómo lo recordaban, de la cantidad de
rifas que nadie se había ganado y de lo charlador que era, uno hasta dijo que
Tito hubiera podido ser alcalde sino se hubiera muerto tan joven, y otro lo corrigió,
si no lo hubieran matado tan joven diga mas bien. El cura interrumpió la charla cuando
se acercó al atril cantando. Antes de iniciar con la bendición dijo que la
selección estaba muy mala y los amigos se Tito se miraron entre ellos y uno dijo que los mismo decía Tito.
miércoles, 22 de marzo de 2017
Préstamo
Hermano vengo tragándome
los pares y todo para llegarle, vea el semáforo está en rojo y todo, dijo el
tipo sin bajarse de la moto. Que va hombre pa pagar nadie tiene afán, menos
usted, a toda hora es el mismo cuento, viene a querer enredarlo a uno, puras chimbadas,
respondió el prestamista con el talonario de recibos en la mano. Tan guevón papi
que si no le paga uno que malo y le paga uno y también jode. Bueno sería que
viniera a pagar y no dijera nada, calladito entrega el billete y listo, si es
verdad que se traga los pares es peor porque me toca prestarle pa que pague el
comparendo y saque la moto de los patios y luego aguantármelo diciendo que no
me ha podido pagar porque sin moto como iba a trabajar. ¿Entonces con esto ya le termino de pagar? Dijo
el tipo. Sí ya quedamos listos, respondió el prestamista. Entonces présteme otros
cien. A dos semanas y ya sabe cómo es. Pero sin acosarme papi que con esta lluvia
el negocio se pone pesado.
martes, 21 de marzo de 2017
La muerte del árbol viejo
Hay
una escena en La muerte del árbol viejo una película del año pasado donde un
niño le pide a su papá que le ayude a cavar un hoyo grande para enterrar a
Nacha su tortuga que encontró muerta cuando volvió del colegio. El papá le dice
que no la pueden enterrar porque no tienen jardín, el apartamento es pequeño y
en el parque está prohibido abrir huecos. El niño empieza a llorar, no quiere
que echen a Nacha a la basura, él necesita enterrarla. El señor lo deja solo en
el cuarto llorando sobre la almohada y aparece pocos minutos después con una
matera de barro y un par de bolsas con tierra. Cuando el papá está fuera de escena
en el cuadro sólo se ve al niño llorando. El papá y el niño entierran a Nacha
en el fondo de la matera y luego siembran las únicas semillas que tienen a
mano, un par de fríjoles. Me acorde de esa escena ahorita que iba a regar las
maticas y no había agua.
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