viernes, 21 de septiembre de 2018

Marcos

Mejor no le cuento, eso que se lo cuente su mamá mejor, le dijo Marcos a su hermana. No pues es que no. Según ella toda la herramienta de la casa se ha perdido porque yo se la ando prestando a cualquiera, y me mandó dizque a reclamarle un destornillador de estría a doña Carmen. Debe ser la primera vez que usted reclama alguna herramienta en lo que lleva de vida, dijo la herma de Marcos. Reclamar, óiganla a usted; qué iba ir yo por allá a reclamar nada, menos ahora que la hija de doña Carmen volvió de Londres, no la quiero ni ver. Le da vergüenza que lo vea detenido en la misma vagancia en la que estaba cuando ella se fue. Claro y que me pregunte que yo para qué herramientas si no hago nada. Pues claro que no es por eso, es porque, es por otros temas, por cosas que nos dijimos antes de que se fuera. Bueno el caso es que yo no fui a reclamar nada y lo que hice fue comprar un juego nuevo de herramientas y listo mamá la vio, se enojó y casi me pega. Yo no sé por qué a ella no le gustan mis soluciones. Entonces por eso se vino para acá, para no pelear con ella, preguntó la hermana de Marcos. No, por eso no, es que mamá después de ver la caja de herramientas y cuando se le paso la ira invitó a la hija de doña Carmen a comer y llego y entro a la casa cuando la veo ahí en la sala, saludé y dije que se me había olvidado algo que ya regresaba y listo me vine para acá. Raro que se ponga usted en tantas vueltas solo para no encontrarse a alguien, dijo la hermana de Marcos. Rara se va poner su mamá buscando la manera de mantener a esa mujer cerca solo para impedir que yo la evite.

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