miércoles, 6 de septiembre de 2017

Villa T - Publireportaje

La rueda de prensa programada por el organismo encargado de atender a los extraterrestres fue un fracaso. Lo extraterrestres respondieron todas las preguntas hechas por los periodistas pero los periodistas no entendieron nada de lo que decían. El relacionista público de la multinacional que alojaba a los extraterrestres explicó lo sucedido a los medios que lo criticaron de manera descarnada al día siguiente. Según él la rueda de prensa había sido realizada con el único fin de hacer públicos los videos que los extraterrestres traían y que eran de interés para Villa T. Aunque en la rueda de prensa ninguno había entendido lo que decían los extraterrestres todos habían visto los videos y eso era lo importante. Si lo que importaba eran los videos para que abrieron un espacio de preguntas fue lo que preguntó un periodista en su programa de radio pero eso no lo supo explicar el relacionista público.

La ciudadanía sabia que los extraterrestres estaban en Villa T porque algunos medios habían presentado su visita como un logro conseguido por la dura y comprometida gestión de la alcaldía actual. Según decían, la visita de los extraterrestres tenía que ver con los proyectos que la administración estaba preparando y con los que mejorarían el futuro de Villa T. Información que aún no estaba confirmada.

La asociación de periodistas lo único que tenía claro era el desconocimiento total de las intenciones extraterrestres. Aunque estaban los videos hacía falta conocer la manera en que los extraterrestres interpretaban su contenido, sin eso la información seguía coja.  Para solucionar al problema los periodistas consiguieron a un experto en idiomas que pudiera enseñarle a los extraterrestres  a hablar en español a ver si así podían explicar con comodidad a que se debía su presencia en Villa T

El elegido para la misión fue Duan Toro. Se sabía que él había pasado gran parte de su tiempo buscando huacas en la cordillera y además de eso había incursionado también  en el campo de la literatura escribiendo una novela sobre el origen de las camisetas con chistes malos estampados a la altura del pecho, novela que ningún editor quiso ver publicada. También escribió una relato de misterio en el que un hombre se escondía de unos criminales en una finca donde encontraba una huaca de origen alienígena; material que tampoco fue bien recibido por los editores y que ni siquiera los fanzines de moda quisieron publicar.

La gente que conocía a Duan decía que trabajaba de manera incansable y que era terco. Muchos recordaban la ocasión en que Duan escribió un guion para un cortometraje que se grabaría sobre una cuerda floja y que al final no se realizó por que la floja que era también su hermana dejo de estar cuerda justo cuando se disponían a grabar a los niños que saltaban sobre ella imitando a pulgas gigantes que se habían caído de la perra de Manrique el cuñado de la floja que siempre estaba borracho aunque nunca compraba un trago.

Se decía que Duan fue quien le enseñó a hablar a los loros que no paran de conversar en la novela “Mi hermano el alcalde” de Fernando Vallejo.  Además de eso había estado casado nada más y nada menos que con la poeta más grande de Villa T. la famosa Camila Vaca quien escribió el poemario más vendido de la ciudad, titulado “la vida no tiene la contextura de la mierda de vaca, la vida es vinagre como el kumis” donde ella proponía a la vaca como símbolo de superioridad femenina afirmando que si el toro tenía dos huevas las vacas tenía cuatro tetas que daban más leche. El libro no fue bien recibido pero con el tiempo los jóvenes universitarios lo convirtieron en un libro de culto; los críticos solo dijeron que los poemas no eran más que una manera de ventilar los problemas de una relación de pareja que no había funcionado, hipótesis que se confirmó cuando el señor Toro y la señora Vaca se divorciaron. La prensa del amor al final de cada artículo relacionado con el divorcio de la poeta recomendó que si alguien quería conocer el motivo exacto del divorcio debía leer el poemario.

Los extraterrestres estaban bajo un palo de mangos en el parque principal de Villa T al frente de la alcaldía comiendo mazamorra con bocadillo de guayaba fabricado por Tulia Pachón que heredó de su papá un cultivo de guayaba de quinientas hectáreas y dos ingenios azucareros que producían suficiente dinero como para comprar la empresa de energía de Villa T, sin embargo doña Tulia desconocía por completo las ganancias que dejaban los negocios que administraban sus hijos y por esa razón no dejaba de fabricar los bocadillos porque si no trabajaba se moría de hambre.

Esos bocadillos le habían encantado a los hijos de los extraterrestres, la última vez que visitaron la ciudad llevaron una gran cantidad del dulce de guayaba porque les habían dicho que ese era un presente muy popular para llevarles a los familiares que esperaban en casa.

No era la primera vez que de su planeta los enviaban a desarrollar misiones en la tierra, aunque siempre cambiaban de agentes, eso desde la misión de exploración 01 que fue la primera en la que de los tres enviados solo uno regresó y los demás se quedaron en Villa T; ese suceso hizo más estrictas las reglas del planeta. El código de relaciones interplanetarias decía que un mismo agente no podía hacer nunca dos misiones a un mismo lugar y que estaba prohibido quedarse en un lugar para el resto de la vida, quien lo hiciera sería ejecutado o borrado del plan de cuidado capilar, beneficio que los ciudadanos extraterrestres querían más que a sus vidas.

Cuando Duan llegó a Villa T los extraterrestres ya estaban en el hotel y hablaban entre ellos casi todo el tiempo y delante de cualquiera aprovechando que los demás no entendían lo que decían. La multinacional que los representaba había aceptado hacerlo sin entender nada de lo que decían cosa que no habían necesitado porque los visitantes tenían dinero suficiente para convertir la barrera idiomática en una insignificancia.

Duan Toro fue recibido en el mismo hotel y le asignaron una habitación al lado de la de los extraterrestres. El señor Toro después de darse una ducha y comer lo que no había comido en todo el viaje pasó al cuarto de sus alumnos para conocerlos y empezar a elaborar el plan de enseñanza que usaría para tenerlos hablando español en un santiamén.

La primera impresión de Duan al ver a los extraterrestres fue de alivio, había pensado que eran cabezones y feos como los que mostraban en las películas; la idea de una cabeza grande lo tenía asustado porque en el colegio uno de sus compañero que tenía una gran cabeza le había pegado más de una golpiza a él y a otros amiguitos suyos por burlarse del mapamundi que su compañero llevaba sobre el cuello.

Duan inicio su clase un día después de haber llegado al hotel, llevo un tablero y unos cuantos marcadores, empezó por el abecedario como si le enseñara a leer a niños de escuela y se dio cuenta de entrada que los extraterrestres no tenían ningún problema con la lectura y la escritura del español lo que tenían era una dificultad con la pronunciación que estaba relacionada con la forma de la lengua y los labios lo que hacía que el intento de pronunciar cualquier palabra terminara en puros ruidos indescifrables.

Duan empezó entonces a escribir en un papel ciertas dudas y ellos las iban respondiendo en otro cuaderno. Una de ellas era cómo sabían el idioma, los extraterrestres le explicaron en un par de párrafos que en la primera misión de reconocimiento consiguieron algunos libros que les permitieron aprender a leer y a escribir el español, la verdad era que no tenían ningún problema con aprender rápidamente los idiomas de cualquier planeta, cosa que les permitía acumular información de cualquier lugar para extender su presencia en toda civilización medianamente avanzada.

Duan les preguntó por los videos que habían traído,  por qué eran importantes qué veían en ellos. Lo extraterrestres empezaron a escribir y mientras lo hacían Duan llamó a la asociación de periodistas para explicarles lo que estaba pasando.

El papel donde escribieron estaba sobre la mesa, Duan no lo tocó hasta que los periodistas llegaron. Mientras esperaba habló con los extraterrestres, les preguntó el motivo por el cual los periodistas creían que no podían comunicarse con ellos en un idioma que pudieran entender. Los extraterrestres escribieron que nadie les había preguntado si sabían escribir.

Los periodistas cruzaron con velocidad el pasillo y entraron a la habitación donde estaban Duan y los extraterrestres, aun no sabían que la información era algo que les interesaba solo a ellos. Los Extraterrestres permanecieron sentados en el sofá de la sala de estar de la habitación, Duan estaba recostado en una ventana escribiendo en su agenda una pregunta sobre el sexo en el planeta de los extraterrestres, escribía concentrado sin fijarse en la reacción de los periodistas al leer lo que estaba escrito en la hoja. Cuando abrieron la puerta para entrar levantando apenas la cabeza mientras seguía escribiendo Duan les señaló la página sin explicarles que los extraterrestres escribían en perfecto español.

Lo que decía la página dejó desubicados a los dos periodista. Los videos que se vieron en la rueda de prensa mostraban varias imágenes de la ciudad, y también de la líder política más influyente de los últimos años. Los periodistas no lograban entender la relación entre los videos y lo que los extraterrestres habían escrito en ese papel, vacilaron un momento y luego se sentaron en la sala esperando una explicación de los extraterrestres que los miraban circunspectos y pacientes.  

Uno de los extraterrestres tomo papel y lápiz y escribió otra nota en la que explicaba  la razón por la cual el periodismo de Villa T era una vergüenza. La chapucería informativa tenía un nombre propio y era la alcaldesa F que llevaba más de tres periodos seguidos en el cargo. Según los extraterrestres la manera de informar en la ciudad había dejado de ser lo que era cuando F asumió el poder en remplazo de su marido, el señor N quien fue uno de los alcaldes más admirables y productivos de la historia de Villa T. el retiro de N de la carrera política afecto mucho a la ciudadanía que estaba más que conforme con su gestión y ese dolor fue el que aprovecho F dejando la historia y los libros que escribía para presentarse como candidata a la alcaldía de villa T, cargo conseguido con suma facilidad dada la fama de su esposo. 

La llegada de F a la alcaldía fue revolucionaria, ella continúo con los proyectos que su marido tenía establecidos para la ciudad, hizo que creciera en infraestructura, generó nuevos empleos, invirtió en salud y en educación, y convirtió a los medios de comunicación de Villa T en las agencias publicitarias de la alcaldía. Según los extraterrestres Villa T inventó el publirreportaje y lo vendió como el único género periodístico valido para la ciudad.

Los villanos reeligieron a F una y otra vez, no había nadie más que le ganara las elecciones; el problema de la alcaldesa llegó con una decisión que generó revuelo en Villa T. La mujer anunció que gran parte del presupuesto de la ciudad sería destinado a la investigación científica, el objetivo era desarrollar una sustancia que aumentara la expectativa de vida de los villanos. Los ciudadanos se dividieron, unos apoyaban la idea de la alcaldesa y los otros consideraron incensario gastar la plata buscando lo que no se les había perdido.

Nada de eso había sucedido aún, aclaraba el extraterrestre; sin embargo ellos sabían que sucedería. La sustancia en efecto sería creada y suministrada a los ciudadanos en capsulas que no generarían ninguno de los efectos buscados por F, la gente no viviría más por tomar el medicamento pero sí sería victima del efecto secundario del medicamento y en el futuro Villa T sería una ciudad de calvos.

Los periodistas tiraron el papel al piso, estaba sorprendidos por lo que acababan de leer, no les parecía serio lo que los extraterrestres aseguraban ¿a quién se le podía ocurrir que el periodismo de Villa T fuera una vergüenza galáctica? uno de los extraterrestres al ver la cara de desagrado en uno de los presentes tomó un nuevo trozo de papel y escribió que esa era la verdad, podían creerlo o no.

El otro hombre después de revisar de nuevo el papel quiso saber que se podía hacer para evitar lo que ellos decían sucedería, lo extraterrestres se miraron, sonrieron y tomaron de nuevo papel.

La calvicie del futuro no tendría solución, eso no se podía cambiar, las decisiones que desatarían en F el deseo por prolongar la vida ya había sucedido, Villa T sería calva; pero el periodismo si tenía solución y era la más fácil, los medios debían darle la espalda a F, la alcaldesa podía seguir siendo la líder única de la ciudad pero los periodistas no podían seguir tras ella esperando las obras como perros hambrientos. 

Los periodistas salieron del cuarto rumbo a las oficinas  de la asociación de periodistas, discutirían el caso con las directivas llevando como pruebas los documentos escritos por los mismos extraterrestres, serian ellos en reunión urgente quienes estudiarían el tema y definirían las acciones a futuro.

Duan también dejó la habitación para ir a la suya a escribir ciertas cosas que le habían parecido interesantes para una futura novela, rechazó la invitación de los extraterrestres que iban al parque a comer mazamorra y se encerró a teclear en su viejo computador mientras los extraterrestres salían del edificio.

La reunión de los periodistas terminó en la realización de una gran cumbre en la que participaron todos los medios de la ciudad y en ella se discutió lo dicho por lo extraterrestres, bastaba revisar los archivos de cada periódico o noticiero de radio o televisión para entender la precariedad de su trabajo, aunque también se notaba que los mejores contratos publicitarios los pagaba la alcaldía de Villa T. Lo último pesó más, la plata siembre es buen argumento y los periodistas decidieron ser la vergüenza en cualquier parte pero ganando bien. 

Lo extraterrestres se marcharon llevando como recomendación única en su informe de misión prohibir la entrada de cualquier periodista de Villa T a otra ciudad o planeta de ser posibles para siempre. Duan se fue después, llevaba entre sus pensamientos una nueva novela y entre su bolsillo un papel con las indicaciones para llegar a una finca donde según le había dicho estaba la huaca más grande jamás encontrada.


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