“Fin
de semana en la luna, estoy perdido otra vez, fin de semana en la luna, ya no
quiero volver”, así dice una canción de los Bombillos Peludos, una banda de
punk de Cartago que escuché con gusto en días que ahora parecen lejanos. Me
acuerdo de ella hoy porque nos vamos de vacaciones y aunque es solo por un par
de semanas le estamos dando la importancia que se merece una conquista
astronómica.
Los
muchachos reclaman su día de juegos, dicen que siempre el último día de clases
antes de irse a vacaciones tienen una jornada deportiva, que incluso no es solo
un día, que es una semana completa y que este año nosotros los estamos poniendo
a trabajar como si fuera un día normal. Les digo que es un día normal, pero me
miran como si fuera un idiota.
También
digo que lo que sí importa es que un 27 de junio de 1927 se fundo la federación
nacional de caficultores de Colombia y que por eso es el día nacional del café.
El dato les parece insuficiente, aunque estemos rodeados de cafetales y ellos
estén, aunque no lo crean, permeados por eso que conocemos como cultura
cafetera.
Incluso
hoy, sin que nadie se lo esperara, aparecieron las encargadas del curso de
catación de café que han estado recibiendo los muchachos desde hace algunas
semanas, razón por la cual, varios de ellos pasaron después del descanso a la
biblioteca a probar diferentes variedades de café y a describir las sensaciones
que tienen al entrar en contacto con ellos.
El
dato es pertinente porque mientras ellos están en sus clases yo que tenía
clases con el grado noveno me dedico a escribir esto porque todos los
estudiantes de dicho grado están con sus formatos de catación en mano afirmando
empecinados que los cafés de calidad o especialidad son malucos y que no hay
nada como el tinto de la casa de ellos que está hervido en aguapanela en un
fogón de leña.
Los
muchachos se van a vacaciones desde hoy, pero nosotros debemos trabajar mañana
porque la rectora cito a reunión desde las ocho de la mañana hasta las cinco de
la tarde, puede que a ella se le hubiera olvidado que es viernes y que la
selección Colombia juega a las cinco de la tarde, aunque también puede ser que
el fútbol la tenga sin cuidado. No tengo idea del motivo de la reunión, aunque
se me hace que es para entregar indicaciones chimbas sobre el trabajo que nos
van a dejar para adelantar en vacaciones. Lo positivo es que la reunión será en
Tuluá, así que nos vamos de la vereda desde hoy.
Esto
también viene a ser un aviso al lector, porque a parte de la entrada de mañana
viernes estas entradas quedaran suspendidas por dos semanas.