jueves, 25 de mayo de 2023

Ocurrencia #91 - de 100

El cuidador de perros de provincia está seguro de que ella miente, lo hace cada semana en su columna de opinión publicada en periódico internacional. 

Fueron novios cuando él era joven, ingenuo y tonto. 

Nunca fue capaz de echarle un polvo destacable y le rompió el corazón como si él fuera de los tipos que reúne las características para ser mujeriego de respeto. 

Ella se fue de provincia y ahora es columnista y él se quedó en provincia y cuida perros, aunque su sueño nunca fue ese. 

Él, que lleva años sin hablar con ella, siempre la lee, ha leído lo que ella escribe y ha escrito desde que su carrera empezó a ser visible. 

Su estilo y su prosa han mejorado de manera notoria, eso afirma el cuidador de perros de provincia si se lo preguntan, aunque cabe la posibilidad de que no sea objetivo.

Ahora él dice que ella miente en esas columnas porque en menos de dos meses ella ha hablado cuatro veces de salir a correr y volver y no encontrar comida en su mercado favorito y de detenerse y acordarse de un poema o de extrañar un paraíso que va a perder y él sabe que ella no corre. 

El cuidador de perros de provincia está seguro de que la columnista miente y no le importa que sea así porque la seguirá leyendo porque leerla le hace sentir que la tiene cerca. 







 


Ocurrencia #90 - de 100

Esta es una felicitación para usted que alguna vez estuvo dentro de un salón, aburrido, viendo un video en el que un hombre de poco pelo habló de algo que a usted debió importarle, pero que por alguna razón en ese momento creyó que no le importaba. 

Es posible que usted recuerde que no se acuerda de lo que trataba ese video, pero se acuerda de que allá estuvo casi ausente y distraído con ideas y pensamientos que tampoco recuerda. 

Esto es un saludo para usted que sabe de lo que le hablo, para usted que se identifica y no se siente ajeno a la situación. 

Son entonces estas palabras, una celebración de su actitud, porque usted pudo perder el control y desenfundar su arma y atentar contra las otras personas en ese salón y no lo hizo, supo controlarse y aceptar el aburrimiento con entereza para salir luego de ese lugar y volver a su entretenida y ocupada vida. 










 

miércoles, 24 de mayo de 2023

Ocurrencia #89 - de 100

En la sala de espera de una oficina que no viene al caso, un señor que no voy a describir, se sentó a mi lado y después de saludar muy amable empezó a chupar mocos de una forma desesperada. 

Tampoco será necesario explicar acá cuál es el sonido emitido por esa acción relacionada con ese fluido corporal, porque mocos hemos tenido todos y esta no es una redacción de divulgación científica que busque explicar el comportamiento de una especie alienígena. 

Dando por hecho que la gran mayoría de las personas que pueden leer esto han chupado mocos y saben cuál es el sonido que se genera, continúo, el señor siguió ahí a mi derecha chupando sus mocos y minutos después junto a él se sentó otro señor que también chupó mocos y más tarde llegó una señora que se sentó cerca a ellos y también empezó a chupar mocos. 

Se notaban muy cómodos con sus mocos y ahí sin planearlo mucho nació la competencia de chupadores de mocos en las salas de espera, el ganador se elige por aplausos, solo aplausos, sin gritos ni chiflidos, gana el que suene más fuerte y aunque yo estuve ahí en el momento de su creación y propuse algunas de las reglas no me encuentro inhabilitado para competir y soñar con ser en algún momento el ganador. 











martes, 23 de mayo de 2023

Ocurrencia #88 - de 100

Los editores le dijeron al escritor de provincia que para conseguir un relato ambicioso capaz de leer con amor al mundo y reflejar la sensibilidad del artista que golpea con las yemas de los dedos el teclado de su computador es necesario salir y alzarse al hombro la mochila y viajar; la clave es estar en la carretera, permanecer en su casa y en su pueblo sin sumar kilómetros condena al escritor y a sus novelas, si es que las consigue, a la pequeñez y al tono parroquial y a la ausencia de horizonte porque el escritor debe ser un ciudadano del mundo y sus historias deben trascender las fronteras. 

Por eso el escritor de provincia se subió un día a un bus y se fue a recorrer el centro de su país y a descubrir las cordilleras y a probar comidas que no se había imaginado que existían y a charlar con la gente en que se encontraba en las plazas de los pueblos y las terminales de transporte. 

Meses después de dormir en camas que no eran la suya, regresó y le avistó a su familia que ya estaba en la casa y llenó la nevera y se sentó a escribir un relato en el que dos niños y un hombre de mediana edad observaban a un pajarito negro revolotear entre la gente que conversaba en las escalinatas de la iglesia de la plaza de su pueblo, el pajarito perseguía a un grillo verde de esos que dicen que dan buena suerte. El grillo escapó del primer embate y aunque intentó escapar del segundo, el pajarito tuvo éxito y alzó el vuelo con el grillo entre el pico para asentarse luego sobre un muro a engullir a su presa.  El hombre y los niños seguían de cerca al pajarito, afectados por el destino del grillo, que apenas una hora antes había sido un mamífero y no un insecto

Cuando el escritor de provincia empezó a mostrar el cuento entre los editores, le dijeron que los viajes en el país no servían, que le hacía falta subirse a un avión y llegar a otros continentes y conocer otras culturas y oír otras lenguas. Entonces el escritor de provincia supo que no importaba hasta donde pudiera ir ni lo que fuera capaz de escribir, los editores siempre iba a pedirle algo que no tenía, podía viajar a Capadocia y meditar en el Tíbet y salvarse de la explosión de una bomba en Palestina y, aun así, todavía le faltaría visitar la luna y tener amigos en el infierno. 













sábado, 20 de mayo de 2023

Ocurrencia #87 - de 100

La siguiente es una importante recomendación para todas aquellas personas interesadas en tener una cita con un extintor. 

Es una nimiedad, pero importa mucho tenerla siempre en cuenta para prevenir discusiones que puedan arruinar el futuro de lo que tal vez pueda ser una agradable relación de pareja. 

Podría aprovechar la oportunidad y su atención, para entregar más de una recomendación y lo haría con gusto si lo considerara necesario, el punto es que no hace falta porque con una recomendación es suficiente.

Sin más rodeos, la recomendación es esta: no den por sentado que la música favorita de un extintor es el metal industrial. 

Eso es todo, una recomendación muy puntual. Encontrarán extintores a los que les guste más el bambuco o el jazz. En una próxima entrega hablaré de lo que debemos tener en cuenta si queremos salir con la muralla china o una linterna. 









viernes, 19 de mayo de 2023

Ocurrencia #86 - de 100

En una banca de un parque en el centro encontraron a un hombre muerto. La primera en verlo fue una vendedora de tinto que pasó por ahí cargada de termos. Joven, limpio y sin marcas de sangre, explicaron las autoridades que siguen a la espera de la información que pueda entregar medicina legal. En el bolsillo de su chaqueta fue hallado un casete, dicen que era todo lo que llevaba encima. 

Lo que usted oirá a continuación es un fragmento de lo grabado en ese casete:

Es un hecho, no tengo una piscina. A mí a estas alturas me hubiera gustado tener una piscina. Siete por una, siete, siete por dos, catorce, sirte por tres, veintiuno, eso debería sé suficiente para tener una piscina, saberse la tabla del siete. Bueno, ahora sí, vamos en serio, grabado el 19 de mayo,
otra vez te estoy mandando un saludo de viva voz porque sé que la bobada esa de que es más bonito y más cercano que nos estemos entendiendo con un casete en lugar de una carta te gusta más. Ya deberías volver, allá no vas a conseguir nada, en el último casete que me enviaste me quedó más claro que nunca, esa gente te está engañando y creo que no vas a conseguir demostrar que esa cosa está viva, aunque asumiendo que sea cierto, si consigues alguna reacción de esa cosa, entonces será peor, no te van a dejar volver, no confió en ellos, los tipos que vienen a recoger los casetes que te mando son diferentes a los tipos que me entregan los que envías tú y no me gusta ninguno de esos, llevamos seis semanas con esto de los casetes y siempre son tipos distintos, nunca me dijiste o insinuaste que fueran tantos.
Ahora les dio por hacerme madrugar, debo ir a un parque y esperar a que aparezcan. Estaba jodiendo con lo de la piscina porque un familiar me consiguió una, así como las de las películas gringas, de las que arman en los patios, se llaman dizque piscinas estructurales, te necesito para armarla, bien sabes que yo no sería capaz de armarla solo...


Acá no acaba la grabación, como les decía hace un momento, es solo un fragmento, las autoridades correspondientes permitieron su difusión y ahora se estudia la posibilidad de investigar, además de la muerte de un hombre, la desaparición de otro. 







 


jueves, 18 de mayo de 2023

Ocurrencia #85 - de 100

En el poeta de provincia se encuentra la mayor concentración de grasa abdominal conocida en un defensor de la lucha armada del que se tenga registro científico. 

De la boca del poeta de provincia brotan las ideas rancias y los versos pichos de un nostálgico rojo que canta música antillana y desprecia al imperio. 

El poeta de provincia supo muy temprano que si se descuidaba podía convertirse en el borracho de provincia y por eso público su primer poema, la estrategia funcionó y el poeta de provincia ahora es el borracho de la universidad en la que trabaja y el borracho de provincia es un señor que vive debajo de un puente y no lee poesía. 

El poeta de provincia descubre nuevos talentos, ignora las críticas de sus malquerientes y cuida a sus amigos dispersos por el mundo. Lee y come y viaja y a veces también invita a una que otra muchacha a tomar café, no se hace lío el poeta de provincia con nada y no tiene por qué, él es el poeta de provincia. 











 




Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...