sábado, 20 de mayo de 2023

Ocurrencia #87 - de 100

La siguiente es una importante recomendación para todas aquellas personas interesadas en tener una cita con un extintor. 

Es una nimiedad, pero importa mucho tenerla siempre en cuenta para prevenir discusiones que puedan arruinar el futuro de lo que tal vez pueda ser una agradable relación de pareja. 

Podría aprovechar la oportunidad y su atención, para entregar más de una recomendación y lo haría con gusto si lo considerara necesario, el punto es que no hace falta porque con una recomendación es suficiente.

Sin más rodeos, la recomendación es esta: no den por sentado que la música favorita de un extintor es el metal industrial. 

Eso es todo, una recomendación muy puntual. Encontrarán extintores a los que les guste más el bambuco o el jazz. En una próxima entrega hablaré de lo que debemos tener en cuenta si queremos salir con la muralla china o una linterna. 









viernes, 19 de mayo de 2023

Ocurrencia #86 - de 100

En una banca de un parque en el centro encontraron a un hombre muerto. La primera en verlo fue una vendedora de tinto que pasó por ahí cargada de termos. Joven, limpio y sin marcas de sangre, explicaron las autoridades que siguen a la espera de la información que pueda entregar medicina legal. En el bolsillo de su chaqueta fue hallado un casete, dicen que era todo lo que llevaba encima. 

Lo que usted oirá a continuación es un fragmento de lo grabado en ese casete:

Es un hecho, no tengo una piscina. A mí a estas alturas me hubiera gustado tener una piscina. Siete por una, siete, siete por dos, catorce, sirte por tres, veintiuno, eso debería sé suficiente para tener una piscina, saberse la tabla del siete. Bueno, ahora sí, vamos en serio, grabado el 19 de mayo,
otra vez te estoy mandando un saludo de viva voz porque sé que la bobada esa de que es más bonito y más cercano que nos estemos entendiendo con un casete en lugar de una carta te gusta más. Ya deberías volver, allá no vas a conseguir nada, en el último casete que me enviaste me quedó más claro que nunca, esa gente te está engañando y creo que no vas a conseguir demostrar que esa cosa está viva, aunque asumiendo que sea cierto, si consigues alguna reacción de esa cosa, entonces será peor, no te van a dejar volver, no confió en ellos, los tipos que vienen a recoger los casetes que te mando son diferentes a los tipos que me entregan los que envías tú y no me gusta ninguno de esos, llevamos seis semanas con esto de los casetes y siempre son tipos distintos, nunca me dijiste o insinuaste que fueran tantos.
Ahora les dio por hacerme madrugar, debo ir a un parque y esperar a que aparezcan. Estaba jodiendo con lo de la piscina porque un familiar me consiguió una, así como las de las películas gringas, de las que arman en los patios, se llaman dizque piscinas estructurales, te necesito para armarla, bien sabes que yo no sería capaz de armarla solo...


Acá no acaba la grabación, como les decía hace un momento, es solo un fragmento, las autoridades correspondientes permitieron su difusión y ahora se estudia la posibilidad de investigar, además de la muerte de un hombre, la desaparición de otro. 







 


jueves, 18 de mayo de 2023

Ocurrencia #85 - de 100

En el poeta de provincia se encuentra la mayor concentración de grasa abdominal conocida en un defensor de la lucha armada del que se tenga registro científico. 

De la boca del poeta de provincia brotan las ideas rancias y los versos pichos de un nostálgico rojo que canta música antillana y desprecia al imperio. 

El poeta de provincia supo muy temprano que si se descuidaba podía convertirse en el borracho de provincia y por eso público su primer poema, la estrategia funcionó y el poeta de provincia ahora es el borracho de la universidad en la que trabaja y el borracho de provincia es un señor que vive debajo de un puente y no lee poesía. 

El poeta de provincia descubre nuevos talentos, ignora las críticas de sus malquerientes y cuida a sus amigos dispersos por el mundo. Lee y come y viaja y a veces también invita a una que otra muchacha a tomar café, no se hace lío el poeta de provincia con nada y no tiene por qué, él es el poeta de provincia. 











 




Ocurrencia #84 - de 100

Con una cucaracha muerta dentro un círculo dibujado con tiza china edificamos nuestro altar. 
Un día te comiste la cucaracha y el círculo quedó vacío y te fuiste y me fui. 









miércoles, 17 de mayo de 2023

Ocurrencia #83 - de 100

El año pasado vi una ilustración de Simón el bobito en una librería. En ella un muchacho de sombrero apachurrado y pantalón arrugado y remendado está sentado al frente de un balde sosteniendo una improvisada caña de pescar 
No existe la posibilidad de que simoncito obtenga su pescado y aunque eso es chistoso, no fue lo que me llamó la atención, lo curioso para mí fue el impuso que me llevó a imitarlo y la necesidad que sentí de verme así. 
Corrí a mi casa y saqué un balde lleno agua al patio, agarré mi caña de pescar improvisada para acomodarme al frente con mi sombrero también apachurrado. 
Pasé ahí las horas, sentado, sentado y mentiría, si dijera que durante ese tiempo pensé en el poema o en Rafael Pombo, en realidad no pensé mucho y creo que pescar como Simón el bobito debe ser la forma sustancial de la meditación. 







martes, 16 de mayo de 2023

Ocurrencia #82 - de 100

Un tipo chaparro con la camiseta pegada a la barriga se encontró una vasija de esas mágicas en las que duermen los genios para ahorrarse lo del arriendo y sacarle el culo al los impuestos.

La frotó así como dicen en los cuentos que se frotan las vasijas con genio y aunque se hizo esperar el genio terminó apareciendo. 

Dijo lo que suelen decir los genios que llevan mucho tiempo en su vasija, que él era un genio muy propio y de los más chimba, que había su tenido origen en Marruecos y que con los barcos y la globalización y los saqueos había terminado en el continente americano, lo dijo usando otro tipo de palabras, pero el que me echó el cuento a mí me lo contó así, entonces no me vaya a venir con el sonsonete de que los genios no hablan así, porque yo nunca he hablado con ninguno y me limito a compartir con otros la historia y ya no más.

Entonces el genio le dijo al chaparro que por haberlo liberado de esa terrible prisión que había sido la vasija, porque todos los genios posan de prisioneros y víctimas para negar con tranquilidad la fortuna que poseen y hacer del mundo su gran paraíso fiscal, que le iba a conceder un deseo, el deseo que se le ocurriera. 

El chaparro se jaló la camiseta como para despegársela de la barriga sudorosa y le puso su freno al genio, que cómo así que un solo deseo si en el cuento que él había leído habían sido tres deseos y que cualquiera en cualquier parte al que se arrimara a preguntarle iba a responder lo mismo, que eran tres deseos. 

El genio que se acariciaba su cabeza calva como si le resultara muy agradable al tacto le explicó al chaparro que el sindicato de genios se había reunido para examinar lo inviable de los tres deseos en el siglo XXI, la humanidad había transformado al mundo en los últimos 6000 años y ahora con un deseo era más que suficiente, eso teniendo en cuenta que los deseos era nada más que una cortesía, un genio que sale de una vasija después de que la froten no le tiene que cumplir un deseo a nadie, se podría ir tranquilamente para cualquier parte y a vivir como le plazca, el requisito de servir al que encuentra la vasija como si fuera un amo también hacía parte de un tiempo lejano en el que no existía la internet. 

La camiseta se le podía pegar de la barriga y el sudor podía empaparla toda, pero el chaparro no tenía la decisión ni pegada ni mojada y previendo una situación en la que por no plantear rápido su deseo el genio se echara a perder, le dio las gracias al genio por ese único deseo y le dijo que le diera un momentito lo pensaba bien, el genio no tuvo problema y sin molestar al chaparro en su reflexión agarró la vasija y la estrelló contra el piso. El chaparro se giró asustado sin entender la acción y el genio le explicó que ese era el protocolo, romper la vasija. 

Me dijeron que pasados unos cuantos minutos el chaparro le explicó al genio que él en ese momento no estaba necesitando nada, que si su deseo podía ser tener una vasija con genio guardada en la casa para cuando necesitara algo. El genio refunfuñó, nunca le habían salido con un deseo de esos, tal vez estaba pasando mucho tiempo encerrado en esas vasijas, cada que volvía se encontraba con gente más rara. El genio le dijo al chaparro que no le iba a responder, que dijera cuál era su deseo, el que fuera y él lo realizaría. Entonces el chaparro anuncio que su deseo era ese, tener una vasija con genio para usar ese deseo cuando de verdad lo necesitara. El genio se puso las manos en la frente y antes de cumplir el deseo le informó que en la nueva vasija se iba a encontrar con un genio muy distinto a él, que tuviera cuidado y dicho eso se esfumó.  En el suelo quedó una nueva vasija que el chaparro abrazó contento contra su barriga. 










Ocurrencia #81 - de 100

Deje de ir al club de lectura. 

Me cansé de los ciclistas con los que salía a montar en las mañanas.

Abandoné el grupo de oración de los martes. 

Le perdí el gusto a los viernes de karaoke. 

Me dio fastidio ese último trago de cerveza que me tome en el bar de siempre. 

Me dormí en el cine. 

Agoté mi creatividad para inventar excusas y es cada vez más difícil evitar a los amigos. 

Ya no tengo qué decir y me pesa la idea de tener que escucharlos. 

Ellos tampoco tienen que decir, de eso se darán cuenta en su momento. 







 



Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...