martes, 2 de mayo de 2023

Ocurrencia #68 - de 100

Un soltero en Londres quita sus sábanas de la cama y las sacude, las mira a contra luz y le parece que aguantan unos días más, las vuelve a poner y se queda tan tranquilo. Como debe ser. Abre un libro y se echa a leer. Mentira, esa ultima oración lo es. Leer, por qué habría de leer. Un soltero de Londres tiene que leer, acaso. Qué tontería. Debe pasar algo mejor. Se hecha a dormir, eso por muchas razones me resulta una elección ganadora. Sale a buscar una mujer amistosa que se anime a pasar la noche con él, está seguro de tener unas sábanas que después de tres meses sin lavar todavía pueden aguantar otros tres meses. Se lava los dientes y mientras se mira al espejo el soltero de Londres entienden que no existe manera de que unas sábanas que llevan tres meses sin ser cambiadas aguanten otros tres meses. Podría cambiar las sábanas por unas limpias y llevar las sucias a la lavandería. Cambiar una salida a buscar una mujer por una salida para lavar unas sábanas tendría sentido solo  sí le garantizaran que en la lavandería habrá una soltera de Londres también lavando y también buscando un hombre amistoso que quiera pasar la noche con ella y que tal vez pueda ser él. No pasará, no es una película la vida del soltero de Londres y en últimas por qué cambiar unas sábanas que todavía aguanta si es soltero y vive solo y si quiere dormir en la mugre es problema suyo. Fin del soltero en Londres que dejó las sábanas como estaba porque todavía aguantan. 










Ocurrencia #67 - de 100

El punkero de provincia repite que el punk no muere y por eso anuncia nuevo disco y acá nos envía su primer sencillo, se titula Caspa y desea que lo programemos en nuestro espacio  de baladas de las ocho de la noche, dice el punkero de provincia que el punk no puede seguir siendo compuesto para el punkero y por eso debe llegarle a la jefa del hogar y gomelo enamorado:

Caspa


Ya tengo caspa 

ricos de mierda 

pido la cuenta y 

me voy sin pagar 

caspa caspa caspa 

caspa caspa caspa 

Me pica la cabeza de

pura ansiedad 

caspa ansiosa 

caspa ansiosa 

caspa ansiosa 

billetes de 100 

llenan la piscina 

que no es mía 

que no es mía

lo mío es la caspa 

y la gula en pausa 

por la vida amarga 

caspa caspa caspa 

caspa caspa caspa 











viernes, 28 de abril de 2023

Ocurrencia #66 - de 100

El filósofo de provincia recuerda que su padre tuvo un palito de papayo. No fue un acto pedagógico ni una transmisión de saber ancestral ni ninguna de esas posibilidades convertidas en embustes como consecuencia de la repetición. Se trató de un ejercicio de observación. El niño, que luego sería filósofo de provincia, observó en silencio y con respetuosa distancia como su padre puso en una bolsa con tierra las semillas de papaya. Observó la planta germinada y después estuvo allí cuando su padre la trasplantó en la tierra. Su padre cuidó el palito de papayo y él observó. Un día el filósofo de provincia oyó desde la sala a su padre decirle a la madre que ese papayo había salido macho, luego vio como el padre buscó un machete y tumbó el papayo. El filósofo de provincia, que era niño y todavía no era filósofo, no entendía lo sucedido y su cara de confusión debió ser muy notoria, razón por la cual su madre le explicó que los papayos machos no daban frutos y que por eso el padre no lo iba a cuidar más. El filósofo de provincia recuerda ese hecho y cree que tal vez su pensamiento sea macho y sus ideas sean macho y seguro todo él es un filósofo macho. Es posible que él, el filósofo de provincia, sea un filósofo macho, un filósofo ornamental.










jueves, 27 de abril de 2023

Ocurrencia #65 - de 100

El rol de hijo bobo está cubierto. Toda familia que funciona en este mundo y en los otros que también se inventaron la misma institución saben que cada integrante de ese grupo debe cumplir un rol. El rol de hijo bobo de la familia mía lo ocupo yo. 

Nadie dice en la familia: mie que bien está cumpliendo con su rol, bobo, y uno sabe que lo está haciendo bien. 

Existen muchas formas de ser bobo, en el caso mío yo soy el bobo que no sabe hacer plata, el bobo que no se ha ido de la casa, el bobo que no se casa, el bobo que no es papá, el bobo que tiene un trabajo que no parece un trabajo. El bobo que escribe un blog. El bobo que botó la plata publicando un libro con las comas mal puestas y los párrafos chambones. 

En otras familias está el bobo que vende droga. El bobo que se casó con una mujer que tiene tres hijos de diferente papá. El bobo que quiso robar y se dejó agarrar. El bobo que no come carne. El bobo que sabe hacer plata pero la invierte mal y la pierde. El bobo que embarazó a la novia y se la llevó a vivir a la casa de sus papás. El bobo que no tiene moza. El bobo que tiene moza. El bobo que se gastó la herencia. El bobo que no sirve para nada. El bobo que dice no ser dependiente de la bareta o tener problemas con el alcohol. 

Todos conocemos al bobo de otras familias. Digo bobo porque empecé hablando de mí, pero todo lo que he dicho funciona igual si en lugar de un bobo hay una boba. 

Existen muchos otros roles en las familias, el proveedor, el cuidador, el que da orgullo aunque no de más, el generoso, el ingenuo, el de malas, el estudioso, el sobrecalificado y debe haber de eso en toda familia para que la familia funcione y se mueva. 

Todo esto se aplica mejor a la familia tradicional, pero en el caso de que la familia sea de las nuevas, de esas que se conforman de un ser humano y un animal los roles son los mismos solo que un individuo cumple con varios roles al tiempo. 

El animal puede con facilidad ser el amistoso, el orgulloso, el ingenuo y el bobo que no sabe hacer plata y el otro individuo puede ser el proveedor y el cuidador y el bobo que no se casó y el bobo que no fue papá. Sin importar cuanto se achique la familia el rol no se pierde. 

El rol permanece aunque la institución llamada familia muera porque en caso de que esos suceda lo que vendrá luego será una reorganización de los roles enmarcados en otro concepto de agrupamiento de individuos. 

Ese grupo podrá recibir otro nombre que no sea el de familia pero los roles no, eso seguirán siendo los roles y ordenaran el funcionamiento, la mecánica de lo nuevo. 

La familia son los roles cubiertos en ella y en la familia mía yo soy el bobo que ya les dije. Un bobo potenciado que es parasito y da tristeza, un bobo que de momento no tiene remplazo. 








 

miércoles, 26 de abril de 2023

Ocurrencia #64 - de 100

Tramite. Té luego. Egoístas en la oficina. Inadmisible la demora. Orangutanes de corbata.  Atacan con varas a la gente. Té luego o café. Feo el encuentro. Tropas retiran a los animales. Lesionados algunos. Nostradamus lo pronostico. Correrán huyendo de furiosos orangutanes con corbata que aparecerán en su vidas de la nada. Adaptarse al presente. Té Luego o cerveza. Zafarse debería ser la opción y no esto. Todo formularios que lleno día tras día. Diablesco el presente. Té luego o ya ni eso. 







 


Ocurrencia #63 - de 100

Primero muerto y podrido en un hueco que tomarme un tinto de estos baratos sin azúcar. 

Lo anterior dicho con más volumen del que hacía falta y las miradas en la funeraria no fueron ya más solidarias o empáticas. 

Mi abuela se hubiera reído de la situación, pero en los velorios la familia que llora al muerto no está en disposición de considerar el sentido del humor como herencia. 

De lo que le resultaba gracioso o no a mi abuela no se iba a hablar en su velorio. 

Tal vez la herencia de la abuela iba a terminar siendo la predisposición genética a desarrollar un cáncer que nos matara a todos como la terminó matando a ella. 

De eso se hubiera reído mi abuela. 

Un chiste habría sacado de ahí, uno sobre lo mucho que los pobres tiene para dar, o algo así. 

Me quedé afuera para no molestar más a la familia hablando de la muerte en vano, así calificó el comentario inicial uno de mis tíos, y claro, de eso también se hubiera reído mi abuela. 









 

martes, 25 de abril de 2023

Ocurrencia #62 - de 100

Había una vez en los baños de un centro comercial un hombre verga acechante. Su lugar de operación eran los orinales. Habitaba el lugar dueño de su tiempo, sin prisa y sin tedio. Cuando un hombre se acercaba al orinal y se bajaba el cierre de su pantalón el hombre verga atacaba. Ocupaba el orinal contiguo y se hacía notar con su chorro potente y constante. Al final, antes de que el hombre guardara la suya de nuevo en el pantalón el hombre verga se sacudía la de él, su tocaya, lo hacía con firmeza agitándola contra el orinal y después el sonido, ese sonido del que todos los hombres que se habían encontrado con el hombre verga se acordaban, ese sonido que tantos comentaban. Un sonido que es más fácil reproducir que describir. Basta que cualquier inquieto o curioso tome una manguera larga de unas ocho pulgadas y la golpee contra un orinal, ahí está, ese es el sonido que se queda haciendo eco en el interior de todos los que ya no creen en lo que tienen, de todos los inseguros que nunca más se quieren volver a topar con el hombre verga en ese baño de centro comercial. 









Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...