Marcos dice, a veces sostiene y sabe cambiar de opinión, pero al final de
sus afirmaciones nunca sale de su boca el “póngale la firma” y no es
desconfianza ni falta de compromiso; es un deseo de sospecha. Los concejales amigos de Marcos le ponen la firma a todo. Que yo le hago ese favor hermano, póngale la firma. Claro cuente con ese trabajo para su hija mi señora, póngale la firma. Tenemos votos para estar aquí tres o cuatro periodos más, póngale la firma. En ese noticiero siempre lo quiere poner a uno a hablar mal del alcalde, pero yo no me dejo, yo no caigo, póngale la firma. No pero si ese es un pendejo que no sale con nada, yo que le digo, póngale la firma. Hasta las tías de Marcos ponen firmas, ellas están convencidas de que Marcos no va a conseguir un trabajo serio nunca, póngale la firma mi querida, ese muchacho que usted levantó no sirvió pa nada. Marcos deja que aseguren lo que quieran porque la gente segura es mejor, o eso dicen ellos.
viernes, 5 de octubre de 2018
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