martes, 3 de octubre de 2017

Otra vez David Senna

David Senna el cuentista mayor de Tuluá ampliamente reconocido en la universidad de Tuluá lleva meses sin escribir un solo cuento. No se repone del susto que se pegó después de oír en una entrevista a un escritor que tiene cara de gamín y voz de hijo de presidente con sotana y cama en un monasterio jesuita de la ilustración, el escritor dijo que la ficción no debía ser instrumentalizada, que la ficción era la ficción y que él sabía mucho de critica porque leía a críticos literarios y además leía a Lacan y a Heidegger y que los entendía y todo y que en el país apenas estaban empezando a escribir cosas decentes y que él sospechaba que tenía que ver con su deseo de que así fuera porque él era un intelectual.

David Senna se sintió como un culo porque él era un cuentista que no leía así como los otros escritores a esos señores filósofos porque le deba mucha pereza y se quedaba dormido y se cansaba de no entender y además porque David Senna creía que él era como un juglar vallenato y que lo que importaba era contar las historias que uno iba conociendo por ahí en el camino en medio de las fiestas y los rones y patiadas por carretera destapada cuando uno se gastaba hasta lo del pasaje y que lo que importaba eran los cafetales y las riñas de gallos y los atracos en los buses y burlarse de los que leen a Harry Potter y mirar feo a los que lo llamaban costumbrista.

David Senna ya no sabía que escribir porque lo inmovilizaba imaginar que el escritor ese de la entrevista de pronto lo leyera y escribiera de él en una columna de opinión y que dijera que él era uno más de esos cuentista infumables que escriben sin nunca haber leído nada y que no reflexionan la literatura y que no piensan en la forma y que lo que importa es la forma. 

David Senna quería escribir pero no podía y entonces pensó que se iba a sentar a escribir un cuento super original en el que un escritor dice que no le importa lo que piensen y digan de él entonces monta una banda de punk y escribe novelas muy punk y les manda fotos de él en bola a sus seguidoras por redes sociales virtuales y les dice que rico que todo muy sabroso y que le manden fotos en bola también que sí que así es y que nada importa porque todos son muy punk.


Pero no, David Senna sabe que no puede escribir eso porque sería un cuento muy chimbo y que entonces mejor no va a escribir nada hasta que se le ocurra algo bueno que escribir y que mientras tanto va a leer teoría a ver si aprende tanto como esos escritores que leen y saben de crítica y se las dan de beligerantes y piensan y salvan al mundo, literario. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...