lunes, 18 de julio de 2016

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Si Chucho quería contar una historia a partir de situaciones y personas cercanas a nosotros  yo también podía hacerlo, entonces le dije que tenía una historia pendiente en la que me hacía responsable de explicar cuáles eran los intereses de los ZBN004 en la ciudad y el mundo. El viaje constante de los ZBN004 por la galaxia obedecía a la búsqueda incansable de una fragancia en especial que les proporcionaba tranquilidad y sosiego… el olor a crispetas claro, dijo chucho interrumpiéndome. No señor espere, le dije yo y seguí hablando. La fragancia que ellos buscaban era la de su casa, era esa mezcla entre vinagre de cocina y zapatos viejos podridos en pecueca. Los ZBN004 estaban en la ciudad sólo por eso y por nada más. Lo de los negocios y de más fue algo que ocurrió en el camino un modo de organizarse para poderse quedar. Los ZBN004 si usaron a James pero con el fin de alejar a Amparo de usted para que se quedara solo y pudiera echarse al abandono y pudrirse en pecueca así como lo hizo. Ellos sabían que usted podía provocar la fragancia que buscaban y lo prepararon, lo esperaron y lo empujaron para que sucediera lo que querían o sea que el tipo que estuvo relacionado con los ZBN004 desde siempre no era James sino usted. ¿Qué le parece mi historia? Le pregunté a Chucho. empezó reírse y me dijo que era la manera más rebuscada de explicar por qué Amparo lo había dejado. 

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Estoy pensando en escribir una historia que se me ocurrió después de darle vueltas a lo que usted me contó de james, póngale cuidado: Usted me dijo que él se volvió para el campo a la finca donde creció y que habló de una señora que se ahogó en la que él pensaba mucho, esa es la primera cosa; la otra es que él nos dijo una vez que cuando era joven y trabaja cogiendo café había visto por la noche algo que explicaba como un ovni, hasta ahí todo bien, no pasa nada, pero luego aparece el ZBN004 y justo en ese momento James se va. Entonces en la historia lo relacionamos todo y James es desde siempre y sin saberlo alguien que ha tenido relación con los ZBN004 desde niño cuando vio como la señora caminó hasta el río para quitarse la vida porque no superó los abusos a los que fue sometida después de que los ZBN004 hicieran experimentos con ella. Años después James ve a los ZBN004 sobrevolando el planeta y luego decide dejar el campo. Él creía que viajaba y conocía el mundo por convicción propia pero en realidad lo hacía controlado por los ZBN004 que lo usaron para conocer mejor el lugar al que planeaban llegar. Chucho guardó silencio esperando que yo le dijera algo, le dije que me gustaba pero no me convencía del todo. Siguió mirándome esperando que dijera algo más. Le dije que todo eso era una manera de darle sentido a tantas cosas que nos estaban pasando. Y me dijo que no le veía ningún problema que seguro así era y eso no le quitaba nada a la historia. 

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Los olores denotan en recuerdo. Ningún otro sentido como el olfato para ir al pasado. El olor a café me hace pensar en usted y en mi trabajo de universidad en la cafetería durante las vacaciones y el recuerdo es nítido, la canela me trae la imagen de Amparo, muchos olores me llevan a Amparo. Esos ejemplos por decir algo cualquier cosa porque igual estoy diciendo cualquier cosa, pendejadas porque yo no sé nada de esto sólo se lo digo así como siento que me pasa. Yo estaba acostumbrado a que Chucho empezara a hablar así de la nada de las cosas que seguro había pensado mucho. Pero bueno más allá de mi confianza en los olores y en el olfato para viajar de un modo exacto al pasado lo que creo es que la capacidad enorme de los ZBN004 para identificar olores a años luz de distancia con tanta certeza los convierte en seres emocionalmente superiores a nosotros por qué cómo podrían estar viajando por la galaxia conociendo miles de olores sin estarse rompiendo cada minuto en insufribles momentos de nostalgia. Cómo podrían quedarse en algún lugar sin tener el deseo de volver a otro. Chucho entonces decía que esperaba que los ZBN004 se fueran pronto por ese motivo, pero también decía que no podía confiar en ellos porque si no eran sensibles a los recuerdos entonces no sentían apego por nada y no extrañaban nada y eso los habilitaba para acabar con la tierra en cualquier momento. A mí más allá de concordar o no con Chucho lo que me gustaba era hablar con él y seguir hablando.




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Chucho animaba a Amparo todos los días para que se dedicara de nuevo a editar novelas y dejara su trabajo en la emisora. Chucho creía en el talento de Amparo para la edición. Es más usted lo que debe hacer es abrir su propia editorial un negocio pequeño independiente que le apueste a un mercado distinto al de las editoriales gigantes, le decía Chucho. Amparo se reía porque Chucho siempre estaba planeando proyectos que tenían más de ganas y sueños que de probabilidades de terminar en algo. Con los cambios que dio la vida Amparo empezó a considerar la idea de Chucho y abrir su propio negocio con la plata que consiguiera de la venta de la casa que habían dejado sus papás. Eso me contó ella la última vez que nos vimos antes de que Chucho y yo nos fuéramos. No me despedí no nos despedimos de nadie aunque tampoco es que hubiera de quién. 

martes, 12 de julio de 2016

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La ciudad era lo único que Chucho conocía, nunca había vivido fuera de ella y el campo lo tenía presente solo por las historias que escuchaba en algunas reuniones sociales o por lo que le contaba Amparo que había visitado muchas veces la finca de sus abuelos en un pueblo de tierra fría, el mismo pueblo al que acordamos irnos. Chucho dijo que siempre había querido conocer ese pueblo porque Amparo decía que era muy bonito pero por cosas del trabajo y de los caprichos de él nunca había podido ir. Yo tampoco conocía el lugar y me pareció una buena opción, al principio creí que nuestro destino era el mar y que nuestro objetivo era ver ballenas pero Chucho dijo que eso podía esperar un poco porque quería desearlo más. Empacamos lo necesario y otras cosas, yo un par de libros, Chucho un radio de pilas que le había regalado Amparo y nos fuimos en un jeep. Llevamos la plata que teníamos ahorrada y otra que conseguimos después de vender baratos unos chécheres que ya no íbamos a necesitar, Chucho lloró viendo a uno de los compradores llevarse su televisor, él dijo que era por eso aunque yo creía que tenía que ver con Amparo. Chucho quería que vendiéramos las casas también pero lo convencí de no hacerlo, necesitábamos un lugar para volver le dije incluso aunque no pesáramos regresar.

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La presencia de los ZBN004 no afectó de ningún modo el trabajo de Amparo en el noticiero radial, las quejas de la comunidad seguían siendo las mismas. Mierda de perro en la acera, disputas entre vecinos por nimiedades, críticas a las gestiones gubernamentales y otras cuestiones varias. Amparo no sabía que pensar de lo que sucedía. La gente reaccionaba con demasiada pasividad a llegada de los ZBN004 como si la procedencia de los visitantes no los inquietara. Lo minino que uno puede esperar de una situación como esta es que haya curiosidad y duda, no hay ni siquiera que descartar el miedo decía Amparo. Por los ZBN004 Amparo sólo sentía desconfianza y fue peor cuando se dio cuenta que habían empezado a pautar en la emisora.

viernes, 8 de julio de 2016

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Chucho no buscó a Amparo para hablarle después de que ella se fue de la casa, tenía mucho que decirle y quería verla pero no la buscó, temía que Amparo no quisiera hablarle. Amparo esperó meses a que Chucho la abordara para pedirle alguna explicación y estaba dispuesta a hablarle pero él nunca la buscó. No se buscaron. Chucho esperaba que ella regresara pero no volvió hablar de ella en voz alta, no la nombraba. Amparo si habla de Chucho y me preguntaba por él cuando nos veíamos, yo le decía que estaba bien y era verdad porque en medio de todo no estábamos mal.

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...