martes, 12 de julio de 2016

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La ciudad era lo único que Chucho conocía, nunca había vivido fuera de ella y el campo lo tenía presente solo por las historias que escuchaba en algunas reuniones sociales o por lo que le contaba Amparo que había visitado muchas veces la finca de sus abuelos en un pueblo de tierra fría, el mismo pueblo al que acordamos irnos. Chucho dijo que siempre había querido conocer ese pueblo porque Amparo decía que era muy bonito pero por cosas del trabajo y de los caprichos de él nunca había podido ir. Yo tampoco conocía el lugar y me pareció una buena opción, al principio creí que nuestro destino era el mar y que nuestro objetivo era ver ballenas pero Chucho dijo que eso podía esperar un poco porque quería desearlo más. Empacamos lo necesario y otras cosas, yo un par de libros, Chucho un radio de pilas que le había regalado Amparo y nos fuimos en un jeep. Llevamos la plata que teníamos ahorrada y otra que conseguimos después de vender baratos unos chécheres que ya no íbamos a necesitar, Chucho lloró viendo a uno de los compradores llevarse su televisor, él dijo que era por eso aunque yo creía que tenía que ver con Amparo. Chucho quería que vendiéramos las casas también pero lo convencí de no hacerlo, necesitábamos un lugar para volver le dije incluso aunque no pesáramos regresar.

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La presencia de los ZBN004 no afectó de ningún modo el trabajo de Amparo en el noticiero radial, las quejas de la comunidad seguían siendo las mismas. Mierda de perro en la acera, disputas entre vecinos por nimiedades, críticas a las gestiones gubernamentales y otras cuestiones varias. Amparo no sabía que pensar de lo que sucedía. La gente reaccionaba con demasiada pasividad a llegada de los ZBN004 como si la procedencia de los visitantes no los inquietara. Lo minino que uno puede esperar de una situación como esta es que haya curiosidad y duda, no hay ni siquiera que descartar el miedo decía Amparo. Por los ZBN004 Amparo sólo sentía desconfianza y fue peor cuando se dio cuenta que habían empezado a pautar en la emisora.

viernes, 8 de julio de 2016

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Chucho no buscó a Amparo para hablarle después de que ella se fue de la casa, tenía mucho que decirle y quería verla pero no la buscó, temía que Amparo no quisiera hablarle. Amparo esperó meses a que Chucho la abordara para pedirle alguna explicación y estaba dispuesta a hablarle pero él nunca la buscó. No se buscaron. Chucho esperaba que ella regresara pero no volvió hablar de ella en voz alta, no la nombraba. Amparo si habla de Chucho y me preguntaba por él cuando nos veíamos, yo le decía que estaba bien y era verdad porque en medio de todo no estábamos mal.

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La finca estaba perdida en el monte y no había rastro de que en algún momento ese terreno hubiera sido cultivado. Lo primero que hizo James fue pegar unas cuantas tablas que estaba desajustas en la casa que para haber estado tanto tiempo sola se mantenía en buen estado. Cortó algunas guadas para cambiar bigas. Salió a buscar leña y la arrumó en el patio. Después se sentó al bordo del río a ver el agua correr y a recordar ese día de su niñez cuando vio pasar a la señora que se arrojó en el para ahogarse. James trabajó duro y tumbó parte del monte para sembrar aguacates. El dinero que había llevado le alcanzaba para sostenerse mientras empezaba a cosechar los aguacates. En la noches James escuchaba radio en un aparato viejo que usaba su papá, la frecuencia de la emisora donde trabaja Amparo no llegaba hasta esa casa perdida en las montañas donde estaba viviendo James, escuchaba lo que se podía escuchar y mantenía al tanto de lo que sucedía con los ZBN004. A James lo tranquilizaba el carácter centralista de los ZBN004 que parecían imitar a los gobiernos más cercanos porque su presencia en las periferias era nula y él estaba en la periferia.

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El periodista de las teorías de la conspiración consiguió dar forma a la versión más acertada sobre las muertes de los activistas ambientales. Según decía el tipo los activistas si eran clones pero no estaban al servicio del gobierno sino de los ZBN004 que buscaban que los ciudadanos sembraran hortalizas en sus hogares con el fin de intoxicar a las familias desde el interior de sus casas. El informe del periodista decía que de las 20 familias que alcanzaron a sembrar las semillas 13 terminaron en hospitales siquiátricos después de consumir las plantas cosechadas. La siembra y después consumo de las verduras era el plan de los ZBN004 para controlar a los habitantes de la ciudad. De toda esa información estaba enterado el gobierno por medio de una agencia de investigación que ordeno el asesinato de los activistas para interrumpir el plan de los ZBN004. El gobierno no se atribuía el logro de la misión que los ciudadanos desconocían para evitar el pánico en la ciudad. Pero además el periodista decía que el gobierno se guardaba esa información esperando usarla en las campañas electorales más cercanas, eso teniendo en cuenta que los ZBN004 eran cada vez más populares entre los ciudadanos por la expansión de sus negocios. La versión de ese periodista desprestigiado resultó ser para mí la más convincente y concluyente aunque para los ciudadanos no lo fue.

miércoles, 6 de julio de 2016

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Que james se fuera de la ciudad me entristeció, no hablábamos mucho pero igual su presencia en el parque, en los partidos de fútbol de los fines de semana y sus meses de relación con Amparo le hacían falta a mis días. Que Amparo se fuera no me pareció raro, eso era lo que yo esperaba de ella pero también la echaba de menos. Con la ausencia de ellos a mí también me entraron ganas de irme a otro lugar, cuando le conté eso a Chucho me sorprendió su respuesta porque él también estaba deseando irse de la ciudad. Después de decir eso empezamos a organizar nuestras cosas para dejar el barrio. Chucho ya no tenía motivo para quedarse, ya estaba convencido de que Amparo no volvería con él. Yo no esperaba nada antes y en ese momento tampoco lo hacía y lo mejor que podía hacer era irme con Chucho a donde fuera. Chucho decía que siempre era más fácil irse cuando la iniciativa la tomaban otros.

Fragmentos 2

La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...