Hay unos tipos a los que les dicen: la ventaja con usted
es que le gustan los números y es bueno con las cuentas, luego les ofrecen un
salario de hambre para que cuenten vacas flacas en un potrero o asistentes a
los estadios como dato para la transmisión de partidos de fútbol en emisoras
baratas. Esos tipos andan por ahí haciendo cuentas con lo que no es de ellos. Esos
mismos tipos son muy buenos rezando los mil jesuses. Pero esos tipos son escasos
y conseguirlos es demorado y el problema no es ese, el problema de verdad es
que a esos tipos no les gusta que contar sea un trabajo y tarde o temprano se
aburren y se van a sacar pescado al magdalena y de puros putos no lo cuentan.
martes, 12 de febrero de 2019
viernes, 8 de febrero de 2019
Premio
Nos queda pendiente el resto, luego le digo como es que hay que lavar esa camisa para sacarle esas manchas. Normal
que estén contentos y hagan caravana, es la primera vez que un cultivador de
yucas de ese pueblo consigue arrancar una yuca que se parezca tanto a la cara
del presidente. El estrepito afuera es desesperante. Guarda el celular en el bolsillo
de la camisa y se asoma por la ventana. Aunque la premiación fue esa misma
tarde mucha gente ya está usando camisetas con estampados de la bandera del pueblo
y en el centro la yuca ganadora. En la transmisión del concurso dijeron que la
yuca pesa seis kilos y medio y de perfil reflejando su sombra en la pared consigue verse igual al presidente. Va a la cocina por una bolsa de harina y vuelve a la ventana para arrojárselas por
puñados a los que pasan y unirse de algún modo al festejo. De todos modos hasta que
no pase la bulla no puede volver a llamar.
jueves, 31 de enero de 2019
No sabemos
No sabemos qué hacer con ese caballo de ahí don Samuel. No
sabemos qué hacer con esa araucaria de ahí don Samuel. No sabemos qué hacer con
esa señora de allá don Samuel. No sabemos qué hacer con esas flores de allá don
Samuel. No sabemos qué hacer con esos trabajadores acá don Samuel. No sabemos
qué hacer con nada acá don Samuel. El sombrero grande de plástico que deseaba
ser de un tejido orgánico comprado en la galería le cubría la calva y ocultaba
los ojos de Samuel, que miraba desde el corredor del segundo piso cada uno de
los elementos que le señalaban sin responderle a ninguno. El caballo del
abuelo. La araucaria que había sembrado la tía mercedes. La señora que él ya no
quería pero con la que seguía casado. La flores de esas matas que su mamá
abonaba dizque con las cascaras de papa y de plátano que salían de la cocina. Esos
trabajadores que él había traído para arreglar lo que no tenía arreglo; cómo si
lo hubiera necesitado. Tenían razón ellos, él tampoco sabía qué hacer ahí.
martes, 15 de enero de 2019
Puertas
Cerrando puertas, es un fenómeno raro que sucede en este
pueblo dos veces al año cada año durante dos meses completos, el cuarto y el
octavo. La explicación es muy simple, se cierran las puertas a todo el que ofrezca
algún producto sin importar cuál sea. No se compra no se agradece, no se dice
que ya compramos o ya tenemos, se cierra la puerta, se cierra con fuerza, que
suene, que suene duro pues hijueputa. Durante ese tiempo los vendedores puerta
a puerta se van para la playa y siguen ofreciendo sus cosas. Mientras tanto los
vendedores que no viajan se asocian con los cerrajeros y se dedican a cambiar
chapas y cerraduras. Aunque todos son conscientes del fenómeno sus causas se desconocen.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Fragmentos 2
La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
-
—¡Podemos ser otros aquí! —gritó el hombre, mientras se despegaba de la baranda en la que había estado recostado. Dejó caer su prótesis de...
-
La futilidad de las risas en ciertos espacios particulares, tan difíciles de clasificar y casi siempre imposibles de aprehender. ¿Quién pod...
-
Un día por completo perdido, podría decirse, en el encuentro de hoy, al que no sé si llamar asamblea y que fue en la calle, bloqueando el pa...